LLEVAR A LACÁN HACIA LA IZQUIERDA

LLEVAR A LACÁN HACIA LA IZQUIERDA

8 febrero, 2023 26 Por Marcelo Rodríguez

El duelo del concepto de revolución parece  ser resignificado por el de emancipación. La relación que existe entre el psicoanálisis y la política contemporánea en tiempos de resurgimiento del neofascismo,  exige más aún después de la pandemia, repensar  conclusiones de fines del siglo pasado y el primer cuarto del actual. Las jornadas de izquierdas lacanianas se presentan como aspecto necesario para el pensamiento y el debate permanente. 

El calor de noviembre en Villa María es agobiante. En la ciudad ubicada en el centro de Córdoba las veredas amplias y el verde de los alrededores alivian un poco la situación hasta llegar a la frescura del aire acondicionado de la Medioteca Municipal, el lugar donde se llevarán a cabo en los próximos días las Jornadas de Izquierdas Lacanianas, organizadas por el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Villa María y encabezadas por la participación del psicoanalista y escritor Jorge Alemán.

¿Qué son las Izquierdas Lacanianas? ¿Cómo es eso de propiciar articulaciones de trabajo con investigadores, organizaciones sociales e instituciones académicas nacionales e internacionales? ¿Qué vínculos puede haber entre las problemáticas que transitan las democracias del mundo? ¿Cómo unir la política y el psicoanálisis? Éstos son algunos de los interrogantes sobre los que se va a exponer y debatir.

En la entrada de la medioteca hay una exposición artística que te lleva a la Argentina de mediados de la década del cuarenta. En el medio del salón se exhibe una máquina de coser. A los costados hay decenas de cartas que solicitan respuestas a necesidades edilicias  de antaño. Todas escritas con solemne respeto. La mayoría dirigidas a un general del pueblo. Una de ellas es el pedido manuscrito de un trabajador que requiere construir un dique para sus pagos. De ese estilo, hay decenas.

En la previa al inicio suenan murmullos. Se arman rondas y saludos. Otros se quedan solos en un rincón. Varios caminan rápido, buscan solucionar imprevistos de último momento. Crece la incertidumbre de los organizadores. Se preguntan ¿cómo saldrán estas terceras jornadas? Son las primeras fuera de Buenos Aires. 

En la puerta del auditorio te dan la bienvenida, te buscan en una planilla, te obsequian un anotador y una obra de arte en papel ilustración en la que aparece una figura imponente de Evita junto a Lenin y un niño. La obra es  depositaria de innumerables interpretaciones. 

De acá se desprende una primera hipótesis de qué podría tratar la cosa: derechos de segunda generación como el derecho a trabajar, a una remuneración digna, a la seguridad social, a la salud, a la educación, a un nivel de vida digno; que hoy las ultraderechas ponen en cuestión. ¿Cómo hacer para que el neoliberalismo no se instale como modelo aceptado por los pueblos? 

Seguramente tendremos más preguntas y algunas conclusiones durante estos tres días, 55 ponencias y nueve mesas que empiezan con el siguiente cronograma: «Neoliberalismo y extrema derecha». «Populismos y Democracia». “Feminismos, subalternidades y psicoanálisis». «Izquierdas Lacanianas y clínica» y el acto de entrega de Distinción como Profesor Honorario a Jorge Alemán.

Está todo preparado pero, como siempre, la tecnología se apodera de lo imprevisto. Algunas de las frases icónicas de la pandemia y post pandemia se escuchan en la sala: se cortó la comunicación. Estás muteado. Mejor ponelo en esta compu. No se escucha bien.

Las presentaciones son de las disciplinas que conforman las Ciencias Sociales. La mayoría son psicoanalistas, varios politólogos, algunas sociólogas y docentes universitarias. Todos atravesados por la política. Proponen, muestran, cuentan. Construyen aportes que podrán ser puestos en debate en un tiempo de 15 minutos.  Algunos presentes eligen permanecer con los ojos cerrados en señal de concentración. No duermen. Piensan, razonan, analizan y preparan la lapicera para más tarde preguntar, o simplemente aportar una razón más con el objetivo de seguir construyendo la idea.

Una premisa: hay mentes estudiando, pensando y analizando mientras el mundo sigue corriendo.

Alguien sostiene que el Psicoanálisis tiene futuro únicamente en América Latina. Al respecto, Europa parece estar en decadencia.

Se lee un textual: «No hay deseo si no hay falta”. Entonces se podría decir que no hay emancipación si no hay angustia proveniente de la hegemonía. También podría decirse que si no hay duelo no habrá nada entonces. «Todo seguirá igual y se repetirán los errores», piensa alguien que mira con atención.

Se habla de odio: ¿es contraposición del amor y de la indiferencia? Si bien todos amamos y todos odiamos. El problema de la sociedad es cuando ese odio se transforma en potencia política al creer que, eliminando al odiado, se vivirá en plenitud. La indiferencia es precursora del odio. Lo que se odia es la forma en que el otro goza, así sea que ese goce se trate de refrescar un par de tobillos fatigados en el agua de la fuente de una plaza.

Él está gozando porque me lo robó a mí. Esa playa del sur de la provincia de Buenos Aires era mía y ahora decenas de hoteles sindicales tapan la vista del mar que me pertenece.

