EVITAR EL PEOR SAQUEO DE LA HISTORIA
13 febrero, 2024A fines de la semana pasada se supo que debido a números actualizados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC) en Argentina se transita la peor caída salarial desde la híper inflación de fines de los 80´.
En solo un mes, los trabajadores del sector privado registrado perdieron un 11,5 porciento de sus ingresos y los del sector público un 15,9.
Desde siempre en la cultura política de nuestro país se clasificó el número de 100 como la cantidad de días de plazo razonable, que un nuevo gobierno debe tener de apoyo respecto de las políticas que se proponga implementar. Los oficialismos son los encargados de capitalizar el apoyo recientemente obtenido en las urnas.
El procedimiento que La Libertad Avanza tuvo en el tratamiento de la Ley Ómnibus en el Congreso hace pensar que Milei decidió dinamitar la luna de miel antes de tiempo. Los famosos 100 días fueron 50 por decisión propia. Más allá de la evidente impericia de legisladores oficialistas, el principal motivo del fracaso fue el maltrato del Presidente hacia legisladores aliados, a la totalidad de los gobernadores tratándolos de vagos, corruptos, delincuentes o narcotraficantes. En el interior del país Milei ya perdió siete puntos la imagen positiva y la tendencia se presenta como irreversible.
Por su parte el interbloque Hacemos Coalición Federal conformado por experonistas, exPro, socialistas, Ari, Margarita Stolibizzer y algunos partidos provinciales se proponen como hipotéticos dadores de gobernabilidad. Miguel Angel Pichetto actúa un liderazgo que en los números concretos es más auto proclamado que ejercido. El presidente de la Nación una vez consumada la derrota en Diputados publicó una lista de legisladores buenos y otra de legisladores malos. Procedimiento característico del fascismo. Esa lista evidencia que el bloque que lideraría Pichetto solo tuvo dos votos a favor de Milei (Picheto y López Murphy) y 21 en contra del proyecto del gobierno, cuestión que deja a las claras que Miguel Ángel no conduce el bloque que preside. Eso no quita que él no sea buen negociador y acomodadizo en términos personales.
En estos tiempos hay turbulencia política interna en el gobierno nacional. Lo muestra el pedido de renuncia de funcionarios exaliados cordobeses. En paralelo, Milei ostenta una gira por el mundo que duró nueve días.
¿Quién cuida la quinta del Presidente en su ausencia?
Desde hace un año venimos diciendo que el jefe político del Presidente de la Nación es Mauricio Macri. En este contexto debe ser recordada aquella frese del creador del Pro cuando dijo que “haría lo mismo que en su gobierno pero más rápido”. Eso se plasma en las decisiones políticas que viene tomando el gobierno desde el minuto uno. Macri se muestra como la solución a la crisis interna. Codicia los ministerios Infraestructura, Interior y Economía.
Pero hay algo, que Mauricio todavía necesita que Javier Milei imponga. Son las reformas estructurales que él no pudo hacer en su gobierno para después sí establecer un programa que se desarrollaría con o sin Milei.
En marzo se cumplen los famosos 100 días de gobierno. Coincidirán con un largo tiempo de ajuste sobre el lomo de la población, con el incremento bestial del transporte, de las tarifas de luz, gas y agua, el comienzo o no de las clases y una cantidad importantes de despidos dentro y fuera de la estructura del Estado, ejemplo en empresas constructoras que trabajaban junto a la extinta obra pública.
Es en la economía diaria donde se terminan los discursos. El ajuste gradual cocina a fuego lento, en cambio la actual doctrina del shock puede funcionarle a los ajustadores aunque solo por un tiempo.
La política y las instituciones de la Democracia servirán para encontrar el camino que evite un nuevo saqueo en la Argentina. Probablemente el mayor de la historia.




