LEY HOJARASCA: EL OFICIALISMO LOGRÓ EL DICTAMEN EN EL SENADO Y QUEDÓ A UN PASO DE CONVERTIRLA EN LEY
18 junio, 2026La Libertad Avanza consiguió el respaldo de bloques aliados para avanzar con uno de los proyectos emblemáticos del plan de desregulación impulsado por Javier Milei y Federico Sturzenegger. La iniciativa propone eliminar y modificar decenas de normas consideradas obsoletas por el Gobierno y ya está lista para ser debatida en el recinto de la Cámara alta.
El oficialismo dio un nuevo paso en su estrategia de reforma del Estado. Este miércoles, la denominada «Ley Hojarasca» obtuvo dictamen favorable en un plenario de comisiones del Senado y quedó en condiciones de ser tratada en el recinto, luego de haber recibido media sanción en la Cámara de Diputados semanas atrás. La iniciativa es una de las principales apuestas legislativas del Gobierno nacional dentro de su programa de simplificación normativa y desregulación económica.
La propuesta, impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, busca derogar o modificar más de 60 leyes y regulaciones que, según el Ejecutivo, ya no tienen aplicación práctica o representan trabas burocráticas para ciudadanos, empresas y organismos públicos.
El dictamen fue posible gracias al acompañamiento del PRO, sectores de la Unión Cívica Radical y bloques provinciales, que se sumaron a La Libertad Avanza para darle luz verde al proyecto. En contrapartida, sectores del peronismo y otras fuerzas opositoras presentaron dictámenes alternativos y cuestionaron el alcance de varias derogaciones incluidas en el texto.
QUÉ ES LA LEY HOJARASCA
La iniciativa nació como una de las herramientas centrales del plan de desregulación promovido por el Gobierno desde el inicio de la gestión de Javier Milei. El nombre «Hojarasca» hace referencia a la intención oficial de eliminar normas consideradas innecesarias, antiguas o sin vigencia efectiva, bajo el argumento de que generan complejidad administrativa y superposición regulatoria.
Desde la Casa Rosada sostienen que el sistema legal argentino acumuló durante décadas leyes que ya no responden a la realidad económica, tecnológica o social del país y que su eliminación permitirá reducir costos burocráticos y mejorar la eficiencia estatal.
La diputada nacional Nadia Márquez, una de las principales impulsoras del proyecto, defendió la iniciativa durante el debate en comisión y aseguró que «no se trata de quitar derechos, sino de ordenar el sistema normativo y eliminar regulaciones que ya no cumplen ninguna función real».
LAS NORMAS QUE EL GOBIERNO QUIERE ELIMINAR
Entre las leyes alcanzadas por el proyecto aparecen algunas disposiciones que el oficialismo considera anacrónicas o incompatibles con el funcionamiento actual del Estado.
Uno de los ejemplos más citados es la normativa que obliga a registrar las palomas mensajeras de carrera. También se propone eliminar la exigencia legal para que determinados medios de comunicación destinen tiempo obligatorio a la difusión turística, así como regulaciones sobre transferencia tecnológica, autorizaciones estatales para el uso de mapas y diversas normas vinculadas a actividades productivas específicas.
Sin embargo, la iniciativa también incluye la derogación de leyes más sensibles desde el punto de vista político e institucional.
Entre ellas figura la Ley 25.750, que limita la participación de capitales extranjeros en empresas de medios de comunicación y establece mecanismos de protección para sectores considerados estratégicos. También se propone eliminar la ley que declara de interés nacional la investigación y producción pública de medicamentos, una decisión que generó fuertes críticas de sectores opositores.
LOS PUNTOS MÁS POLÉMICOS
El avance de la Ley Hojarasca abrió una fuerte discusión dentro del Congreso.
Mientras el oficialismo sostiene que la iniciativa representa una modernización normativa necesaria, sectores de la oposición consideran que detrás de la eliminación de leyes supuestamente obsoletas se esconden cambios con impacto económico, cultural y social mucho más profundo.
Uno de los cuestionamientos más reiterados apunta a la derogación de normas vinculadas a la protección del patrimonio cultural, la industria nacional y los medios de comunicación. Para sus detractores, el proyecto no sólo elimina regulaciones antiguas sino que modifica áreas estratégicas donde históricamente existió intervención estatal.
La discusión excede la eliminación de leyes antiguas: para la oposición, la iniciativa forma parte de una transformación más amplia del rol del Estado impulsada por la administración Milei.
LAS MODIFICACIONES NEGOCIADAS EN EL SENADO
Durante las conversaciones previas al dictamen, el oficialismo aceptó algunos cambios para garantizar apoyos y evitar resistencias dentro de la Cámara alta.
La versión que avanzó en comisión mantiene beneficios vinculados al Círculo de Legisladores, conserva determinadas credenciales especiales y preserva algunas exenciones impositivas y líneas de financiamiento destinadas a cooperativas. Además, se introdujeron excepciones respecto de la histórica ley del padrinazgo presidencial para el séptimo hijo varón o la séptima hija mujer, permitiendo que quienes ya fueron beneficiarios mantengan sus derechos adquiridos.
EL PROYECTO EMBLEMÁTICO DE STURZENEGGER
La Ley Hojarasca se transformó en una de las banderas legislativas de Federico Sturzenegger, principal arquitecto de la agenda desreguladora del Gobierno.
El funcionario sostiene que Argentina posee un exceso de regulaciones acumuladas durante décadas y que la simplificación normativa es una condición necesaria para mejorar la competitividad, atraer inversiones y reducir costos administrativos. La iniciativa forma parte de un paquete más amplio de reformas que incluye la revisión permanente de leyes, decretos y resoluciones consideradas incompatibles con la visión económica libertaria.
LA DEFINICIÓN QUEDÓ EN MANOS DEL RECINTO
Con el dictamen ya firmado, el proyecto quedó listo para desembarcar en el recinto del Senado. Aunque todavía no hay una fecha definitiva para su tratamiento, el oficialismo aspira a convertirlo en ley durante las próximas semanas.
La discusión promete convertirse en uno de los debates políticos más intensos del período legislativo. El Gobierno buscará presentar la iniciativa como una muestra concreta de su política de reducción del Estado, mientras que la oposición intentará exhibir los riesgos que, a su entender, implica eliminar normas vinculadas a sectores estratégicos.
La Ley Hojarasca ya superó una instancia clave y quedó a un paso de convertirse en una de las reformas más simbólicas de la gestión Milei. El debate que viene en el Senado definirá hasta dónde llega el proceso de desregulación que impulsa la Casa Rosada.




