KICILLOF Y ZILIOTTO RECLAMARON FONDOS A NACIÓN PARA PREVENIR LOS EFECTOS DE EL NIÑO
1 septiembre, 2026Los gobernadores de Buenos Aires y La Pampa firmaron acuerdos para coordinar obras, monitoreo y sistemas de alerta ante el fenómeno climático previsto para el período 2026/27. También cuestionaron al Gobierno de Javier Milei por la falta de ejecución de unos $290.000 millones del Fondo Hídrico y reclamaron que esos recursos sean destinados a infraestructura y prevención.
Los gobernadores de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y de La Pampa, Sergio Ziliotto, acordaron este lunes profundizar el trabajo conjunto para prevenir y reducir el impacto que podría generar el fenómeno de El Niño durante el período 2026/27. El entendimiento incluye acciones de gestión hídrica, intercambio de información, fortalecimiento de las alertas tempranas y planificación de obras para enfrentar eventuales inundaciones y otros eventos climáticos extremos.
El encuentro estuvo atravesado además por un reclamo dirigido al Gobierno nacional. Los mandatarios cuestionaron la falta de ejecución de recursos destinados a infraestructura hídrica y reclamaron que Nación disponga de fondos que, según plantearon, deberían utilizarse para prevenir emergencias y reducir los riesgos asociados a las lluvias intensas.
Uno de los principales puntos de la discusión fue el Fondo Hídrico, sobre el cual desde la Provincia de Buenos Aires señalaron que existen alrededor de $290.000 millones que permanecen sin ser destinados a las obras para las que fueron previstos. El ministro bonaerense de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, sostuvo que esos recursos deberían estar disponibles para las obras que necesitan las provincias.
Kicillof, por su parte, volvió a cuestionar la política de la administración de Javier Milei y sostuvo que la falta de recursos nacionales dificulta la preparación frente al escenario climático que se aproxima.
“El fenómeno de El Niño ya empezó. Ahora esperamos otro muy fuerte, que habrá precipitaciones de intensidad mayor”, señaló el gobernador bonaerense, quien advirtió que la combinación de lluvias intensas y suelos con altos niveles de humedad podría favorecer la aparición de inundaciones.
UN FENÓMENO CLIMÁTICO QUE YA ESTÁ EN DESARROLLO
La preocupación de los gobernadores se da en un contexto en el que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que las condiciones del sistema ENOS son compatibles con una fase cálida, conocida como El Niño.
El organismo explicó en su informe correspondiente a agosto que se registran temperaturas del agua del mar superiores a lo normal en el Pacífico ecuatorial y un debilitamiento de los vientos alisios. Además, los modelos utilizados por los especialistas estiman una probabilidad cercana al 100% de que la fase de El Niño se mantenga durante el trimestre agosto septiembre octubre de 2026.
El fenómeno puede modificar los patrones habituales de precipitaciones y temperaturas en distintas regiones del planeta. En Argentina, sus efectos pueden ser especialmente relevantes para la planificación de los recursos hídricos, la actividad agropecuaria y la prevención de inundaciones.
La evolución del fenómeno fue seguida por el SMN durante los últimos meses. En junio todavía se hablaba de condiciones neutrales, aunque existía alrededor de un 90% de probabilidades de que se desarrollara una fase cálida. Para julio, el organismo ya consideraba que las condiciones eran consistentes con El Niño y elevaba a casi el 100% la probabilidad de continuidad durante el trimestre julio agosto septiembre.
BUENOS AIRES Y LA PAMPA COORDINARÁN INFORMACIÓN Y OBRAS
El acuerdo firmado por Kicillof y Ziliotto contempla una estrategia conjunta de gestión hídrica debido a que ambas provincias comparten sistemas y cuencas que pueden verse afectadas por los mismos eventos climáticos.
Entre las medidas previstas se encuentra la coordinación para proyectar obras, compartir información hidrométrica y pluviométrica en tiempo real y fortalecer los mecanismos de alerta temprana. También se buscará mejorar la capacidad de respuesta frente a situaciones que puedan afectar simultáneamente a localidades de ambas jurisdicciones.
