JORGE MACRI RECLAMÓ UNA VISIÓN DE LARGO PLAZO PARA LA ARGENTINA Y DEFENDIÓ EL ROL DEL SECTOR PRIVADO
4 noviembre, 2026El jefe de Gobierno porteño participó de la 32ª Conferencia Industrial de la UIA, donde pidió sostener los cambios económicos y destacó la necesidad de impulsar la inversión, reducir impuestos y fortalecer la competitividad. Su exposición se dio en medio de los reclamos de la industria por la caída de la actividad, la pérdida de puestos de trabajo y los costos que enfrenta el sector.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, participó este martes de la 32ª Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA) y planteó la necesidad de que el país consolide una estrategia económica con objetivos de largo plazo. Frente a empresarios, funcionarios y representantes de distintas cámaras productivas, sostuvo que la Argentina debe aprovechar el momento de transformación económica y evitar que los cambios en marcha pierdan continuidad.
“Necesitamos sostener y recuperar un país que mire lejos, que sea serio y confiable, tiempo para afianzar el rumbo y los cambios que empezamos a vislumbrar. No debemos perder esta oportunidad”, expresó durante su intervención. También vinculó el desempeño de la Ciudad de Buenos Aires con el contexto nacional: “Si a la Argentina le va bien, a la Ciudad le va a ir mucho mejor”.
El mandatario porteño defendió el protagonismo de las empresas en el desarrollo económico y cuestionó las políticas que, según su mirada, durante años limitaron la actividad privada mediante regulaciones y trabas burocráticas. En ese sentido, destacó el papel de los empresarios que continuaron invirtiendo pese a las sucesivas crisis económicas y sostuvo que el país necesita condiciones que permitan producir, innovar y generar empleo.
La exposición tuvo lugar en el Golden Center de Parque Norte, en el marco de un encuentro organizado por la UIA bajo el lema “Talento argentino: la fuerza que transforma”. La conferencia reunió a referentes del sector industrial, autoridades nacionales y provinciales y especialistas para debatir sobre competitividad, inversión, innovación tecnológica y desarrollo productivo.
Macri estuvo acompañado por el ministro de Desarrollo Económico porteño, Hernán Lombardi, y el titular de Hacienda de la Ciudad, Gustavo Arengo. Durante su presentación, hizo hincapié en las características de la economía porteña y en su aporte a la actividad nacional. Señaló que, pese a concentrar aproximadamente el 7% de la población del país, la Ciudad genera alrededor de uno de cada cinco dólares de la economía argentina, según los indicadores que presentó.
BAJA DE IMPUESTOS E INCENTIVOS PARA LAS EMPRESAS
Uno de los ejes centrales del discurso fue la política tributaria que impulsa el Gobierno porteño. Macri destacó que el 90% de las pequeñas y medianas empresas industriales radicadas en la Ciudad están exentas del impuesto sobre los Ingresos Brutos. También mencionó las reducciones impositivas para la industria manufacturera y la construcción, además de los incentivos destinados a promover nuevas inversiones.
Entre las herramientas presentadas se encuentra el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones de la Ciudad de Buenos Aires (RIMICABA), que permite a las empresas que cumplen con los requisitos establecidos computar hasta el 25% de determinadas inversiones productivas como pago a cuenta de tributos locales. El beneficio alcanza a Ingresos Brutos y Sellos y, para determinados proyectos, también contempla el ABL y el Impuesto Inmobiliario.
El jefe de Gobierno también destacó las líneas de financiamiento del Banco Ciudad y las políticas orientadas a fortalecer actividades vinculadas con la tecnología, el conocimiento y la creatividad. En ese marco, mencionó el desarrollo del Distrito de Inteligencia Artificial en el microcentro porteño y el Parque de Innovación, además de los distritos económicos que reúnen empresas de diferentes sectores.
La inteligencia artificial ocupó un lugar destacado en su exposición. Macri advirtió que las nuevas tecnologías están modificando las condiciones de competencia a escala global y planteó que la Argentina debe prepararse para aprovechar esa transformación. “Hoy, la inteligencia artificial está cambiando la manera de competir. Y el mundo no nos va a esperar. O lideramos ese proceso o nos resignamos a correr desde atrás”, afirmó.
El funcionario también relacionó la discusión sobre competitividad con la formación de recursos humanos. Consideró que el sistema educativo debe adaptarse a las transformaciones del mercado laboral y que la preparación de trabajadores con nuevas capacidades será determinante para el desarrollo de las empresas.
