RENUNCIÓ EL SUBSECRETARIO DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA Y DENUNCIÓ DESTRATO EN EL GOBIERNO: DURÓ POCO MÁS DE UN MES EN EL CARGO

RENUNCIÓ EL SUBSECRETARIO DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA Y DENUNCIÓ DESTRATO EN EL GOBIERNO: DURÓ POCO MÁS DE UN MES EN EL CARGO

31 octubre, 2026 Desactivado Por Azul Spalletta

César Oscar Lencina presentó su dimisión con fuertes cuestionamientos a la secretaria del área, Adriana Baravalle. En una carta dirigida a la funcionaria y con copia al jefe de Gabinete, Diego Santilli, denunció falta de comunicación, ausencia de respaldo institucional y situaciones de destrato hacia el personal. La salida se produce en medio de los cambios en la conducción del área y de un escenario de fuerte ajuste sobre el sistema científico nacional.

El Gobierno nacional sumó una nueva renuncia dentro de su estructura. César Oscar Lencina dejó la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología después de poco más de un mes de haber asumido y acompañó su salida con una carta en la que cuestionó directamente el funcionamiento interno de la dependencia y la conducción de Adriana Baravalle, secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología.

La dimisión fue presentada con efecto a partir del 29 de octubre y estuvo dirigida a Baravalle, con copia al jefe de Gabinete, Diego Santilli. En el documento, el exfuncionario explicó que su decisión respondía a una serie de dificultades que, según sostuvo, le impedían desarrollar sus responsabilidades de manera adecuada.

Entre los motivos enumeró la falta de comunicación eficiente, la ausencia de acompañamiento institucional y situaciones de destrato y desconsideración hacia trabajadores del área. En uno de los pasajes más contundentes, afirmó que esas conductas por parte de la secretaria no coincidían con su forma de conducir organizaciones ni con su experiencia en liderazgo de equipos.

Lencina también planteó que su salida buscaba permitir una nueva dinámica de trabajo y garantizar la continuidad de la gestión. De esa manera, sus cuestionamientos no se limitaron a una diferencia personal con la titular de la Secretaría, sino que apuntaron a las condiciones en las que funcionaba el organismo.

Hasta el momento de conocerse la renuncia, no se había difundido una respuesta pública de Baravalle a las acusaciones. Tampoco se había anunciado oficialmente quién ocupará la Subsecretaría.

La salida llamó la atención por la brevedad de su paso por la función pública. Lencina había asumido el 22 de septiembre de 2026, luego de ser designado mediante el Decreto 1056/2026, y permaneció poco más de un mes en el puesto. Reemplazó a José Luis Acevedo, quien había estado al frente de la dependencia desde abril de 2025.

Antes de incorporarse al Gobierno, Lencina desarrolló una extensa trayectoria en la Fuerza Aérea Argentina, donde alcanzó el rango de comodoro. También estuvo vinculado con las actividades de la Base Marambio, en la Antártida, experiencia que formó parte de su perfil profesional y de los antecedentes destacados al momento de su designación.

La renuncia se inscribe, además, en una etapa de modificaciones dentro de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. La estructura ya había atravesado un recambio en su conducción cuando Santilli llegó a la Jefatura de Gabinete y Darío Genua dejó de estar al frente del área. Posteriormente, Adriana Baravalle asumió como secretaria y quedó a cargo de la conducción del organismo.

El cambio de autoridades no estuvo exento de tensiones. Según publicó La Nación, la incorporación de Lencina había contado con el respaldo de la propia Baravalle, por lo que su posterior salida y las críticas dirigidas contra ella expusieron un conflicto dentro de la conducción de la dependencia. El episodio abre interrogantes sobre la organización interna de un área estratégica para el desarrollo científico y tecnológico del país.

El escenario institucional coincide con un período de dificultades presupuestarias para el sistema científico nacional. Distintos relevamientos registraron una reducción de los recursos destinados a investigación, una caída del poder adquisitivo de los trabajadores y una menor cantidad de proyectos financiados.

Un informe de septiembre de 2026 elaborado por el Grupo Economía Política de la Ciencia (EPC) y el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI) estimó que la inversión pública en ciencia y tecnología acumularía una caída real del 42,8% respecto de 2023. El mismo relevamiento proyectó que el financiamiento del CONICET terminaría el año con una reducción real del 34,6% frente a aquel período.

Los datos también reflejan el impacto sobre los recursos humanos. Un análisis publicado por Infobae, elaborado a partir de información del CONICET, el INDEC y Presupuesto Abierto, señaló que entre agosto de 2023 y agosto de 2026 la cantidad de trabajadores del organismo se redujo un 11%, mientras que los proyectos de investigación vigentes habían disminuido considerablemente respecto de los registros de años anteriores.

En el caso de los salarios y las becas, el informe del EPC y el CIICTI calculó una pérdida de poder adquisitivo del 40,3% desde noviembre de 2023. A esto se suma la dificultad para sostener el financiamiento de investigaciones, adquirir insumos y renovar equipamiento.

El deterioro de los recursos no constituye, por sí mismo, una explicación de la renuncia de Lencina, cuyos motivos fueron expuestos en su carta. Sin embargo, permite dimensionar el contexto en el que se produce el nuevo recambio de autoridades: una estructura estatal responsable de coordinar políticas científicas y tecnológicas que atraviesa cuestionamientos por su funcionamiento interno y enfrenta restricciones presupuestarias.

La Secretaría tiene entre sus responsabilidades la articulación de políticas vinculadas con organismos centrales del sistema científico, como el CONICET, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la Agencia I+D+i, entre otros. Por eso, las disputas dentro de su conducción exceden una cuestión administrativa y adquieren relevancia para el funcionamiento de las instituciones que desarrollan investigación e innovación en el país.

La salida de Lencina vuelve a poner en evidencia la inestabilidad en la conducción del área científica, que acumula cambios de funcionarios en un contexto de ajuste y reclamos del sector. Mientras el Gobierno deberá definir quién ocupará la Subsecretaría, las denuncias del exfuncionario dejaron planteado un interrogante sobre las condiciones de trabajo y la coordinación interna de una de las áreas estratégicas de la administración nacional.

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