LA IGLESIA ALERTÓ POR EL ENDEUDAMIENTO DE LAS FAMILIAS Y RECLAMÓ AL GOBIERNO UNA RESPUESTA
1 septiembre, 2026El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, cuestionó que se minimice el crecimiento de la morosidad y pidió establecer criterios para evitar que las familias asuman compromisos que luego no pueden afrontar. Su planteo se conoció mientras la Iglesia avanza con los preparativos para la visita del papa León XIV a la Argentina.
La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) volvió a poner el foco sobre la situación económica de los hogares y reclamó una respuesta de las autoridades nacionales ante el crecimiento del endeudamiento y la morosidad. El planteo fue realizado por su presidente, monseñor Marcelo Colombo, quien advirtió que el fenómeno dejó de ser exclusivamente un problema individual para adquirir una dimensión social que requiere atención pública.
Durante una entrevista con Radio Mitre Mendoza, Colombo sostuvo que no se puede analizar el fenómeno de manera superficial ni desentenderse de las consecuencias que genera sobre las familias. “Lo que no se puede es tener una mirada superficial, ni menos decir: ‘No nos interesa o que se arreglen’”, afirmó el arzobispo de Mendoza, al reclamar que las autoridades intervengan en la búsqueda de alternativas.
El titular del Episcopado planteó, además, que una posible respuesta debería contemplar criterios sobre el nivel de endeudamiento que puede asumir una persona en relación con sus ingresos. “Alguna solución tiene que haber”, sostuvo, y propuso discutir qué proporción del salario puede quedar comprometida por el pago de deudas.
UNA MOROSIDAD QUE CRECIÓ CON FUERZA
El reclamo de la Iglesia se produce en medio de un escenario de fuerte deterioro de la capacidad de pago de los hogares. Datos citados a partir de información oficial indican que 20,96 millones de personas tienen deudas, mientras que alrededor de 5,91 millones se encuentran en situación irregular.
La problemática no se limita a los préstamos bancarios. También involucra a tarjetas de crédito, financieras y billeteras virtuales, que durante los últimos años se transformaron en una vía cada vez más utilizada para acceder al crédito.
Según datos presentados por la Provincia de Buenos Aires, la morosidad entre quienes tienen deudas con bancos pasó del 2,5% al 12,8% durante los últimos dos años y medio, mientras que en el caso de las billeteras virtuales aumentó del 5,7% al 24,5%. En las entidades financieras no bancarias, en tanto, el indicador pasó del 17,5% al 43%.
El informe también señala que la carga mensual de los servicios de deuda de las familias representó el 24,1% de la masa salarial en abril de 2026, mientras que los préstamos personales y las tarjetas concentraban el 73% del saldo irregular de los hogares en mayo.
LA ADVERTENCIA SOBRE LAS BILLETERAS VIRTUALES
Colombo también puso especial atención sobre el papel que comenzaron a ocupar las plataformas digitales en el acceso al crédito. El presidente de la CEA comparó la situación con la preocupación que la Iglesia había expresado anteriormente por la ludopatía online, debido a la facilidad con la que algunas personas pueden acceder a determinados servicios desde el teléfono celular.
“Hay deudas que son claramente leoninas al momento de contraerlas”, señaló el religioso. También diferenció esos casos de aquellos endeudamientos que se acumulan progresivamente hasta dejar a una persona en una situación cada vez más difícil de revertir.
El fenómeno adquirió especial relevancia durante 2026. Un análisis difundido en julio estimó que 20,9 millones de argentinos estaban endeudados y casi 6 millones se encontraban en mora, con una concentración importante de los incumplimientos en préstamos personales y tarjetas de crédito.
El crecimiento de la morosidad también generó una discusión política sobre el papel que debe asumir el Estado. Mientras el Gobierno nacional sostiene que las deudas corresponden a una relación entre privados y que la intervención estatal no debería trasladar las consecuencias a toda la sociedad, distintos sectores políticos y gobiernos provinciales reclaman medidas de refinanciación y protección para los hogares.
EL DEBATE POR EL ROL DEL ESTADO
La discusión comenzó a adquirir una dimensión institucional en las últimas semanas. La oposición busca llevar el problema del endeudamiento familiar al Congreso, mientras el oficialismo intenta evitar que el tema avance en el recinto y sostiene que se trata fundamentalmente de una relación contractual entre quienes toman créditos y quienes los otorgan.
En paralelo, algunas provincias comenzaron a impulsar herramientas propias para facilitar la refinanciación de deudas, con tasas más bajas y plazos más extensos. El debate, por lo tanto, dejó de estar circunscripto al ámbito financiero y pasó a involucrar cuestiones vinculadas con los ingresos, el consumo, el empleo y la capacidad de las familias para sostener sus gastos cotidianos.
Desde la Iglesia, Colombo sostuvo que cuando una problemática alcanza una dimensión tan amplia deja de ser exclusivamente privada. “Cuando una situación de estas se generaliza, pasa a ser un problema público”, explicó el titular de la CEA, al considerar que sus consecuencias terminan afectando al conjunto de la comunidad.
EL RECLAMO DE COLOMBO Y LA VISITA DE LEÓN XIV
El pronunciamiento del presidente del Episcopado se produjo además en un momento de intensa actividad de la Iglesia argentina por la próxima visita del papa León XIV al país. Colombo mantuvo recientemente encuentros vinculados con los preparativos del viaje y la conducción de la Iglesia trabaja en la organización de la llegada del pontífice.
En ese contexto, el reclamo sobre el endeudamiento familiar adquiere una relevancia particular: la Iglesia busca colocar en el centro de la discusión pública las consecuencias sociales que generan las dificultades económicas y financieras de los hogares. La advertencia no estuvo dirigida únicamente a quienes toman créditos, sino también a las condiciones bajo las cuales esos préstamos son ofrecidos y asumidos.
Horas después de las declaraciones de Colombo, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, recibió en la Casa Rosada a integrantes de la conducción de la Conferencia Episcopal Argentina para avanzar en los preparativos de la visita papal. Del encuentro participaron Colombo y el obispo auxiliar de San Isidro, Raúl Pizarro.
La coincidencia temporal entre ambos hechos dejó expuesta una situación particular: mientras la Iglesia y el Gobierno mantienen canales abiertos por la llegada de León XIV, la conducción del Episcopado también decidió elevar públicamente su preocupación por uno de los principales problemas económicos que atraviesan actualmente millones de hogares argentinos.
El debate sobre el endeudamiento, de esta manera, suma una nueva voz. La Iglesia reclama que el fenómeno sea tratado como una cuestión social y no únicamente como el resultado de decisiones individuales, mientras el Gobierno mantiene su postura de que la responsabilidad corresponde principalmente a las partes involucradas. El aumento de la morosidad y la cantidad de familias afectadas mantienen abierto un conflicto que ya trascendió el ámbito financiero y se instaló de lleno en la agenda política y social.





