VACA NARVAJA PROPUSO DESDE CHINA UN NUEVO PARADIGMA TECNOLÓGICO PARA EL DESARROLLO COMPARTIDO

VACA NARVAJA PROPUSO DESDE CHINA UN NUEVO PARADIGMA TECNOLÓGICO PARA EL DESARROLLO COMPARTIDO

7 septiembre, 2026 Desactivado Por Sitio digital Columna de Opinión

El exembajador argentino en China participó en Shenzhen de un simposio internacional sobre el pensamiento de Xi Jinping y presentó el concepto de “Momento Shenzhen”, con el que buscó definir una nueva etapa tecnológica basada en la innovación, la industrialización y la cooperación entre países. También planteó que la inteligencia artificial, la robótica y las energías limpias deberían contribuir a reducir las desigualdades y no profundizarlas.

El exembajador argentino en China Sabino Vaca Narvaja participó en Shenzhen de la apertura del Simposio Académico Internacional sobre el Pensamiento de Xi Jinping, donde propuso pensar la actual transformación tecnológica a partir de un nuevo concepto: el “Momento Shenzhen”. Según planteó, la ciudad china representa una etapa en la que la innovación ya no se limita a crear nuevas tecnologías, sino que también busca industrializarlas, llevarlas rápidamente a escala e integrarlas en sistemas productivos.

Durante su exposición, Vaca Narvaja sostuvo que el desafío de la revolución tecnológica no pasa únicamente por determinar qué puede hacer la tecnología, sino también por discutir qué objetivos sociales deberían orientar su desarrollo. “La pregunta ya no es solamente qué puede hacer la tecnología, sino también qué queremos, como sociedades, que haga la tecnología”, afirmó.

La propuesta del exdiplomático argentino parte de una comparación histórica. Si el denominado “momento Ford” quedó asociado a la producción industrial en masa y el “momento Sputnik” a la competencia por alcanzar primero determinados avances tecnológicos, Vaca Narvaja utilizó a Shenzhen como símbolo de una nueva fase, caracterizada por la posibilidad de innovar, producir, escalar y abaratar tecnologías cada vez más complejas de manera simultánea.

EL “MOMENTO SHENZHEN”

La elección de Shenzhen como referencia no es casual. La ciudad ubicada en la provincia de Guangdong pasó, en pocas décadas, de ser un territorio de características predominantemente rurales y fronterizas a convertirse en uno de los principales centros tecnológicos e industriales de China.

La transformación comenzó a acelerarse a partir de 1980, cuando Shenzhen fue establecida como una de las primeras Zonas Económicas Especiales de China, junto con Zhuhai, Shantou y Xiamen. La medida formó parte del proceso de reformas y apertura económica iniciado a fines de la década de 1970.

La experiencia de Shenzhen estuvo vinculada desde el comienzo con la búsqueda de inversión, producción industrial, comercio exterior y transferencia tecnológica. Con el paso de los años, la ciudad se convirtió además en un importante polo de innovación, con presencia de empresas tecnológicas, industrias vinculadas a la electrónica, telecomunicaciones, inteligencia artificial, robótica y nuevas energías.

El crecimiento fue de tal magnitud que, según datos oficiales chinos, el Producto Bruto de Shenzhen pasó de 270 millones de yuanes en 1980 a 2,7 billones de yuanes en 2019, mientras que su población permanente superó los 13 millones de habitantes.

Ese recorrido es el que Vaca Narvaja tomó como referencia para plantear que la discusión tecnológica actual no debería concentrarse exclusivamente en quién desarrolla primero una determinada innovación, sino también en quién consigue convertirla en producción concreta, generar capacidades industriales y hacerla accesible a una mayor cantidad de personas y países.

TECNOLOGÍA CON UNA ORIENTACIÓN HUMANISTA

Uno de los principales ejes de la intervención fue la necesidad de evitar que la revolución tecnológica profundice las desigualdades existentes.

Vaca Narvaja sostuvo que la inteligencia artificial, la robótica, las energías limpias y otras tecnologías emergentes pueden convertirse en herramientas para reducir las brechas entre países, siempre que su desarrollo esté acompañado por mecanismos de cooperación y beneficio mutuo.

En esa línea, cuestionó una visión del progreso basada exclusivamente en la acumulación económica. Para el exembajador, la modernización debería medirse también por su capacidad para mejorar las condiciones de vida de las sociedades, preservar identidades culturales y ampliar las posibilidades de desarrollo.

“La tecnología sin un propósito humano puede profundizar las desigualdades”, sostuvo durante su exposición, en una intervención que vinculó el desarrollo científico y productivo con cuestiones culturales y sociales.

