MILEI NEGÓ QUE HAYA RECESIÓN Y DEFENDIÓ EL RUMBO ECONÓMICO: “HAY SECTORES QUE SE EXPANDEN Y OTROS QUE SE CONTRAEN”

MILEI NEGÓ QUE HAYA RECESIÓN Y DEFENDIÓ EL RUMBO ECONÓMICO: “HAY SECTORES QUE SE EXPANDEN Y OTROS QUE SE CONTRAEN”

28 septiembre, 2026 Desactivado Por Sitio digital Columna de Opinión

El Presidente rechazó las advertencias sobre una posible recesión y afirmó que la economía atraviesa una “desaceleración del ritmo de expansión”. Sus declaraciones se produjeron después de que el INDEC registrara una caída del 2,9% de la actividad en julio y mientras JP Morgan redujo de 2,7% a 1,5% su proyección de crecimiento para la Argentina en 2026.

Javier Milei negó que la Argentina se encuentre en una recesión y defendió el rumbo económico de su Gobierno durante una entrevista con Luis Majul emitida este domingo por LN+. El Presidente sostuvo que los datos negativos de algunos sectores deben interpretarse dentro de un proceso de transformación de la estructura productiva y aseguró que no existe una contracción generalizada de la economía.

“No hay recesión. La economía está cambiando y hay una parte de la economía que se queda atrás. Lo que hay es una desaceleración del ritmo de expansión”, afirmó Milei.

El planteo presidencial llegó pocos días después de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundiera el resultado del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a julio. El indicador registró una caída del 2,9% respecto de junio en la medición desestacionalizada y un retroceso del 1,4% frente a julio de 2025.

El dato de julio fue particularmente significativo porque representó la mayor caída mensual de la actividad desde los meses más críticos de la pandemia. Además, se produjo después de que el Producto Bruto Interno (PBI) del segundo trimestre registrara una disminución del 0,6% respecto del primer trimestre en términos desestacionalizados, aunque todavía mostró un crecimiento del 2% en la comparación interanual.

EL ARGUMENTO DE MILEI

Durante la entrevista, el Presidente explicó que la diferencia entre los sectores que crecen y aquellos que retroceden forma parte de los cambios estructurales que impulsa su administración.

“Cuando usted está teniendo cambios estructurales, hay sectores que se expanden y sectores que se contraen”, sostuvo.

Según la interpretación del Gobierno, la apertura económica y el retiro de determinadas protecciones obligan a algunas actividades a adaptarse a un escenario de mayor competencia, mientras que otras ramas vinculadas con las exportaciones, la energía, la minería y determinadas inversiones ganan participación.

Milei sostuvo que el proceso no debe analizarse únicamente a partir de los resultados de un mes. En esa línea, cuestionó las interpretaciones que toman la caída de determinados indicadores como una demostración de que toda la economía se encuentra en retroceso.

El Presidente también apuntó contra quienes reclaman una modificación del esquema cambiario y defienden un dólar más elevado. Consideró que una suba del tipo de cambio tendría como consecuencia una reducción de los salarios medidos en dólares y calificó de “cobardes” a quienes plantean esa alternativa.

EL DATO QUE ENCENDIÓ LAS ALERTAS

La discusión sobre la existencia o no de una recesión se intensificó después de la publicación del EMAE de julio.

De los 15 sectores relevados por el INDEC, ocho registraron caídas interanuales y siete mostraron variaciones positivas. Entre los principales retrocesos estuvieron el comercio, con una baja del 5,1%, y la industria manufacturera, que cayó 4,6%. En conjunto, ambas actividades tuvieron un impacto negativo importante sobre el resultado general.

En el otro extremo, algunas actividades presentaron fuertes aumentos. La pesca registró una suba interanual del 424,5%, aunque se trata de un sector de menor peso relativo dentro del conjunto de la economía. También crecieron la explotación de minas y canteras, con un 8,4%, y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con un 0,7%.

Estos números muestran justamente el escenario que describió Milei: no todos los sectores evolucionaron en la misma dirección. Sin embargo, el resultado agregado del EMAE fue negativo tanto en la comparación mensual como en la interanual.

La diferencia está en la interpretación del conjunto de los datos. Para el Gobierno, las caídas forman parte de una recomposición sectorial; para distintos analistas, la sucesión de indicadores negativos aumenta el riesgo de una nueva contracción trimestral.

JP MORGAN RECORTÓ SU PROYECCIÓN

La entrevista presidencial coincidió además con una modificación importante en las previsiones de JP Morgan.

El banco estadounidense redujo su estimación de crecimiento de la economía argentina para 2026 del 2,7% al 1,5%. La revisión se produjo después de conocerse el resultado de julio, que fue considerablemente peor que la caída mensual cercana al 1% que la entidad esperaba previamente.

Para el tercer trimestre, JP Morgan proyectó una contracción de la actividad de alrededor del 1%, equivalente a una caída anualizada del 4%. Si los datos oficiales de agosto y septiembre confirmaran una nueva disminución trimestral, la economía acumularía dos trimestres consecutivos de caída.

El concepto de “recesión técnica” suele utilizarse para describir precisamente esa situación de dos trimestres consecutivos con una variación negativa del PBI. No obstante, la definición de una recesión no depende exclusivamente de esa regla: también se consideran la evolución del empleo, el ingreso, la producción y otros indicadores de actividad.

Por ahora, los datos oficiales disponibles no permiten determinar el resultado del tercer trimestre completo, ya que todavía faltan las mediciones correspondientes a agosto y septiembre.

QUÉ HABÍA PROYECTADO EL MERCADO

La revisión de JP Morgan también modificó el escenario que manejaban los analistas semanas atrás.

