EL GOBIERNO ES UN CAMBALACHE
12 mayo, 2025Hace algún tiempo atrás, no demasiado, cuando la prensa informaba que en determinado lugar del mundo un presidente de un país denunciaba penalmente a periodistas, no se dudaba en repudiar el hecho por autoritario y considerárselo una amenaza para con la libertad de expresión. Resulta que el viernes pasado el presidente Milei denunció penalmente a Carlos Pagni, a Viviana Canosa y Ari Lijalad. En un sistema democrático nadie debería ser denunciado por el ejecutivo por cumplir con la tarea de informar, opinar, o tener una mirada de la realidad diferente al presidente.
Mas allá de la mordaza de Milei al periodismo, la estrategia del gobierno es confundir. Meter todo en la misma bolsa. Mezclar todo, como si fuese lo mismo Carlos Pagni, Viviana Canosa y Ari Lijalad. Los plantean como enemigos del gobierno. Buscan la victimización. Es el tango Cambalache.
En ese contexto les vienen quitando peso específico, a los conceptos, a las ideas y a las palabras como libertad o anarquismo. Confunden con intencionalidad.
Te muestran un perro negro y dicen que es blanco delante de las vistas del mundo.
Señalar a individuos y matar a mensajeros son prácticas fascistas.
Estos modelos necesitan reemplazar el concepto de pueblo por la de individuo. Sujeto por persona.
Te necesitan adentro, solo. Aunque bien conectado a las redes. Sin soltar el teléfono ni por un instante. Esa es la vía para transmitir odio. Paréntesis (Nadie duda sobre la eficacia virtuosa de la tecnología como herramienta esencial en los ámbitos informativos, educativos, científico y comunicativo). Pero el sistema dominante lo usa para irradiar odio. Basta con observar la cuenta de X de Milei. Es un vómito.
Lo que se necesita para revertir el presente es estar afuera y hablando entre nosotros, cara a cara. Sin miedo a la comunicación, en el sentido originario que se asemeja a estar socializados.
La actual ultraderecha liberal que entrega la soberanía desde el gobierno, pretende transformarnos definitivamente en mentes desmembradas. Que asistamos a una ensalada de palabras sueltas carentes de rigor empírico o científico. Conducentes al vacío. A la nada misma. Esa nada es el todo del poder económico. La frase que se popularizó a partir del Eternauta «lo viejo funciona» quizás sirva para interpelar el presente. Sería necesario y requeriría, a la vez, estar alertas a que la frase no conduzca otra vez a hacer exactamente todo lo mismo que derivó en Milei. Lo viejo puede funcionar en términos conceptuales de políticas distributivas que lleven a que el pueblo tenga una buena calidad de vida, por ejemplo.
Voy a retomar el principio cuando traíamos al tango Cambalache como ejemplo de la retórica pragmática del gobierno. Pienso en una estrofa y me voy a permitir jugar al re adaptador.
Es lo mismo el que labura… noche y día como un buey, que el que vive de la fuga, el que endeuda, el que lava, y está fuera de la ley.




