PABLO MOYANO PRESIONÓ A LA CGT Y RECLAMÓ UN PLAN DE LUCHA CONTRA EL GOBIERNO: «QUEDA LA CALLE»

PABLO MOYANO PRESIONÓ A LA CGT Y RECLAMÓ UN PLAN DE LUCHA CONTRA EL GOBIERNO: «QUEDA LA CALLE»

17 junio, 2026 Desactivado Por Sitio digital Columna de Opinión

El dirigente camionero volvió a cuestionar la estrategia de la conducción cegetista frente a las reformas impulsadas por Javier Milei y pidió profundizar las medidas de protesta. En una reaparición pública con fuerte tono crítico, advirtió que el movimiento obrero corre el riesgo de perder capacidad de reacción frente al avance de los cambios laborales promovidos por la Casa Rosada.

Pablo Moyano volvió a ubicarse en el centro de la escena sindical con un duro mensaje dirigido a la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT). Durante una conferencia organizada por la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), el secretario adjunto del Sindicato de Camioneros cuestionó la estrategia que la central obrera viene desarrollando frente al Gobierno nacional y reclamó una mayor presencia en las calles para enfrentar las reformas impulsadas por Javier Milei.

«Algo tiene que haber en la calle», sostuvo Moyano al analizar la situación política y social del país. Según planteó, la CGT no puede limitarse a las discusiones institucionales mientras avanzan proyectos que, a su entender, afectan derechos laborales históricos. El dirigente advirtió que la sociedad corre el riesgo de quedar atrapada en debates coyunturales mientras se consolidan transformaciones estructurales en el mercado de trabajo.

La crítica se produjo en medio de la discusión por la reforma laboral impulsada por el oficialismo, una de las principales apuestas legislativas del Gobierno para este año. Moyano sostuvo que las estrategias desplegadas hasta ahora por la CGT no lograron frenar el avance de la iniciativa y consideró necesario profundizar las medidas de fuerza y la movilización sindical.

UNA NUEVA TENSIÓN DENTRO DE LA CGT

Las declaraciones reflejan una diferencia de enfoque que atraviesa desde hace tiempo a la central obrera. Mientras el sector más dialoguista apuesta por mantener canales de negociación con el Gobierno y priorizar la discusión parlamentaria, otros dirigentes consideran que la única manera de frenar las reformas es mediante una mayor presión callejera.

Moyano integra este último grupo. Desde hace años sostiene que la CGT debe recuperar protagonismo en las movilizaciones y adoptar una postura más confrontativa frente a los gobiernos que impulsan cambios laborales considerados regresivos por el sindicalismo. Incluso antes de la llegada de Milei a la Presidencia ya defendía la necesidad de una central obrera «combativa y en la calle», una postura que mantiene hasta la actualidad.

«Queda la calle» fue la frase que sintetizó su mensaje y que rápidamente resonó en el universo sindical, donde crecen las discusiones sobre cómo enfrentar la nueva etapa política y económica.

EL FOCO EN LA REFORMA LABORAL

Durante su exposición, el dirigente camionero volvió a cargar contra la reforma laboral promovida por el oficialismo. Según expresó, los cambios propuestos responden a demandas de grandes grupos económicos y organismos internacionales, y podrían traducirse en una pérdida de derechos para los trabajadores.

El Gobierno, por su parte, sostiene que la iniciativa busca modernizar las relaciones laborales, reducir la litigiosidad, fomentar la creación de empleo formal y adaptar los convenios colectivos a las nuevas tecnologías y modalidades productivas. La propuesta se convirtió en uno de los ejes centrales de la agenda legislativa de la administración Milei.

En los últimos meses, la discusión generó numerosas movilizaciones sindicales en distintos puntos del país. La CGT encabezó protestas frente al Congreso y convocó medidas de fuerza contra el proyecto, aunque sectores más duros consideran que esas acciones resultaron insuficientes para modificar el rumbo de la iniciativa.

EL REGRESO DE UN DIRIGENTE DE PESO

La reaparición pública de Moyano también tuvo impacto por el perfil más bajo que había mantenido durante los últimos meses. El dirigente había reducido significativamente su exposición mediática en medio de tensiones internas dentro del universo sindical y diferencias con distintos sectores de la conducción gremial.

Sin embargo, su regreso se produjo en un momento de fuerte debate sobre el futuro del movimiento obrero. La discusión por la reforma laboral, la actualización de convenios colectivos y el avance de nuevas tecnologías sobre distintas actividades económicas volvieron a colocarlo en el centro de la escena.

Durante la conferencia también se refirió a la modernización de los convenios laborales y sostuvo que numerosos gremios ya incorporaron cambios tecnológicos en sus actividades sin necesidad de una reforma impulsada desde el Estado. En ese sentido, defendió el papel de las organizaciones sindicales en la negociación de nuevas condiciones de trabajo.

UN DEBATE QUE RECIÉN COMIENZA

Las declaraciones de Moyano llegan en un momento especialmente sensible para la CGT. La central obrera enfrenta el desafío de definir una estrategia común frente a un Gobierno que busca avanzar con reformas económicas, laborales y previsionales de gran alcance.

Mientras algunos dirigentes priorizan la negociación institucional y el diálogo político, otros consideran que el sindicalismo debe recuperar capacidad de movilización para influir en el debate público.

La advertencia de Pablo Moyano reabrió esa discusión y volvió a poner sobre la mesa una pregunta que atraviesa al movimiento obrero desde hace meses: hasta dónde está dispuesta a llegar la CGT para enfrentar las políticas de Javier Milei.

Con la reforma laboral todavía en discusión y nuevas iniciativas oficiales en camino, la presión interna sobre la conducción cegetista promete intensificarse. Y, según dejó en claro el dirigente camionero, para un sector del sindicalismo la respuesta sigue estando en la movilización callejera.

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