ARGENTINA ENVIARÁ 32 MILITARES Y AYUDA HUMANITARIA A COLOMBIA TRAS EL DEVASTADOR TERREMOTO
19 agosto, 2026El Gobierno de Javier Milei dispuso el envío de un contingente de 32 militares especializados y asistencia humanitaria para colaborar con Colombia luego del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el occidente del país. La decisión se suma al contacto diplomático iniciado por la Argentina con las autoridades colombianas tras la tragedia.
El Gobierno argentino resolvió enviar 32 militares y ayuda humanitaria a Colombia para colaborar con las tareas de asistencia luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente del país el 10 de agosto y provocó una emergencia de gran escala.
La decisión se produce después de que la Argentina se comunicara con las autoridades colombianas para ofrecer asistencia. El canciller Pablo Quirno había confirmado horas después del sismo que el Gobierno de Javier Milei había tomado contacto con funcionarios de Colombia y que existía disposición para brindar la ayuda que fuera necesaria.
El terremoto tuvo su epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y alcanzó una magnitud de 7,4. El movimiento afectó especialmente a distintas localidades del occidente y centro del país, entre ellas Pereira y Cali, y provocó el colapso y daño de numerosas construcciones.
UNA TRAGEDIA QUE GOLPEÓ A VARIAS REGIONES
El sismo ocurrió el lunes 10 de agosto y rápidamente generó una emergencia nacional. Las autoridades colombianas desplegaron equipos de búsqueda y rescate, bomberos, policías, militares y organismos de socorro para localizar a personas atrapadas y asistir a quienes perdieron sus viviendas.
Con el paso de los días, el número de víctimas fue aumentando. El 13 de agosto, el presidente colombiano Abelardo de la Espriella informó, sobre la base del reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que había 281 personas fallecidas, 3.971 heridas y 379 desaparecidas, además de 44.936 familias afectadas.
Los balances posteriores continuaron modificándose a medida que avanzaron las tareas de búsqueda y se actualizaron los registros oficiales. Para el 19 de agosto existían diferencias entre las cifras difundidas por el Gobierno colombiano y los datos de organismos oficiales como la UNGRD y Medicina Legal.
La emergencia también provocó daños de consideración en viviendas, centros sanitarios, infraestructura vial y otros edificios esenciales. El Gobierno colombiano anunció medidas destinadas no solamente a atender la emergencia inmediata, sino también a encarar una posterior etapa de reconstrucción.
EL APORTE ARGENTINO
En este contexto, Argentina decidió enviar 32 efectivos militares para colaborar con las tareas vinculadas con la emergencia, junto con asistencia humanitaria.
El despliegue se inscribe en la utilización de capacidades de las Fuerzas Armadas argentinas para operaciones de asistencia ante catástrofes naturales. Durante junio y julio de 2026, el país ya había enviado personal especializado a Venezuela luego de los terremotos que afectaron a ese país.
Aquella misión argentina incluyó capacidades de búsqueda y rescate, asistencia sanitaria, apoyo logístico y producción de agua potable, además de personal especializado de las distintas fuerzas. El contingente permaneció 18 días en territorio venezolano y realizó más de 230 patrullas y produjo 210.000 litros de agua potable.
También participaron efectivos de la Armada Argentina especializados en búsqueda y rescate, junto con canes entrenados para localizar personas atrapadas entre estructuras colapsadas.
La experiencia reciente constituye un antecedente directo para la asistencia que ahora se prepara para Colombia.
EL CONTACTO ENTRE BUENOS AIRES Y BOGOTÁ
El ofrecimiento argentino comenzó poco después del terremoto.
El canciller Pablo Quirno confirmó el 10 de agosto que el Gobierno había establecido contacto con las autoridades colombianas y que Argentina estaba dispuesta a “brindar la asistencia que resulte necesaria”. En ese momento, el Gobierno también informó que no se habían registrado víctimas argentinas como consecuencia del sismo.