A continuación se enumeran algunas palabras recurrentes: goce, emancipación, clínica, política, populismo, subjetividad, el Amo, el Fantasma, el Otro y lo matable, Derechos Humanos.  

Hay dos o tres turnos. Según como sea la organización de esa jornada, cada tres horas hay un recreo, aunque ahí se teoriza tanto como en el auditorio.

Vamos de nuevo. Todo está acomodado en la mesa. Libretas en manos y el Dios de los buscadores (así se nombró por ahí a Google) preparado para reforzar. Trabajos, investigaciones, tesis prohibidas que encontraron un lugar, ensayos, notas, escritos y teorías dialogan entre sí. 

Cuando Jorge Alemán entra al auditorio es como cuando sale el Papa al balcón del Vaticano. Hay una atracción especial. Él se ubica entre los mortales y su presencia transforma en más responsables a los sabios. Se piensa mejor lo que se va a decir. En eso pide el micrófono y es comparable a cuando Messi toma la pelota. El silencio de atención es más espeso y las palabras cobran otro significado. 

“La expresión Izquierda Lacaniana está en juego, está en camino. Es un modo de interpelación que está en los márgenes del psicoanálisis, también es un modo de interpelación a la izquierda”, expresa.

Después del acto académico Jorge Alemán reflexionará respecto a la pregunta de qué son las Izquierdas Lacanianas: “Aún no estamos en un tiempo de conclusiones, estamos viendo adonde van las cosas. Lo importante es que ésta vinculación entre la obra de Ernesto Laclau y Lacán, y la inmersión de estos términos en las realidades políticas latinoamericanas están siendo muy fructíferas”.

Entonces, ¿se podría pensar que las Izquierdas no son lo que eran porque el Capitalismo se transformó en otra cosa? Y que lo financiero no provoca organización sindical que lo ponga en cuestión. ¿Contra quién sería esa organización? 

Se abre otro debate. ¿Qué va primero en el orden? ¿la lucha de los pueblos y luego el pensamiento? O al revés. ¿Cómo llevar las teorías de los pensadores, las citas, los debates, a la vida cotidiana, a la calle, al pueblo de carne y hueso? Marx decía que la filosofía forma parte de la lucha de clase, no la analiza. Podría agregarse que si la biblioteca no es popular, no será nada.

“Se puede tener una relación muy intensa con la teoría y también con la política”, volvió a reforzar Alemán en otra intervención. ¿Será posible pensar y actuar por fuera de una lógica ya generada de un consumidor de todo lo vendible? Esa relación fue impulsada por Edward Bernays, sobrino de Freud, conocido como el «psicólogo de las corporaciones», que en  1920 aprovechó de su vínculo parental con Sigmund para apropiarse del uso del psicoanálisis como un modo de dominación capitalista.

Un distraído activa el micrófono desde New York  y en Villa María se escuchan el choque de cubiertos y platos. El acople se mete en los tímpanos sin pedir permiso y sorprende una risa taquicárdica. 

“No todo se puede medir en costo beneficio como dice el energúmeno de acá”, (Alemán se refiere a Milei sin nombrarlo). “Como dice Lacán -agrega- el psicótico se toma las cosas en serio. No existe la rebeldía de derecha, es la pulsión de muerte desanuda”.

Aquí conviven en tensión Heidegger, Marx, Freud, Lacán y Laclau. Algo sí parece sintetizarse, no hay nunca populismos de derecha. 

Último recreo.

Hay posiciones encontradas en el mundo de la psicología: es evidente que existe una marca colonial en la formación convencional de las y los psicoanalistas. Sin embargo en estas jornadas se busca interpelar esa formación. Se refuerza el concepto de que, si bien el psicoanálisis es un descubrimiento histórico, es necesario advertir el contexto social de esa historia. Hay un fundamento que determina a la memoria como un hecho colectivo. Los pueblos que no descubren sus historias están condenados a repetirlas. Quizás ahí se explique la propuesta capitalista de vivir en un presente permanente.

Jorge Alemán Profesor Honorario

Llega el momento de la solemnidad y la formalidad académica. De boca del orador surgen palabras emotivas, sentidas, sinceras. La sala está colmada de personas que aplauden y tienen gestos de emoción para reconocer el trabajo de uno de los pensadores argentinos más importantes de las últimas décadas.

Alemán trata de no pensar, pero piensa. Un sentimiento se apodera de él. ¿Qué estará viendo? El sonido de un piano que suena en vivo lo emocionan. Mira hacia el frente como buscando algo en su historia, finalmente lo encuentra y cuenta: “¿Ese, al que le van a dar la mención soy yo? ¿Por qué a mí? ¿Soy el exilio o mis libros?”. Parece que sigue buscando en la mente las peleas, las posturas, los análisis, la militancia, su militancia, o todo eso junto. Ve a la familia en las pantallas y se le caen algunas lágrimas. 

En los minutos posteriores pensará: “Si no hay falta no hay deseo, si no hay angustia, no habrá emancipación”. 

La academia y el barro deben ir de la mano como bien podrían ir de la mano las teorías de Lacán y las cartas que el pueblo le escribía a Perón y a Evita. Esas cartas como las que están exhibidas en el salón principal de la Medioteca municipal de Villa María. 

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