CAPUTO BUSCA DESTRABAR INVERSIONES PRIVADAS POR US$ 10.000 MILLONES CON EL BANCO MUNDIAL
15 octubre, 2026El ministro de Economía se reunió en Bangkok con el presidente del organismo, Ajay Banga, y autoridades de la Corporación Financiera Internacional. La agenda incluye proyectos de energía y minería, asistencia para el RIGI y una estrategia de inteligencia artificial. La cifra anunciada no constituye un préstamo directo ya aprobado para el Estado argentino.
El ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo una reunión con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y representantes de la Corporación Financiera Internacional (IFC) para avanzar en nuevos proyectos de financiamiento y ampliar las inversiones privadas en la Argentina. El encuentro se realizó en Bangkok, Tailandia, en el marco de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
Tras la reunión, el funcionario informó que el Gobierno trabaja para viabilizar inversiones privadas por US$ 10.000 millones. La iniciativa apunta a movilizar capital hacia sectores considerados estratégicos, con especial atención en la energía y la minería, además de impulsar proyectos que favorezcan el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas.
El monto de US$ 10.000 millones no representa un desembolso inmediato ni un crédito directo otorgado al Tesoro. Según información publicada por LA NACIÓN a partir de consultas con fuentes del Banco Mundial, se trata de inversiones que la IFC buscaría canalizar hacia el sector privado argentino durante el próximo año, mediante recursos propios y la movilización de capital de otros inversores. Hasta el momento, no se precisaron los proyectos incluidos, las empresas involucradas ni un cronograma detallado.
En sus redes sociales, Caputo señaló que durante el encuentro se identificaron oportunidades de inversión en actividades con potencial para generar empleo, ampliar las cadenas de valor y promover la inclusión financiera de las pymes. También indicó que se analizaron nuevos proyectos con financiamiento del organismo y la posibilidad de incrementar los fondos disponibles para el país.
La agenda incluyó la participación de Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, y Alfonso García Mora, vicepresidente de la IFC para Europa, América Latina y el Caribe. Esta última institución forma parte del Grupo Banco Mundial y se especializa en financiar y movilizar inversiones del sector privado, a diferencia de las operaciones dirigidas directamente a los gobiernos.
Uno de los puntos centrales fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), creado por la Ley de Bases de 2024 para promover proyectos de gran escala mediante beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios, bajo determinadas condiciones. El Banco Mundial brindará asistencia técnica para el seguimiento y la ejecución de iniciativas alcanzadas por ese régimen.
El Gobierno busca que el esquema atraiga capitales, en particular para el desarrollo de los recursos energéticos y mineros. Sin embargo, la concreción de nuevas inversiones dependerá de la evolución de cada proyecto, las decisiones empresariales y las condiciones económicas y regulatorias. El anuncio, por sí solo, no implica que la totalidad de los fondos previstos ya esté comprometida o ejecutada.
Además, las autoridades abordaron la posibilidad de desarrollar una estrategia de inteligencia artificial con participación de distintas áreas del Banco Mundial. La propuesta apunta a extender herramientas e infraestructura digital a sectores como la agricultura, la salud y la administración pública. Por ahora, no se comunicaron el presupuesto, los plazos ni el alcance concreto de esa iniciativa.
La reunión con Banga se inscribe en una ronda de contactos que Caputo mantiene con organismos multilaterales para conseguir financiamiento, atraer inversiones y sostener el programa económico del Gobierno de Javier Milei. Durante su estadía en Bangkok, el ministro también se reunió con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, para analizar la cartera de proyectos en curso y las perspectivas de financiamiento para el próximo año.
LA NEGOCIACIÓN CON EL FMI Y LOS FONDOS PENDIENTES
La agenda internacional del equipo económico se desarrolla mientras la Argentina busca completar la tercera revisión del acuerdo vigente con el FMI. Caputo mantuvo un encuentro con la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, del que también participaron el viceministro de Economía, José Luis Daza, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Después de la reunión, el ministro destacó que Georgieva valoró la disciplina fiscal del Gobierno. La titular del Fondo, por su parte, señaló que observaba mejoras en los fundamentos económicos y en la capacidad de resistencia de la economía argentina, en un contexto internacional complejo. No obstante, los equipos técnicos todavía debían continuar trabajando para finalizar la revisión.
Completar ese proceso es relevante porque permitiría habilitar un desembolso de aproximadamente US$ 869 millones, sujeto a la aprobación correspondiente. Se trata de una operación distinta de las inversiones privadas que el Gobierno busca impulsar con el Banco Mundial y la IFC: los recursos del FMI están vinculados al programa financiero acordado con el Estado argentino, mientras que la iniciativa de US$ 10.000 millones apunta a movilizar capital hacia actividades privadas.
En paralelo, la búsqueda de fondos se desarrolla en un escenario de desafíos para la economía. En su informe de octubre de 2026, el FMI redujo su previsión de crecimiento para la Argentina al 2,1% para este año, mientras que el Banco Mundial también ajustó su estimación al mismo nivel. La revisión de las proyecciones agrega presión sobre la necesidad oficial de estimular la inversión y sostener la actividad.
De esta manera, el anuncio realizado en Bangkok abre una nueva línea de trabajo con el Grupo Banco Mundial, aunque todavía resta conocer qué proyectos avanzarán, cómo se distribuirán los recursos y en qué plazos se concretarán. La evolución de las negociaciones permitirá determinar cuánto de los US$ 10.000 millones previstos se traducirá efectivamente en inversiones y qué impacto tendrán sobre la producción, el empleo y las exportaciones argentinas.



