YACOBITTI DESMINTIÓ AL GOBIERNO Y ASEGURÓ QUE LOS EXTRANJEROS REPRESENTAN SOLO EL 2,5% DE LOS INGRESANTES A LA UBA

YACOBITTI DESMINTIÓ AL GOBIERNO Y ASEGURÓ QUE LOS EXTRANJEROS REPRESENTAN SOLO EL 2,5% DE LOS INGRESANTES A LA UBA

29 julio, 2026 Desactivado Por Azul Spalletta

El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires respondió al vocero presidencial Adrián Ravier, quien había afirmado que casi el 40% de los estudiantes de la Facultad de Medicina eran extranjeros. Yacobitti difundió datos oficiales de la universidad y señaló que, entre los más de 70.000 ingresantes de 2026, los extranjeros con residencia temporal, transitoria o precaria representan el 2,5%. En Medicina, la proporción alcanza el 6,1%.

El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Emiliano Yacobitti, salió al cruce de las declaraciones del vocero presidencial Adrián Ravier y desmintió los datos difundidos por el funcionario sobre la cantidad de estudiantes extranjeros que cursan en las universidades públicas argentinas.

La polémica se originó durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada, donde Ravier aseguró que cerca del 40% de los estudiantes de la Facultad de Medicina eran extranjeros. Ante la consulta de periodistas acreditados que pusieron en duda esa información, el vocero sostuvo que se trataba del dato con el que contaba el Gobierno y que, si era incorrecto, sería revisado.

Yacobitti respondió a través de sus redes sociales y difundió nuevamente información de la UBA para contrarrestar las cifras mencionadas por el Gobierno.

Según los datos aportados por el vicerrector, de los más de 70.000 ingresantes que tuvo la UBA en 2026, apenas el 2,5% son extranjeros con residencia temporal, transitoria o precaria. La proporción varía según la carrera: en la Facultad de Medicina representa el 6,1%, en Odontología el 4,1% y en Ingeniería el 2,7%. En el resto de las facultades, el porcentaje es inferior al 2%.

EL DATO QUE DESATÓ LA POLÉMICA

Durante su conferencia de prensa, Ravier había afirmado que el porcentaje de estudiantes extranjeros en Medicina se ubicaba cerca del 40%. Frente a las preguntas de los periodistas, el funcionario defendió inicialmente la cifra y sostuvo que se trataba de un dato que el Gobierno debía revisar si finalmente resultaba incorrecto.

La respuesta generó una nueva controversia en torno a la discusión sobre el acceso de extranjeros no residentes a la educación superior y a los servicios públicos.

Yacobitti cuestionó la información difundida por el Ejecutivo y llamó a discutir el tema a partir de cifras oficiales.

El vicerrector señaló que la cifra real de extranjeros no residentes entre los ingresantes de la UBA es considerablemente menor a la planteada por el Gobierno y aclaró que la universidad se encuentra a disposición para analizar los datos junto con las autoridades nacionales.

La discusión adquiere especial relevancia porque el Gobierno de Javier Milei impulsa cambios en las condiciones de acceso de los extranjeros no residentes a determinados servicios públicos.

QUÉ DICE LA UBA SOBRE LOS ESTUDIANTES EXTRANJEROS

De acuerdo con los datos difundidos por Yacobitti, la presencia de extranjeros con residencia temporal, transitoria o precaria entre los nuevos ingresantes de la UBA es minoritaria.

El porcentaje general del 2,5% aumenta en algunas carreras vinculadas con el área de la salud, pero incluso en Medicina, donde alcanza el 6,1%, se encuentra muy por debajo del porcentaje mencionado inicialmente por Ravier.

La situación también presenta diferencias si se analiza el conjunto del sistema universitario argentino. Datos relevados por Chequeado indican que los estudiantes extranjeros representan alrededor del 4,2% del total de estudiantes universitarios del país, mientras que el porcentaje asciende al 9,9% entre los alumnos de posgrado.

La Facultad de Medicina de la UBA sí presenta una proporción de estudiantes extranjeros superior al promedio general. Sin embargo, las cifras varían según la metodología utilizada y el universo que se tome como referencia.

Por ese motivo, uno de los principales puntos de la discusión es la diferencia entre contabilizar la totalidad de la matrícula y analizar exclusivamente a los nuevos ingresantes de 2026.

LA UBA EXIGE UN NIVEL AVANZADO DE ESPAÑOL A QUIENES PROVIENEN DE PAÍSES NO HISPANOHABLANTES

En su respuesta, Yacobitti también destacó una condición que, según explicó, se aplica desde hace varios años.

El vicerrector señaló que desde 2022 la UBA exige a los aspirantes provenientes de países no hispanohablantes acreditar un nivel C1 de español, tanto en comprensión como en producción oral y escrita.

