SANTILLI ACELERA NEGOCIACIONES CON GOBERNADORES PARA GARANTIZAR LOS VOTOS DE LA REFORMA ELECTORAL
17 junio, 2026El ministro del Interior intensificó las reuniones con mandatarios provinciales aliados y dialoguistas para asegurar el respaldo legislativo a uno de los proyectos clave del Gobierno de Javier Milei. La eliminación de las PASO aparece como el eje central de una iniciativa que genera apoyos, resistencias y una compleja negociación política en el Congreso.
El Gobierno nacional puso en marcha una nueva ofensiva política para garantizar la aprobación de la reforma electoral impulsada por Javier Milei. Al frente de las negociaciones quedó el ministro del Interior, Diego Santilli, quien en los últimos días profundizó los contactos con gobernadores aliados y dirigentes dialoguistas con el objetivo de construir una mayoría parlamentaria capaz de aprobar uno de los proyectos más importantes de la agenda oficialista.
La estrategia comenzó a tomar forma con una serie de reuniones en la Casa Rosada. Santilli recibió al gobernador de Chaco, Leandro Zdero, y al mandatario de San Juan, Marcelo Orrego, con quienes analizó tanto la relación entre Nación y provincias como el futuro de la reforma electoral que el Ejecutivo pretende enviar al Congreso en las próximas semanas. Según trascendió, ambos coincidieron en la necesidad de avanzar con el debate legislativo y mantener abiertos los canales de diálogo con el Gobierno nacional.
Las reuniones forman parte de un esquema más amplio que incluye contactos con otros gobernadores considerados clave para el oficialismo. En las últimas semanas también hubo conversaciones con Rogelio Frigerio, Raúl Jalil, Gustavo Sáenz, Rolando Figueroa y Gustavo Valdés, entre otros mandatarios provinciales que podrían desempeñar un papel decisivo en la discusión parlamentaria.
EL OBJETIVO CENTRAL: ELIMINAR LAS PASO
La principal modificación impulsada por el Gobierno es la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), un sistema vigente desde 2009 que permite a los ciudadanos participar en la selección de candidatos de los distintos espacios políticos.
Desde la Casa Rosada sostienen que las primarias representan un gasto innecesario para el Estado y consideran que los partidos políticos deben resolver sus internas sin la intervención de una elección nacional financiada con recursos públicos. Sin embargo, la iniciativa genera diferencias incluso entre sectores que suelen acompañar al oficialismo.
La propuesta también incorpora otros cambios significativos. Entre ellos figura la implementación de mecanismos de Ficha Limpia para impedir candidaturas de personas con condenas confirmadas en segunda instancia, modificaciones en el financiamiento electoral, cambios en la Boleta Única y una flexibilización de las reglas vinculadas a la publicidad de campaña y la difusión de encuestas.
La eliminación de las PASO aparece como el punto más sensible de la negociación y el principal desafío político para el oficialismo.
UNA NEGOCIACIÓN QUE VA MÁS ALLÁ DE LO ELECTORAL
Detrás de cada encuentro con los gobernadores existe una discusión más amplia que excede la cuestión electoral. Los mandatarios provinciales llevan a la mesa de negociación reclamos vinculados a obras públicas paralizadas, financiamiento, infraestructura, coparticipación y programas de desarrollo económico.
En el caso de San Juan, por ejemplo, Santilli y Orrego analizaron la reanudación de las obras en la Ruta Nacional 40 y el avance del proyecto minero Vicuña, considerado una de las inversiones de cobre más importantes del mundo. También se discutieron herramientas de financiamiento para proyectos provinciales.
La lógica de la Casa Rosada es clara: combinar acuerdos políticos con respuestas concretas a las demandas provinciales para construir una mayoría legislativa que permita avanzar con las reformas estructurales que Milei considera prioritarias.
EL ANTECEDENTE DE LA REFORMA LABORAL
La estrategia de Santilli no es nueva. Durante los primeros meses de 2026, el funcionario encabezó una ronda de conversaciones con gobernadores para intentar destrabar la reforma laboral, otra de las iniciativas centrales del Gobierno. Aquella experiencia dejó en evidencia que el respaldo de las provincias resulta indispensable para cualquier proyecto de gran impacto institucional o económico.
En aquella negociación, los gobernadores plantearon reparos vinculados a cuestiones fiscales, previsionales y laborales. Ahora, aunque el eje es distinto, la dinámica política parece repetirse: el Gobierno necesita acuerdos con mandatarios provinciales para compensar su debilidad numérica en ambas cámaras del Congreso.
LA PRUEBA POLÍTICA DEL OFICIALISMO
La reforma electoral se transformó en una de las prioridades de Javier Milei para la segunda mitad del año. En la Casa Rosada consideran que modificar las reglas del sistema político es parte de la transformación institucional que impulsa el oficialismo desde su llegada al poder.
Sin embargo, el escenario legislativo sigue siendo complejo. La Libertad Avanza no cuenta con mayoría propia y depende de acuerdos permanentes con gobernadores, bloques provinciales, sectores del PRO, radicales dialoguistas y legisladores independientes.
Por eso, cada reunión que encabeza Santilli es mucho más que un encuentro protocolar: forma parte de una intensa construcción política destinada a garantizar los votos que el Gobierno necesita para convertir en ley una de sus reformas más ambiciosas. Mientras avanzan las negociaciones, la Casa Rosada apuesta a que el respaldo provincial termine inclinando la balanza en un Congreso donde ninguna votación está asegurada de antemano.




