SELFIES, OVACIÓN Y DIÁLOGO: JAVIER MILEI EN LA ASUNCIÓN DE RODRIGO PAZ PEREIRA EN BOLIVIA
9 noviembre, 2025El mandatario argentino participó ayer en el acto de juramento del nuevo presidente boliviano, recibió muestras de entusiasmo de legisladores y sostuvo un breve encuentro privado con su par latinoamericano.
Ayer, en la ciudad de La Paz, el presidente argentino Javier Milei viajó para asistir a la ceremonia de asunción de Rodrigo Paz Pereira como presidente de Bolivia. Acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno, el mandatario argentino tuvo una presencia que fue más que protocolar: “legisladores y autoridades, todos se desesperan por la selfie con el líder argentino”.
En la sesión inaugural de la Asamblea Nacional Legislativa Plurinacional de Bolivia (ANLP), el vicepresidente boliviano, Edmand Lara, agradeció explícitamente la presencia de Milei, mencionándolo de inmediato tras el acto de juramento. Mientras tanto, la entrada del presidente argentino al recinto generó un momento llamativo: aplausos de pie, celulares alzados, solicitudes de fotos y un inusual protagonismo en un acto diplomático que normalmente exige discreción institucional.
El saludo con otros jefes de Estado no pasó desapercibido. Con el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, se mostró sonriente y conversaron brevemente. En cambio, con el presidente chileno, Gabriel Boric, el gesto fue más distante: Milei no se levantó de su asiento y extendió la mano desde donde estaba.
En lo diplomático, la visita de Milei cobra relevancia en el contexto sudamericano. Con Paz Pereira al mando, Bolivia inicia un nuevo ciclo político que muchos analistas interpretan como un cambio de eje hacia posiciones más liberales y abiertas al mercado. La presencia de Argentina en ese acto refuerza la intención de Milei de tejer alianzas estratégicas en la región.
La estancia de Milei en Bolivia fue breve y con agenda acotada: su arribo se produjo luego de una gira por Estados Unidos y el regreso a Buenos Aires estaba previsto para la tarde del mismo día.
Qué está en juego
Un refuerzo simbólico de la relación bilateral entre Argentina y Bolivia, en un momento en que ambos países emergen de ciclos políticos distintos.
El protagonismo de un mandatario argentino en una ceremonia internacional, donde normalmente priman los protocolos de bajo perfil.
Las señales que se envían a la región: las sonrisas, las selfies y los abrazos cuentan tanto como las declaraciones oficiales.
Un contraste diplomático que también visibiliza divisiones ideológicas en Sudamérica, como lo evidencia el gesto con el jefe chileno.




