SI NO ES ELLA ¿QUIÉN ES?

SI NO ES ELLA ¿QUIÉN ES?

29 abril, 2023 27 Por Marcelo Rodríguez

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner desarrolló hace dos días su clase magistral referida a la «Argentina circular «la histórica receta de inflación y recesión» del FMI,  «la fragmentación política y la concentración económica».

Llamó a evitar repetir los “fracasos del pasado”, rechazó la idea de “dolarizar” la economía que la vinculó a la “Convertibilidad” y el estallido del 2001, y llamó a “construir programas de Gobierno” para que “nada vuelva a depender de una persona”.

Además advirtió sobre los riesgos de una “Argentina circular”, con “figuras e ideas que parecen venir del pasado al presente para condicionar el futuro”.

Al focalizar en el acuerdo con el FMI, remarcó que “es necesario revisar esas cláusulas”,

De todos modos, aclaró que “nadie dice que no haya que pagarle” al FMI, aunque sí abogó por que “se revisen las condicionalidades” del acuerdo y adelantó que en el futuro “las sumas que se le paguen al Fondo deberían estar atadas a un porcentaje del superávit comercial”.

Cristina nunca habló, ni habla, ni hablará, de otra cosa que no sea de política. Al menos cuando le habla al pueblo.

“Tenemos que ver cómo vamos a manejar nuestros recursos naturales”, dijo. Habló de los del litio,  del gasoducto Néstor Kirchner,  de Vaca Muerta. etc

No es un detalle poner por delante un proyecto, un programa para gobernar. Un programa inmerso en un modelo de país y no en un proyecto de colonia como sí lo tiene la derecha de nuestro país.  Sin lugar a dudas es lo más importante (poner un programa por delante de las personas y las candidaturas) ¿Pero hay suficiente consenso y suficientes convicciones en la dirigencia del Frente de Todos para llevar adelante este programa de gobierno que plantea la conductora indiscutible del peronismo?

Quizás sea una obviedad pero este país es profundamente presidencialista.

No hay elementos informativos para suponer que Cristina Fernández de Kirchner vaya a ser candidata a presidenta, o a senadora, o a algún otro cargo electivo. Es más, la única certeza que se tiene son sus dichos del día de la defensa cuando afirmó que no va a ser candidata a nada. A pesar de aquellas palabras la realidad de la Argentina sufre un deterioro extraordinario que requiere decisiones extraordinarias. Y además, el discurso del jueves pasado no solo fue en el contexto de una clase magistral, también fue un típico acto de campaña política electoral. Inclusive sería correcto encuadrarlo en un acto de lanzamiento de campaña.

No hay dudas que el pueblo está en un proceso de proscripción ya que parte de ese pueblo quiere votar a una candidata que correría riesgo de no poder asumir una hipotética presidencia por estar condenada. Pero no es menos cierto que la condena es política, la proscripción es política y la ruptura de esa proscripción debería ser política y no judicial.

Además de un grupo importante de dirigentes del peronismo que con total honestidad le piden que sea candidata- nos lo decía Sergio Palasso la semana pasada- que él va a “trabajar para que sea se presente a elecciones hasta el último minuto antes de que cierren las listas”. Además de esos dirigentes, hay  una militancia (sobre todo en la juventud) que se levanta todos los días y lo primero que hace antes de desayunar es pensar ¿Cómo se puede hacer para que Cristina decida ser candidata a presidenta? Y eso no los hace egoístas. No están pensando en ellos. Todo lo contrario, están penando en el pueblo al que ellos conocen bien porque son parte constitutiva de ese pueblo. Gran parte de la sociedad es la que pide que Cristina sea candidata. Así lo cuentan las y los militantes que hablan con sus vecinos y vecinas casa por casa en los barrios. Ese pueblo, el que le pide que sea candidata ¿lo hace por capricho? No. Por memoria y por conciencia de clase.

Para ir finalizando se me vienen a la cabeza un par de cosas más. La primera es una reflexión futbolera (no parece que en este equipo haya muchos jugadores que puedan gambetearse a 4 rivales, inclusive al arquero y además hacer el gol. Esa es una. Y la última cuestión es una pregunta. Si no es Cristina Fernández de Kirchner la que pueda poner en práctica ese programa de gobierno para no ser simples administradores de pobreza. Si no es ella ¿Quién es?

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