CHINA CONVOCÓ AL EMBAJADOR ARGENTINO POR LAS DECLARACIONES DE UN FUNCIONARIO DE MILEI SOBRE LA TRAGEDIA EN NEPAL
4 septiembre, 2026Beijing escaló el conflicto diplomático iniciado por los dichos de Juan Pablo Carreira, quien responsabilizó al Partido Comunista chino por el desastre ocurrido en la frontera entre Nepal y China. La protesta fue transmitida a la representación argentina en Beijing, mientras desde el Gobierno de Milei intentaron despegarse de las declaraciones.
La relación entre Argentina y China atraviesa un nuevo momento de tensión diplomática luego de que el Gobierno de Beijing convocara a un representante de la delegación argentina para expresar su malestar por las declaraciones de Juan Pablo Carreira, funcionario de la administración de Javier Milei, quien vinculó al Partido Comunista chino con la tragedia provocada por un desprendimiento de glaciar y posteriores deslizamientos de tierra en la región del Himalaya.
La convocatoria se produjo después de que Carreira, director de Comunicación Digital de la Presidencia y conocido en redes sociales como Juan Doe, publicara en su cuenta personal de X una serie de acusaciones contra China. El funcionario sostuvo que una empresa estatal china se encontraba construyendo una megainstalación hidroeléctrica en las inmediaciones de un glaciar y vinculó esa supuesta obra con el desastre natural.
Sin embargo, no existen elementos oficiales que permitan establecer que una obra hidroeléctrica china haya provocado el desastre, por lo que las afirmaciones del funcionario argentino fueron cuestionadas tanto por Beijing como por distintos medios que reconstruyeron el episodio.
CHINA LLEVÓ EL RECLAMO AL PLANO DIPLOMÁTICO
Según informó C5N, la Cancillería china convocó al embajador argentino en Beijing para transmitirle formalmente su malestar. Como el embajador Marcelo Suárez Salvia se encontraba de vacaciones, el reclamo fue recibido por el consejero Guillermo Simunovich.
La medida representa una escalada respecto de la primera reacción de Beijing, que había sido canalizada a través de la Embajada de China en Buenos Aires. La representación diplomática ya había cuestionado públicamente las afirmaciones del funcionario argentino y había reclamado que se dejara de utilizar una catástrofe natural con fines políticos.
En ese comunicado, la diplomacia china sostuvo que el desastre se originó por un desprendimiento repentino de un glaciar en la zona fronteriza, que posteriormente provocó graves deslizamientos de tierra con consecuencias tanto en Nepal como en territorio chino. La representación pidió además poner fin a lo que calificó como “especulaciones malintencionadas” y reclamó que no se politizara la tragedia.
El Ministerio de Relaciones Exteriores chino también informó que, tras el desastre, China mantuvo comunicación con Nepal para las tareas de búsqueda y rescate, el intercambio de información y la prevención de nuevos desastres, además de brindar asistencia humanitaria.
QUÉ HABÍA DICHO EL FUNCIONARIO DE MILEI
El conflicto comenzó con una publicación realizada por Carreira el 30 de agosto en X. Allí, el funcionario responsabilizó al modelo de organización estatal chino por el desastre y lo vinculó con otros episodios históricos que, según su interpretación, estuvieron relacionados con gobiernos comunistas.
Entre los acontecimientos que mencionó estuvieron Chernóbil, el desastre del Mar de Aral, el Gran Salto Adelante y el Holodomor. El mensaje concluyó con la frase: “El comunismo mata”.
Carreira ocupa un lugar particular dentro de la estructura comunicacional del Gobierno. Está al frente de la estrategia de comunicación digital oficial y de la denominada Oficina de Respuesta Presidencial, creada para responder a informaciones que el Ejecutivo considera falsas o engañosas.
Por ese motivo, aunque la publicación fue realizada desde su cuenta personal, sus dichos adquirieron rápidamente relevancia institucional y diplomática.
LA RESPUESTA DEL GOBIERNO ARGENTINO
Ante la repercusión internacional, el vocero presidencial Adrián Ravier buscó limitar el alcance político de las declaraciones. Según explicó, el Gobierno argentino comunica oficialmente sus posiciones a través de sus canales institucionales y sostuvo que el Ejecutivo no había emitido un pronunciamiento oficial contra China por la tragedia ocurrida en Nepal.
La aclaración intenta establecer una diferencia entre las expresiones personales de Carreira y la posición formal del Estado argentino. No obstante, el hecho de que Beijing haya convocado a un representante diplomático argentino llevó el episodio directamente al terreno de las relaciones bilaterales.
UNA TRAGEDIA QUE GOLPEÓ A NEPAL Y AL TÍBET
El episodio al que se refirió Carreira se produjo en una zona montañosa cercana a la frontera entre Nepal y China, donde un desprendimiento de hielo y posteriores deslizamientos provocaron una emergencia de enorme magnitud.
Las cifras fueron actualizándose durante los últimos días. Para comienzos de septiembre, los reportes internacionales contabilizaban más de 1.100 muertos y varios miles de desaparecidos en Nepal, mientras que en el lado chino también se registraron víctimas y personas desaparecidas.
La dimensión de la tragedia obligó a desplegar importantes operativos de búsqueda y rescate. China, además, comenzó a enviar asistencia de emergencia a Nepal. El 1 de septiembre llegó a Katmandú un segundo envío de ayuda transportado por un avión Y-20 de la Fuerza Aérea china, acompañado por especialistas en identificación de ADN.
Dos días después, China informó sobre un nuevo envío de suministros de emergencia, que incluyó equipamiento para identificación de víctimas, materiales de prevención sanitaria y elementos destinados a facilitar las tareas de recuperación.
El propio canciller de Nepal, por otra parte, agradeció públicamente la asistencia proporcionada por Beijing y destacó la cooperación entre ambos países frente a la emergencia.
UN NUEVO CAPÍTULO EN LA RELACIÓN ENTRE MILEI Y BEIJING
El conflicto aparece además en un momento particularmente sensible para el vínculo entre Argentina y China. Desde la llegada de Milei a la Casa Rosada existieron fuertes diferencias políticas e ideológicas, aunque ambos países mantienen una relación económica de gran importancia.
Durante la actual administración argentina hubo cuestionamientos a determinadas inversiones y proyectos de empresas chinas, mientras que Beijing expresó en distintas oportunidades su preocupación por declaraciones o decisiones del Gobierno argentino.
Uno de los episodios recientes estuvo relacionado con las declaraciones del embajador estadounidense Peter Lamelas, quien había cuestionado la presencia china en sectores estratégicos de la Argentina y mencionado específicamente a Huawei. La Embajada china respondió entonces que no aceptaba lo que consideraba una exageración de la denominada “amenaza china”.
En paralelo, el Gobierno de Milei ha buscado fortalecer su alineamiento estratégico con Estados Unidos, aunque China continúa siendo un socio comercial y financiero relevante para la Argentina, entre otras cuestiones por el intercambio bilateral y el swap de monedas.
La nueva disputa agrega así otro elemento de tensión a una relación en la que Buenos Aires intenta mantener abiertos los canales económicos con Beijing mientras profundiza su vínculo político con Washington.
Por ahora, el Gobierno argentino sostiene que las declaraciones de Carreira no constituyen una posición oficial de la administración Milei. China, sin embargo, ya decidió llevar el reclamo al ámbito diplomático. El episodio deja abierta la incógnita sobre si se tratará de una controversia puntual o si terminará afectando otros aspectos de una relación que, más allá de las diferencias ideológicas, resulta estratégica para ambos países.





