MILEI ANTE EMPRESARIOS: PIDIÓ “PACIENCIA”, ANTICIPÓ MÁS REFORMAS SI ES REELECTO Y PUSO 2027 EN EL CENTRO DE SU DISCURSO

MILEI ANTE EMPRESARIOS: PIDIÓ “PACIENCIA”, ANTICIPÓ MÁS REFORMAS SI ES REELECTO Y PUSO 2027 EN EL CENTRO DE SU DISCURSO

1 octubre, 2026 Desactivado Por Sitio digital Columna de Opinión

El Presidente participó por videoconferencia desde París del 62° Coloquio de IDEA y defendió el rumbo económico de su gestión. Aseguró que los procesos de crecimiento requieren tiempo, anticipó una aceleración de las reformas estructurales si obtiene un resultado favorable en las elecciones de 2027 y sostuvo que la Argentina podría convertirse en una potencia en un plazo menor al que había planteado inicialmente.

Javier Milei utilizó su participación en el 62° Coloquio de IDEA para defender el rumbo económico de su Gobierno, pedir paciencia al sector empresario y anticipar una profundización de las reformas estructurales si La Libertad Avanza consigue un resultado favorable en las elecciones de 2027. El Presidente intervino de manera remota desde París, donde se encuentra por la agenda de la Argentina Week, y convirtió buena parte de su exposición ante empresarios en una presentación de lo que podría ocurrir durante un eventual segundo mandato.

El encuentro comenzó este miércoles en el Hotel Sheraton de Mar del Plata bajo el lema “Invirtiendo la historia. 20 años: de promesa a potencia”. La convocatoria reúne a dirigentes empresariales, políticos, académicos y representantes de distintos sectores de la sociedad para discutir las condiciones necesarias para sostener el crecimiento durante las próximas dos décadas.

La primera respuesta de Milei estuvo vinculada precisamente con esa pregunta: qué necesita la Argentina para dejar atrás décadas de inestabilidad y convertirse en una economía desarrollada. Su respuesta fue concreta: “Lo primero que hay que tener es paciencia”. El Presidente sostuvo que los procesos de crecimiento no son inmediatos y estimó que, bajo condiciones normales, la convergencia de Argentina hacia niveles de desarrollo similares a los de Estados Unidos podría demandar entre 30 y 40 años.

Sin embargo, planteó que las reformas impulsadas por su administración podrían acelerar ese proceso. En su exposición, aseguró que el Gobierno busca reducir ese horizonte a aproximadamente 20 años y vinculó esa posibilidad con la continuidad de su programa económico.

El punto central de su mensaje fue electoral: Milei aseguró que, si recibe un resultado similar al que espera obtener en 2027, la velocidad de las reformas cambiará de manera sustancial a partir del 11 de diciembre de ese año. Según explicó, un resultado de características similares al de las elecciones de octubre permitiría a La Libertad Avanza alcanzar la mayoría en la Cámara de Diputados y quedar a dos o tres senadores del quórum propio.

A partir de esa eventual composición parlamentaria, el Presidente anticipó una aceleración de su agenda. “La velocidad que van a adoptar las reformas en Argentina va a hacer que en seis meses no la puedan reconocer”, sostuvo durante la entrevista con José del Río.

La afirmación se inscribe en una estrategia que el Gobierno viene planteando desde el inicio de su gestión: avanzar con cambios estructurales en materia tributaria, laboral, previsional, regulatoria y del funcionamiento del Estado. En el Coloquio, Milei volvió a señalar que su intención es continuar con una reducción de impuestos y avanzar hacia un sistema tributario más sencillo.

Consultado específicamente sobre una eventual reforma tributaria durante un segundo mandato, el Presidente sostuvo que la Nación puede modificar los impuestos de alcance nacional, pero remarcó que tributos como Ingresos Brutos y las tasas municipales dependen de las provincias y los municipios. También afirmó que su Gobierno ya redujo la presión tributaria nacional en términos del PBI y anticipó que pretende continuar disminuyendo retenciones y, llegado el momento, eliminar el impuesto a los débitos y créditos bancarios.

En paralelo, Milei vinculó la continuidad de las reformas con la posibilidad de una mayor llegada de inversiones. En su exposición afirmó que existen propuestas por unos 200.000 millones de dólares dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), de las cuales, según dijo, unos 50.000 millones ya fueron aprobados. Esas cifras fueron presentadas por el propio Presidente durante el encuentro y forman parte de su argumento para sostener que una eventual continuidad de su programa podría acelerar la inversión.

El RIGI fue creado mediante la Ley Bases de 2024 y establece beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para proyectos que cumplan determinados requisitos de inversión. El régimen apunta principalmente a grandes emprendimientos en sectores considerados estratégicos, entre ellos energía, minería, infraestructura, tecnología, siderurgia y petróleo y gas.

Otro de los ejes de la exposición fue la inflación. Milei sostuvo que su administración está avanzando hacia la eliminación del fenómeno inflacionario y comparó la evolución de los precios con los distintos gobiernos de las últimas décadas. También defendió el equilibrio fiscal como el principal ancla de su programa económico.