El contacto diplomático se produjo en las primeras horas de una tragedia que puso a prueba al nuevo Gobierno colombiano, encabezado por Abelardo de la Espriella, quien había asumido recientemente la Presidencia.
El mandatario colombiano anunció posteriormente que la prioridad de su administración era rescatar a las personas atrapadas y localizar a los desaparecidos.
UNA EMERGENCIA EN MEDIO DE UNA POLÉMICA POR LA AYUDA INTERNACIONAL
La asistencia argentina llega además en medio de una discusión internacional sobre la recepción de ayuda extranjera por parte de Colombia.
Durante las primeras horas posteriores al terremoto, distintos países ofrecieron equipos de rescate y asistencia. Sin embargo, el Gobierno de De la Espriella demoró la autorización para el ingreso de algunos contingentes extranjeros.
La administración colombiana argumentó que contaba con capacidades propias de búsqueda y rescate y que debía verificar las certificaciones y condiciones técnicas de los equipos ofrecidos. Posteriormente, el Gobierno comenzó a aceptar asistencia internacional.
La situación generó cuestionamientos especialmente por el tiempo transcurrido desde el terremoto, dado que las primeras 72 horas son consideradas una etapa crítica para las tareas de búsqueda y rescate.
México, por ejemplo, había preparado un operativo de 255 integrantes militares, médicos, rescatistas y binomios caninos, además de medicamentos, alimentos y herramientas, pero inicialmente quedó a la espera de la autorización formal colombiana.
También hubo controversias por los requisitos exigidos a determinados equipos internacionales.
EL GOBIERNO COLOMBIANO ANUNCIÓ LA EMERGENCIA ECONÓMICA
La magnitud de los daños llevó al Gobierno colombiano a anunciar una Emergencia Económica para afrontar las consecuencias del desastre.
De la Espriella explicó que el mecanismo permitiría crear un fondo destinado a canalizar aportes nacionales e internacionales para reconstruir hospitales, centros educativos, viviendas, vías y aeropuertos afectados por el terremoto.
El Presidente también adelantó que la reconstrucción de las zonas afectadas sería incorporada a las medidas de emergencia y al Plan Nacional de Desarrollo.
La respuesta estatal pasó así de las primeras tareas de rescate a una segunda etapa centrada en la asistencia a los damnificados, la recuperación de infraestructura y la reconstrucción de las regiones afectadas.
EL ANTECEDENTE DE VENEZUELA
La decisión argentina de enviar militares especializados a Colombia tiene como antecedente inmediato la misión desarrollada en Venezuela durante junio y julio.
En aquella oportunidad, el Ministerio de Defensa dispuso el despliegue de un contingente especializado después de los terremotos que afectaron a distintas zonas venezolanas. La operación estuvo coordinada por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas y contó con capacidades de rescate, asistencia sanitaria, potabilización de agua y apoyo logístico.
La misión incluyó efectivos del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, además de equipos especializados y perros entrenados para tareas de búsqueda.
Ese operativo finalizó después de 18 días de trabajo y fue presentado por el Gobierno argentino como una misión de asistencia humanitaria ante una catástrofe natural.
UNA NUEVA OPERACIÓN DE ASISTENCIA REGIONAL
El envío de los 32 militares a Colombia se produce, por lo tanto, en un contexto regional marcado por una sucesión de grandes emergencias sísmicas durante 2026.
Para Argentina, el operativo representa una nueva utilización de las capacidades de sus Fuerzas Armadas en tareas de asistencia humanitaria fuera del territorio nacional.
Para Colombia, la llegada de ayuda extranjera representa un refuerzo a las tareas que continúan desarrollándose en las regiones más afectadas por el terremoto.
La prioridad inmediata sigue siendo la asistencia a las víctimas, mientras el país avanza hacia una etapa de recuperación y reconstrucción que, por la magnitud de los daños, demandará recursos y cooperación internacional durante un período prolongado.