OBRA PÚBLICA Y EL PROYECTO DE LA LÍNEA F DE SUBTE
Otro de los puntos que destacó fue la inversión en infraestructura. Macri adelantó que el presupuesto porteño para 2027 destinará alrededor del 20% de sus recursos a obra pública, una proporción que presentó como un nivel histórico para la Ciudad.
Dentro de ese esquema, mencionó el proyecto de construcción de la Línea F de subte, que conectará distintos sectores de Buenos Aires y cuya ejecución, según señaló, abrirá oportunidades para la industria de la construcción y otras actividades vinculadas con la infraestructura.
El jefe de Gobierno sostuvo que las obras de largo alcance requieren planificación y continuidad más allá de los períodos de gestión. En esa línea, planteó que los proyectos de infraestructura deben pensarse como políticas de Estado, cuyos beneficios puedan extenderse en el tiempo.
UNA CONFERENCIA ATRAVESADA POR LOS RECLAMOS DE LA INDUSTRIA
La intervención de Jorge Macri se produjo en un contexto complejo para el entramado manufacturero. La conferencia anual de la UIA estuvo marcada por los pedidos del sector empresario para reducir la presión tributaria, mejorar las condiciones de financiamiento y establecer mecanismos que permitan sostener la producción y el empleo durante la transición económica.
El presidente de la entidad, Martín Rappallini, describió las dificultades que atraviesan distintas ramas industriales y reclamó medidas para mejorar la competitividad. De acuerdo con los datos presentados por la UIA, la actividad industrial registró en septiembre una caída interanual del 3,4% y acumuló una contracción del 2,8% en los primeros nueve meses de 2026.
La entidad también advirtió sobre el impacto de la retracción productiva en el mercado laboral. Según las cifras difundidas por su Centro de Estudios, entre agosto de 2023 y julio de 2026 se perdieron cerca de 95.000 puestos de trabajo formales vinculados con la industria.
Rappallini reconoció la importancia de estabilizar la economía y valoró los esfuerzos del Gobierno nacional para corregir los desequilibrios macroeconómicos, pero advirtió que ese proceso necesita medidas que permitan acompañar a las empresas más afectadas. Entre los principales problemas mencionó la debilidad de la demanda interna, las dificultades de financiamiento, los costos de producción y la competencia con productos importados.
El reclamo de la UIA también incluyó la necesidad de avanzar hacia un acuerdo fiscal entre la Nación, las provincias y los municipios. La entidad sostiene que la acumulación de impuestos nacionales, provinciales y tasas locales encarece la producción y dificulta que las empresas argentinas compitan en igualdad de condiciones con sus pares del exterior.
En ese escenario, la conferencia buscó instalar una agenda que no se limite a la industria manufacturera tradicional. El encuentro propuso discutir la articulación entre el sector industrial, el agro, la minería, la energía y los servicios basados en el conocimiento, con el objetivo de integrar cadenas de valor y aprovechar las capacidades productivas del país.
EL VÍNCULO ENTRE EL GOBIERNO NACIONAL Y LOS INDUSTRIALES
La presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, también concentró la atención de la jornada. Durante su exposición, anunció medidas de alivio para las pequeñas y medianas empresas, entre ellas la suspensión de embargos de ARCA hasta mayo de 2027 y la ampliación de las facilidades de pago para regularizar deudas tributarias.
Además, el funcionario planteó la posibilidad de proponer a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires la eliminación del impuesto de Sellos. Las medidas fueron presentadas como una respuesta a las dificultades financieras que atraviesan numerosas empresas y como parte de la estrategia oficial para reducir costos y mejorar las condiciones de inversión.
La relación entre el Gobierno de Javier Milei y el sector industrial estuvo atravesada por diferencias en torno al ritmo de apertura económica, la protección de la producción local y el impacto de la competencia importada. Mientras el Ejecutivo sostiene que la estabilidad macroeconómica y la reducción de regulaciones permitirán mejorar la competitividad, desde la industria reclaman condiciones de transición que eviten una mayor pérdida de empresas y empleos.
La discusión refleja uno de los principales desafíos de la economía argentina: cómo avanzar hacia un esquema más estable y competitivo sin profundizar las dificultades de los sectores productivos que todavía no logran recuperarse.
En ese marco, el planteo de Jorge Macri apuntó a sostener los cambios económicos y promover un entorno favorable para la inversión privada, con menor carga tributaria, infraestructura y formación de trabajadores. Su mensaje ante los industriales coincidió con una demanda más amplia del sector: que las políticas económicas tengan continuidad y que la recuperación no quede limitada a determinadas actividades, sino que pueda extenderse al conjunto del entramado productivo.