Ziliotto remarcó que el trabajo conjunto resulta indispensable porque los fenómenos climáticos no respetan las divisiones administrativas entre provincias.
“El agua no reconoce límites provinciales y el clima no distingue partidos políticos”, afirmó el gobernador pampeano, quien reclamó además una mayor participación del Gobierno nacional en las tareas de prevención, mitigación y respuesta.
La cooperación no quedó limitada a la cuestión hídrica. Buenos Aires y La Pampa también firmaron acuerdos de asistencia recíproca en áreas como salud, desarrollo social y turismo, además de avanzar en otros mecanismos de cooperación entre ambas administraciones.
EL PLAN BONAERENSE CONTRA EL “SÚPER NIÑO”
El reclamo de Kicillof se produjo pocos días después de que la provincia de Buenos Aires presentara un plan específico de prevención y mitigación frente a la posibilidad de un episodio de fuerte intensidad.
El programa anunciado el 26 de agosto contempla una inversión provincial de más de $2,3 billones y la creación de una mesa interministerial destinada a coordinar las distintas áreas del Gobierno bonaerense y mantener una articulación permanente con los 135 municipios.
La estrategia incluye medidas vinculadas con la gestión del riesgo, la infraestructura, la seguridad, el ambiente y la preparación de los municipios ante posibles emergencias. El objetivo es anticiparse a los eventos y reducir las consecuencias antes de que ocurran.
En ese marco, la Provincia sostiene que la prevención requiere inversiones sostenidas y obras de infraestructura, especialmente en zonas expuestas a inundaciones y desbordes.
EL RECLAMO POR LOS RECURSOS NACIONALES
El punto más fuerte de la disputa política está relacionado con el destino de los fondos nacionales. Kicillof y Ziliotto sostienen que el Gobierno nacional debe poner a disposición recursos específicos para realizar obras de prevención y adaptación frente a los eventos climáticos.
Según el planteo realizado por las provincias, unos $290.000 millones del Fondo Hídrico se encuentran sin ejecución en obras de infraestructura hídrica. El reclamo apunta a que esos recursos sean utilizados para obras de regulación de cuencas, prevención de inundaciones y otras intervenciones necesarias para reducir el impacto de las precipitaciones.
Kicillof también cuestionó la situación de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y sostuvo que las provincias atraviesan dificultades financieras mientras existen recursos nacionales que, desde su perspectiva, deberían ser distribuidos.
El Gobierno bonaerense viene planteando desde hace meses que la reducción de transferencias y la paralización de determinadas obras nacionales obligan a las provincias a asumir mayores responsabilidades con recursos propios.
UNA DISPUTA QUE TAMBIÉN ES POLÍTICA
El reclamo conjunto ocurre, además, en un escenario de creciente tensión entre los gobernadores peronistas y la administración de Milei. Kicillof volvió a utilizar la actividad para defender una concepción federal en la que Nación y provincias deben coordinar políticas y recursos.
“Defender el federalismo no es solamente reclamarlo. Es ejercerlo. Es cooperar, planificar y hacerse cargo”, sostuvo Ziliotto durante la jornada.
Para los mandatarios, la preparación frente a El Niño constituye un ejemplo concreto de la necesidad de coordinación entre jurisdicciones: una inundación no se detiene en el límite de una provincia y una cuenca hídrica requiere una planificación integral.
El escenario climático agrega así una nueva dimensión a la disputa por los recursos federales. Mientras Buenos Aires y La Pampa avanzan con mecanismos propios de coordinación y prevención, sus gobernadores reclaman que el Gobierno nacional libere fondos que consideran fundamentales para realizar obras antes de que lleguen los eventos más intensos.
Con el fenómeno de El Niño ya instalado y con los pronósticos que anticipan su continuidad durante los próximos meses, la discusión dejó de ser solamente política y pasó a involucrar una cuestión concreta de prevención: cuánto se invierte hoy para evitar que una emergencia climática termine provocando mayores daños mañana.





