EL ODIO ESTÁ OLIENDO EL PODER

EL ODIO ESTÁ OLIENDO EL PODER

5 septiembre, 2023 Desactivado Por Marcelo Rodríguez

Ayer a la tarde en uno de los salones de la Legislatura Porteña una candidata a vicepresidenta organizó un acto disfrazado de reivindicación a las víctimas del terrorismo. En verdad la finalidad era poner sobre la mesa la defensa del plan sistemamático organizado por la dictadura cívico militar que asalto el sistema democrático entre 1976 y 1983 cuando los genocidas desaparecieron a 30 mil argentinos y argentinas (por primera vez desde el regreso de la democracia pasa algo así en un organismo de gobierno, el legislativo).

Ese sistema fue un terrorismo de Estado. La asimetría que se provoca cuando un ejército toma la suma del poder público e impone su plan de exterminio del adversario político no tiene otro nombre que terrorismo de Estado. Robaron bebés, tiraron a jóvenes vivos desde aviones al río y al mar, torturaron, asesinaron y robaron bienes a las víctimas y sus familiares. ¿Porque decimos que fue un acto disfrazado? Porque Villarreal defendió a la dictadura y lo dijo en infinidad de oportunidades.

En el caso en que La Libertad Avanza triunfe en las elecciones presidenciales de este año, esta mujer va a ser la primera línea sucesoria de alguien que sin que nadie tenga miedo a equivocarse, en algún momento pueda ser considerado insano para gobernar. Nada del otro mundo ¿no?… Todos escuchamos a diario hablar a Milei. En ese caso ella terminaría siendo la presidente de la Nación. Entonces, acá hay un problema.

Estos son momentos para tomar posiciones concretas y en ese sentido es necesario advertir que la Democracia cometió el error de dejar entrar a su propio sistema de representatividad a personajes que no solamente nunca condenaron el terrorismo de Estado, tampoco solamente sostienen la teoría de los dos demonios, sino que están a favor y defienden los delitos de lessa humanidad perpetrados por la dictadura. Creen que está bien. Lo dijo Villarreal.

Sin dudas  volverían a desaparecer a integrantes de organización de la guerrilla que perfectamente podrían haberlos juzgado y condenado como sí lo hizo la Democracia a partir de la derogación de las leyes de obediencia debida y punto final, y anulación de los indultos por parte Nestor kirchner. También debemos recordar que el primer paso lo dio Alfonsín abriendo los juicios a los jerarcas que terminaron condenados. Además de eso, según palabras de la candidata a vicepresidenta de Milei tenemos que entender que volverían a secuestrar, torturar y asesinar a estudiantes secundarios, estudiantes universitarios, delegados de fábrica, abogados, militantes políticos, empresarios a los que les robaron las empresas, periodistas como ya lo hicieron.

Villaroel actuaría de Videla (a quien visitaba menudo) y Milei sería una especie Martínez de Hoz ejecutando el mismo plan económico de devastación. Además contaría con poder de ejecución concreta y directa por el cargo que ocuparía.

Aquellos desaparecidos vivían a la vuelta de nuestras casas. Eran compañeros de trabajo o de estudios. Jóvenes de carne y hueso como muchos de los  que hoy conocemos y saludamos en nuestros barrios.

Las instituciones de la Democracia no debieron haber permitido que negacionistas tengan sus nombres en listas de partidos políticos que forman parte de ella.

En Alemania hay legislación respecto a la reivindicación del genocidio del nazzismo. No se puede reivindicar públicamente al nazzismo, ni al genocidio, ni a Hitler. Mucho menos formar parte del Estado siendo funcionarios electos. Los admiradores de todo lo europeo ¿podrían copiar esto no?.

Ese error hoy se paga con un diputado y una diputada que conforman un espacio que sacó el 29 porciento de los votos en las PASO y ya están lesionando a la Democracia desde adentro. El acto fue en e lPoder Legislativo de CABA, no en un salón privado. Buscan socavarla para terminar con ella. Ya conocemos los resultados.

La manera de resolver el dilema de la desigualdad, de la pobreza, de la inflación es con más política y más Democracia. Ayer nos lo decía el intendente de Morón Lucas Ghi. Hay que politizar la crisis.

La confianza debe estar puesta en un pueblo que históricamente supo reaccionar ante los avasallamientos hacia la Democracia. Lo hizo en el intento del 2×1 de Macri y la actual Corte Suprema Impune. Se llenó la calle de pueblo. Lo mismo sucedió en el intento de Magncidio de CFK que en estos momentos se está cumpliendo un año y no se investiga a los evidentes autores intelectuales.

Es necesario dejar de tener miedo a hablar de Milei en relación a las lógicas de las redes sociales y los algoritmos que miden la cantidad de veces que se nombra a alguien como valoración positiva, y deja de lado el contenido de lo que se cuenta. Hay que volver a las fuentes. Hay que tomar del actual modo comunicacional lo corto y conciso. Pero no es necesario entregar los argumentos ni las razones.

Es falso aquello de que no importa si es buena o mala la mención. Y que lo único que interesa es que se nombre. Hay que mencionar a las cosas como se llaman. Esa parece ser la cuestión. El nunca más no se negocia.

La política debe dar un salto hacia hechos concretos y salir de la mera denuncia. De una vez por todas hay que ponerle un límite al negacionismo que hoy está parado en la vereda contigua a la Casa Rosada, y con serias intenciones entrar.

Esto me recuerda la canción de Piti Alvarez en la parte que dice. Sé que muchas veces dije que el lobo venía pero esta vez el lobo esté acá.

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