La exigencia busca garantizar que los estudiantes puedan desenvolverse adecuadamente en las carreras universitarias y, de acuerdo con la explicación de Yacobitti, supone un dominio del idioma cercano al de un hablante nativo.

La universidad sostiene que esta medida forma parte de los requisitos académicos para el ingreso y que se suma a las condiciones establecidas para los estudiantes provenientes del exterior.

EL DEBATE POR LOS ARANCELES A EXTRANJEROS NO RESIDENTES

La discusión sobre la cantidad de estudiantes extranjeros se produce en medio de una fuerte controversia política por el acceso de personas no residentes a la educación pública.

El Gobierno nacional impulsa una modificación del esquema vigente que permitiría a las universidades públicas establecer aranceles para estudiantes extranjeros que no tengan residencia permanente.

La administración de Milei sostiene que las instituciones universitarias tienen autonomía y que serán las propias casas de estudio las que deberán definir si cobran o no a los alumnos extranjeros no residentes.

Desde la Casa Rosada argumentan que el objetivo es evitar que el Estado argentino financie con recursos públicos la educación de personas que no tienen residencia en el país. Las universidades, por su parte, defienden el principio de gratuidad y advierten sobre el impacto que podrían tener las modificaciones sobre el sistema universitario.

La discusión también alcanzó al sistema de salud. El Gobierno nacional analiza medidas similares para la atención de extranjeros no residentes, aunque en este caso existen diferencias entre el sistema nacional y los sistemas provinciales, debido a que la salud pública está descentralizada y depende en gran medida de las jurisdicciones.

UNA DISCUSIÓN QUE SE SUMA AL CONFLICTO ENTRE EL GOBIERNO Y LAS UNIVERSIDADES

El nuevo cruce entre Yacobitti y el Gobierno nacional se produce en un contexto de tensión entre la administración de Milei y las universidades públicas.

Desde 2024, las casas de altos estudios reclaman una actualización de sus presupuestos y mayores recursos para afrontar los gastos de funcionamiento y los salarios de docentes y trabajadores no docentes.

Yacobitti se convirtió en uno de los principales referentes universitarios que cuestionan las políticas de financiamiento del Gobierno. Durante los últimos meses, también protagonizó cruces con funcionarios nacionales por los recursos destinados a los hospitales universitarios.

En mayo, el vicerrector había cuestionado al Gobierno por la falta de transferencias destinadas a los hospitales universitarios y aseguró que la administración nacional todavía no había girado los fondos correspondientes.

La disputa llegó también a la Justicia. En junio, la UBA celebró un fallo de la Corte Suprema que dejó firme una medida cautelar vinculada al cumplimiento de aspectos de la Ley de Financiamiento Universitario, en particular en materia de salarios docentes, no docentes y becas estudiantiles.

En este escenario, el debate sobre los estudiantes extranjeros se suma a una discusión mucho más amplia sobre el modelo de universidad pública que impulsa el Gobierno nacional.

EL GOBIERNO BUSCA CAMBIAR LAS REGLAS PARA LOS NO RESIDENTES

La cuestión migratoria y el acceso a servicios públicos volvió a ocupar un lugar central en la agenda política durante las últimas semanas.

Desde La Libertad Avanza se presentaron iniciativas para establecer aranceles en la educación superior y en la atención sanitaria para extranjeros que no tengan residencia en el país. La propuesta ya generó discusiones en distintas jurisdicciones y abrió un debate sobre el financiamiento de los servicios públicos.

En ese marco, los funcionarios nacionales plantean que los recursos públicos deben priorizar a quienes viven y aportan al sistema argentino, mientras que los sectores opositores y parte de la comunidad universitaria sostienen que el problema central es el financiamiento general de las universidades y no la cantidad de estudiantes extranjeros.

El cruce por las cifras de la UBA agrega ahora un nuevo elemento a esa discusión: mientras el Gobierno nacional utilizó el número de estudiantes extranjeros como argumento para impulsar cambios, las autoridades de la universidad cuestionan la precisión de esos datos y sostienen que la proporción real es mucho menor.

La controversia quedó instalada y podría profundizarse a medida que avance el debate legislativo sobre el acceso de extranjeros no residentes a las universidades públicas.

Por ahora, los números difundidos por Yacobitti marcan una diferencia significativa con la cifra mencionada por el vocero presidencial: 2,5% de extranjeros con residencia temporal, transitoria o precaria entre los nuevos ingresantes de la UBA en 2026 y 6,1% en la Facultad de Medicina, frente al casi 40% señalado inicialmente por Ravier.

El Gobierno y la UBA quedaron así enfrentados no solo por la política universitaria, sino también por la precisión de los datos utilizados para justificar una eventual modificación de las condiciones de acceso a la educación pública.

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