En el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de agosto, publicado por el Banco Central, los 47 participantes consultados proyectaban en promedio un crecimiento desestacionalizado del 1,1% para el tercer trimestre y del 2,1% para el conjunto de 2026.

Esas proyecciones fueron elaboradas antes de conocerse el resultado definitivo del EMAE de julio. El dato, posteriormente, obligó a distintos analistas y entidades a revisar sus estimaciones.

Por eso, el escenario económico de los próximos meses dependerá en buena medida de la evolución de la actividad durante agosto y septiembre. Una recuperación durante esos dos meses podría modificar las previsiones actuales, mientras que nuevas caídas profundizarían las señales de debilidad registradas durante el segundo trimestre y julio.

EL CONSUMO TAMBIÉN FORMA PARTE DE LA DISCUSIÓN

Otro de los puntos abordados por Milei fue el consumo. El Presidente aseguró que se encuentra en un “máximo histórico”, aunque sostuvo que lo que está cambiando es la modalidad mediante la cual los argentinos consumen.

“Lo que está cambiando es la modalidad de consumo. Mire los balances de Mercado Libre y se va a dar cuenta”, afirmó.

Los datos oficiales muestran, sin embargo, un comportamiento dispar según el indicador observado. La encuesta de supermercados del INDEC registró en julio una caída del 2,1% interanual en las ventas a precios constantes. En el acumulado de enero a julio, la baja fue del 2,7% respecto del mismo período de 2025.

Esto no permite afirmar por sí solo que todo el consumo se encuentre en retroceso, ya que las ventas de supermercados representan solamente una parte del gasto de los hogares y existen otros canales comerciales. Pero sí muestra que el consumo masivo relevado por ese indicador todavía presentaba una evolución negativa en julio.

La referencia de Milei a Mercado Libre apunta precisamente a ese cambio en los canales de compra. El crecimiento de las ventas digitales y de determinadas modalidades comerciales puede convivir con una caída de las ventas en supermercados tradicionales.

EMPLEO Y SALARIOS

El Presidente también defendió la evolución del mercado laboral. Durante la entrevista afirmó que desde el comienzo de su gestión se crearon más de 500.000 puestos de trabajo y sostuvo que los salarios reales llevan cinco meses consecutivos de recuperación.

La cifra de más de medio millón de puestos tiene como antecedente un cálculo elaborado a partir de información del INDEC sobre puestos de trabajo totales. En agosto, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger había difundido una estimación de 509.876 puestos de trabajo adicionales, dato que luego fue reivindicado públicamente por Milei.

La composición del empleo resulta relevante para interpretar esa cifra. El propio Banco Central señaló en su informe de política monetaria del segundo trimestre que durante el primer trimestre de 2026 el empleo total había aumentado 1,7% interanual, pero aclaró que el crecimiento estuvo concentrado en el empleo no asalariado y el asalariado informal, mientras que el empleo asalariado formal privado registró una contracción interanual del 4,1%.

Por lo tanto, el dato de creación neta de puestos no equivale necesariamente a un aumento de la misma magnitud del empleo asalariado registrado privado.

En cuanto a los salarios, el Gobierno sostiene que el poder adquisitivo viene recuperándose después del fuerte deterioro sufrido durante la primera etapa del ajuste. La evolución debe analizarse a partir de las distintas categorías salariales y de los períodos de comparación, ya que el comportamiento no es uniforme entre trabajadores registrados, no registrados y empleados públicos.

EL TRASFONDO DEL DEBATE ECONÓMICO

La discusión actual se inscribe en el programa económico que Milei implementó desde diciembre de 2023 y que tuvo como ejes el equilibrio fiscal, la reducción de la emisión monetaria, la desregulación de distintos mercados y una modificación del esquema de protección de determinadas actividades productivas.

Durante 2024, la economía atravesó una fuerte contracción. Posteriormente comenzó una recuperación que permitió que el PBI volviera a mostrar tasas interanuales positivas. El proceso, sin embargo, no fue uniforme entre sectores.

En 2026, la discusión pasó a concentrarse en la velocidad de esa recuperación y en la capacidad de la economía para sostener el crecimiento. El segundo trimestre aportó una primera señal negativa con la caída trimestral del 0,6%, mientras que el dato de julio profundizó las dudas sobre el comportamiento del tercer trimestre.

Al mismo tiempo, algunos sectores vinculados con recursos naturales y exportaciones muestran una dinámica diferente de la industria y el comercio. Esa divergencia es central en la explicación oficial sobre el proceso de transformación de la economía.

UNA DISCUSIÓN QUE QUEDÓ ABIERTA

Milei sostiene que la Argentina no atraviesa una recesión y que la caída de determinadas actividades responde a una transformación estructural que beneficia a otros sectores. Los datos disponibles muestran que la actividad tuvo una contracción importante en julio y que el PBI también cayó en la comparación trimestral durante el segundo trimestre, aunque mantuvo crecimiento interanual.

La definición del escenario para el tercer trimestre todavía depende de los datos de agosto y septiembre. El dato de julio, por sí solo, no alcanza para determinar si la Argentina ingresó en una recesión técnica, pero sí modificó las previsiones de distintas entidades y llevó a JP Morgan a reducir fuertemente su estimación de crecimiento anual.

Mientras el Gobierno defiende la idea de una economía que atraviesa un cambio estructural con ganadores y perdedores sectoriales, los próximos indicadores oficiales serán los que permitan determinar si la caída observada durante el segundo trimestre y julio fue transitoria o si se transformó en una contracción más prolongada.

La discusión, por ahora, continúa abierta entre el diagnóstico político del Presidente y una serie de indicadores que muestran una economía con comportamientos muy diferentes según la actividad que se observe.

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