TENISONES INTERNAS ESTALLADAS EN EL PARTIDO JUSTICIALISTA BONAERENSE: ENTRE LA LEGISLATURA Y LA PULSEADA POR EL PODER
9 noviembre, 2025En la provincia de Buenos Aires, la discusión por el paquete presupuestario del gobierno de Axel Kicillof ingresa al recinto con fisuras internas. A la par, la renovación de autoridades del PJ bonaerense dirigida por Máximo Kirchner se convierte en escenario de un conflicto partidario cada vez más visible.
El peronismo bonaerense atraviesa una fase crítica en la que dos escenarios, la aprobación del Presupuesto, endeudamiento y leyes fiscales en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires (legislatura provincial) y la renovación de autoridades en el PJ provincial, se cruzan y potencian mutuamente.
Por un lado, el Ejecutivo de la provincia envió esta semana los proyectos del Presupuesto, de la Ley Fiscal Impositiva y de endeudamiento (unos US$ 3.000 millones según el gobierno) que requieren mayorías especiales para aprobarse. En ese marco, fuentes del entorno de Kicillof admiten que “toda la atención está concentrada” en el tratamiento legislativo.
Pero no se trata solo de números. Detrás de la negociación técnica subyacen tensiones políticas en el bloque oficialista: sectores vinculados a la gobernación y otros alineados con La Cámpora, el espacio que dirige Máximo Kirchner, ya evidencian distanciamientos públicos, incluso al interior de la bancada de Unión por la Patria.
En paralelo, el PJ bonaerense se encuentra en la antesala de su proceso de renovación partidaria. El mandato de Kirchner como presidente del PJ vence el 18 de diciembre, y ya empiezan a emerger críticas de intendentes y dirigentes territoriales que cuestionan la gestión partidaria, la integración de los municipios y la ausencia de militancia territorial.
Una intendenta del Movimiento Evita, muy alineada al kirchnerismo, dejó una frase que resume el diagnóstico interno: “Necesitamos que el partido no sea una cáscara vacía”. Ese tipo de declaraciones constituyen señales de que la disputa no es solo funcional (por cargos), sino también simbólica: ¿quién marca el rumbo del peronismo en la provincia para 2027?
La gobernación, por su parte, descarta que Kicillof aspire a presidir el PJ y proyecta que ese lugar vaya a un dirigente con fuerte anclaje territorial o gremial. Al mismo tiempo, el bloque kicillofista insiste en “organizar algo más amplio” y evitar repetir lo que consideran el modelo “unidad forzada con los mismos sectores” que, según sostienen, perdió en las elecciones recientes.
Las consecuencias de este doble frente de conflicto (legislativo y partidario) son varias:
El gobierno necesita aprobar las leyes claves antes del recambio legislativo de diciembre para asegurar financiamiento y gobernabilidad.
Si la bancada oficialista pierde cohesión, la oposición ganará margen de maniobra.
En el PJ, una disputa de conducción con desgaste podría debilitar al peronismo justo cuando se avecinan años electorales decisivos.