Su planteo también apuntó a la autonomía de los países del Sur Global. En lugar de quedar reducidos al papel de consumidores de tecnologías desarrolladas por las grandes potencias, Vaca Narvaja propuso que los países puedan incorporar conocimiento, desarrollar capacidades productivas y participar activamente de las nuevas cadenas tecnológicas.

“La modernización no necesariamente implica occidentalización”, fue una de las ideas centrales de su intervención, en la que defendió la posibilidad de que cada sociedad pueda construir su propio camino de desarrollo sin abandonar su identidad.

UN VÍNCULO ARGENTINO CON CHINA QUE BUSCA AMPLIARSE

La participación de Vaca Narvaja en el encuentro también se inscribe en una relación con China que el exembajador mantiene desde hace años.

Argentina y la República Popular China establecieron relaciones diplomáticas en 1972 y, desde entonces, los vínculos se desarrollaron en áreas políticas, comerciales, culturales, científicas y tecnológicas.

Vaca Narvaja fue designado embajador argentino en China en 2021, después de haber ocupado previamente funciones vinculadas con la promoción comercial y las inversiones en ese país. El decreto de designación oficializó su nombramiento como embajador extraordinario y plenipotenciario en Beijing.

Durante su etapa diplomática también participó de iniciativas relacionadas con ciencia, tecnología, inversiones, comercio y cooperación productiva. En 2023, por ejemplo, acompañó gestiones para ampliar la cooperación científica entre ambos países en áreas como la industrialización del litio, el intercambio de estudiantes y la transición energética.

Aunque actualmente ya no ocupa la embajada, continúa vinculado con la agenda de cooperación tecnológica entre ambos países. En agosto de 2026 participó de la presentación del Cluster de Innovación Tecnológica Argentina-China (CITAC), una iniciativa que busca promover proyectos conjuntos, transferencia tecnológica, inversión y formación de recursos humanos.

El proyecto contempla además una misión tecnológica argentina a China prevista para noviembre de 2026, con actividades en Shanghái, Beijing y Shenzhen. La iniciativa plantea pasar de una relación centrada exclusivamente en el intercambio comercial a una cooperación que incluya investigación, desarrollo e innovación.

EL LUGAR DE AMÉRICA LATINA EN LA NUEVA DISPUTA TECNOLÓGICA

La intervención de Vaca Narvaja adquiere relevancia en un escenario internacional marcado por la competencia por el liderazgo en sectores como inteligencia artificial, semiconductores, robótica, vehículos eléctricos, energías renovables y tecnologías digitales.

En ese contexto, China busca consolidar su posición como potencia científica, tecnológica e industrial, mientras Estados Unidos y otras economías desarrolladas mantienen una fuerte disputa por el control de tecnologías consideradas estratégicas.

Frente a ese escenario, el exembajador planteó que América Latina y el resto del Sur Global no deberían limitarse a elegir entre bloques ni quedar relegados a la exportación de materias primas. El desafío, según su perspectiva, consiste en incorporar conocimiento y desarrollar capacidades propias que permitan participar de la transformación tecnológica mundial.

La propuesta de cooperación que defendió parte, precisamente, de esa premisa: que el avance tecnológico puede convertirse en una herramienta de convergencia internacional en lugar de profundizar la distancia entre los países que concentran conocimiento y aquellos que solamente acceden a sus productos terminados.

UNA PARTICIPACIÓN DESTACADA EN EL SIMPOSIO

La presencia argentina tuvo además una particularidad dentro del encuentro celebrado en Shenzhen. Vaca Narvaja fue el único extranjero entre los principales oradores de la sesión inaugural, en un panel que reunió a autoridades y referentes académicos y de comunicación de China. Su exposición llevó por título “Subjetividad cultural y modernización china: construir la modernidad sin perder la identidad”.

El simposio fue organizado por la Base de Investigación Colaborativa de Xinhua del Centro de Estudios sobre el Pensamiento de Xi Jinping sobre la Cultura, la Universidad Normal del Sur de China y el Departamento de Publicidad del Comité Provincial de Guangdong del Partido Comunista de China.

Más allá de las características institucionales del encuentro, el concepto planteado por el exembajador busca instalar una discusión que excede a China: qué modelo de desarrollo pueden adoptar los países frente a una revolución tecnológica que está modificando la producción, el empleo, el comercio y las relaciones internacionales.

Desde esa perspectiva, el “Momento Shenzhen” presentado por Vaca Narvaja no fue planteado solamente como una descripción del desarrollo de una ciudad china, sino como una posible referencia para pensar el futuro del Sur Global: innovación acompañada de industria, cooperación tecnológica y desarrollo de capacidades propias.

En definitiva, su planteo apunta a que la revolución tecnológica no sea únicamente una nueva fuente de concentración económica y poder internacional. La apuesta, según expresó desde Shenzhen, es que pueda convertirse en una oportunidad para construir “una nueva etapa de convergencia y desarrollo compartido” entre países y sociedades.

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