El Presidente afirmó que Argentina tuvo 22 crisis desde 1901 y sostuvo que 20 tuvieron origen fiscal. Esa interpretación fue utilizada para justificar la prioridad que su administración le asigna al equilibrio de las cuentas públicas y a la reducción del déficit.

A la hora de explicar por qué la recuperación económica no se produjo con mayor velocidad, Milei señaló como factores la tasa de interés internacional, el contexto financiero y lo que definió como obstáculos internos a su programa. En particular, cuestionó a sectores políticos y sociales que, desde su perspectiva, buscan impedir las reformas.

Su discurso también incluyó una comparación con el desempeño de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Milei sostuvo que, de acuerdo con las estimaciones de mercado que maneja el Gobierno, la economía argentina podría terminar su período con un crecimiento acumulado del 18% medido a través del EMAE, y afirmó que eso implicaría un ritmo superior al promedio de la OCDE.

Esas proyecciones deben diferenciarse de los datos oficiales ya publicados. El INDEC informó que el Producto Bruto Interno (PBI) del segundo trimestre de 2026 aumentó 2% en comparación con el mismo período del año anterior, pero registró una caída desestacionalizada de 0,6% respecto del primer trimestre. En julio, además, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó 2,9% frente a junio y 1,4% en la comparación interanual, aunque la tendencia-ciclo mostró una variación positiva de 0,2%.

Estos indicadores explican parte del debate económico que atraviesa al Gobierno. Una caída mensual del EMAE no equivale por sí sola a una recesión técnica, que requiere analizar la evolución de la actividad durante un período más amplio. Al mismo tiempo, el dato del segundo trimestre mostró una contracción trimestral desestacionalizada, pese al crecimiento interanual.

El escenario social también forma parte de la discusión. El INDEC informó que durante el primer semestre de 2026 el 32,3% de las personas que viven en los 31 aglomerados urbanos relevados se encontraba bajo la línea de pobreza, mientras que la indigencia alcanzó al 7,5%. En términos de hogares, la pobreza llegó al 24,4% y la indigencia al 5,6%.

Milei mencionó esos datos durante su exposición y sostuvo que la pobreza había vuelto a aumentar después de la fuerte reducción registrada previamente, pero afirmó que esperaba una nueva disminución a partir de la recuperación de los salarios reales. Esa reducción futura, al igual que sus estimaciones sobre crecimiento e inflación, constituye una proyección del Gobierno y todavía no puede considerarse un resultado económico comprobado.

La discusión sobre el crecimiento fue uno de los principales temas del Coloquio de IDEA. El encuentro empresario tiene este año una agenda orientada precisamente a analizar cómo transformar la estabilidad económica en un período prolongado de expansión. IDEA planteó el desafío en términos de los próximos 20 años y no solamente de la coyuntura inmediata.

En ese contexto, Milei buscó transmitir a los empresarios que la actual etapa debe ser interpretada como parte de un proceso de transformación de mayor duración. Su pedido de paciencia estuvo acompañado por un mensaje dirigido directamente a quienes evalúan nuevas inversiones: sostuvo que esperar a conocer el resultado de las elecciones de 2027 es una decisión comprensible para los empresarios, pero planteó que un triunfo de su espacio permitiría acelerar las reformas.

El Presidente también vinculó esa eventual aceleración con el riesgo país y el costo del financiamiento. Según su explicación, una caída del riesgo país permitiría reducir la tasa de interés y facilitaría el proceso mediante el cual el ahorro se transforma en inversión.

La exposición se produjo mientras el mandatario desarrolla una agenda internacional en Francia. Desde París, Milei encabeza la Argentina Week, una serie de actividades destinadas a presentar oportunidades de inversión y negocios de la Argentina ante empresarios e inversores. Este jueves, además, participa de la jornada central del evento y tiene prevista una reunión bilateral con el presidente francés Emmanuel Macron.

En la misma jornada, el Gobierno argentino volvió a utilizar el escenario internacional para promocionar sectores como energía, minería y agroindustria. Durante su discurso en la Argentina Week, Milei también sostuvo que una eventual reelección en 2027 permitiría que 2028 fuera, según su proyección, “el mejor año económico de nuestra historia”, y afirmó que las inversiones en esos sectores se acelerarían.

La referencia a 2027 aparece así como uno de los ejes centrales de la estrategia política y económica del Gobierno para los próximos meses. Milei no solo vinculó la continuidad de su programa con una eventual reelección, sino que también presentó la elección como una instancia en la que, según sus propias palabras, los argentinos deberán optar entre continuar con su modelo económico o cambiar de rumbo.

En el tramo final de su intervención, el Presidente volvió sobre la idea de acelerar los tiempos. Aseguró que, si se repitiera el resultado electoral que espera, los cambios serían de tal magnitud que la economía argentina sería difícil de reconocer seis meses después de iniciado un eventual segundo mandato.

El discurso ante IDEA dejó así planteado el escenario que Milei pretende instalar hacia 2027: una primera etapa centrada en estabilizar la economía y equilibrar las cuentas públicas, seguida, según su propio planteo, por una segunda fase de reformas más rápidas y profundas. La concreción de esas medidas dependerá de los resultados electorales, de la composición del Congreso y de la evolución de la economía, mientras que varios de los resultados que el Presidente proyectó ante los empresarios todavía forman parte de sus expectativas para los próximos años.

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