SHEINBAUM CRUZÓ A MILEI Y NEGÓ QUE MÉXICO FINANCIE UNA CAMPAÑA “ANTIARGENTINA”: “ES FALSO”
28 julio, 2026La presidenta de México rechazó las acusaciones de Javier Milei, quien había denunciado que desde el Gobierno mexicano se financia una supuesta campaña contra la Argentina. Sheinbaum aseguró que su administración no interviene en asuntos internos de otros países y afirmó que, en realidad, existen sectores que impulsan una campaña contra su propio Gobierno. El cruce se produce en medio de una escalada de tensión internacional que también involucra a Brasil.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió a las acusaciones del mandatario argentino Javier Milei y negó de manera categórica que su Gobierno esté financiando una supuesta campaña «antiargentina». La dirigente mexicana calificó la denuncia como falsa y sostuvo que su administración no destina recursos para intervenir en la política interna de otros países.
El nuevo cruce entre ambos mandatarios se produjo después de que Milei señalara públicamente que desde México, Brasil y otros sectores internacionales se estaría impulsando una campaña para perjudicar a la Argentina y cuestionar a su Gobierno.
Ante estas declaraciones, Sheinbaum salió a responder durante una conferencia de prensa y rechazó cualquier participación de su administración en una operación de esas características.
“Es falso”, afirmó la presidenta mexicana al ser consultada sobre las acusaciones del jefe de Estado argentino. Según explicó, su Gobierno no tiene como política intervenir en los asuntos internos de otros países y tampoco destina fondos públicos para financiar campañas políticas en el exterior.
SHEINBAUM: “ES AL REVÉS”
La presidenta mexicana no solo negó las acusaciones de Milei, sino que sostuvo que el escenario es exactamente el contrario al planteado por el mandatario argentino.
Sheinbaum afirmó que, en realidad, existe una campaña contra su propio Gobierno y cuestionó a quienes intentan instalar la idea de que México interviene en la política de otros países.
“Es al revés, hay una campaña en contra de nuestro Gobierno”, sostuvo la mandataria, según consignaron medios mexicanos al reproducir sus declaraciones.
La respuesta de Sheinbaum se produjo en un contexto de creciente tensión política entre Milei y distintos gobiernos de la región, especialmente después de las fuertes críticas del Presidente argentino contra el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
El conflicto con México, por lo tanto, se suma a una serie de enfrentamientos políticos y diplomáticos que el Gobierno argentino mantiene con dirigentes de otros países de la región.
LA ACUSACIÓN DE MILEI
La denuncia de Milei se enmarca en las críticas que el Presidente viene realizando contra lo que considera una ofensiva internacional contra su administración y contra la Selección argentina.
En los últimos días, el mandatario y dirigentes cercanos al oficialismo comenzaron a hablar de una supuesta campaña internacional contra la Argentina, a raíz de las críticas recibidas por el seleccionado nacional luego de su participación en el Mundial 2026.
En ese contexto, Milei apuntó contra distintos actores políticos y sostuvo que existían intereses internacionales detrás de los cuestionamientos hacia el país.
Entre los países mencionados apareció México, cuyo Gobierno mantiene profundas diferencias ideológicas con la administración libertaria.
La acusación, sin embargo, fue rechazada por Sheinbaum, quien negó que exista una política oficial de financiamiento o coordinación de una campaña contra la Argentina.
Hasta el momento, no se presentaron públicamente pruebas que demuestren que el Gobierno mexicano haya financiado una operación de ese tipo.
UN NUEVO CAPÍTULO EN LA RELACIÓN ENTRE MILEI Y SHEINBAUM
La relación entre Javier Milei y Claudia Sheinbaum está atravesada por diferencias ideológicas y políticas.
El presidente argentino ya había mantenido fuertes cruces con el Gobierno mexicano durante la campaña electoral de 2023 y posteriormente con el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
Milei había cuestionado públicamente al exmandatario mexicano y al espacio político que representa, mientras que López Obrador también había criticado al líder libertario y su programa económico.
Con la llegada de Sheinbaum a la Presidencia de México, las diferencias ideológicas continuaron, aunque ambos gobiernos mantuvieron los vínculos diplomáticos formales.
La nueva disputa vuelve a colocar esa relación bajo tensión y muestra que las diferencias entre ambos espacios políticos continúan trasladándose al plano internacional.
EL CONTEXTO REGIONAL Y EL CONFLICTO CON BRASIL
El cruce entre Milei y Sheinbaum se produce, además, mientras el Gobierno argentino atraviesa una fuerte tensión diplomática con Brasil.
En los últimos días, Milei viajó a Brasil para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y volvió a cuestionar duramente a Lula da Silva.
Las declaraciones del mandatario argentino generaron una respuesta del Gobierno brasileño, que convocó al embajador argentino en Brasilia y llamó a consultas a su representante diplomático en Buenos Aires.
La crisis escaló después de que Milei acusara también al Gobierno de Lula de financiar una supuesta campaña en su contra.
El episodio provocó preocupación debido al peso de Brasil en la economía argentina y a la importancia de la relación bilateral para el Mercosur.
La incorporación de México a las acusaciones amplía ahora el alcance del conflicto político y coloca nuevamente a Milei en un enfrentamiento público con otro jefe de Estado latinoamericano.
LAS CRÍTICAS INTERNACIONALES Y LA “CAMPAÑA ANTIARGENTINA”
El concepto de una supuesta «campaña antiargentina» comenzó a ganar espacio en el discurso político del oficialismo luego de una serie de críticas internacionales contra el país y, especialmente, contra la Selección argentina durante el Mundial.
Milei y dirigentes cercanos a La Libertad Avanza interpretaron algunos de esos cuestionamientos como parte de una ofensiva política más amplia contra la Argentina.
Desde esa perspectiva, las críticas no serían hechos aislados, sino parte de una disputa ideológica internacional que enfrentaría a sectores de derecha con gobiernos y movimientos progresistas.
En los últimos días, distintos dirigentes y referentes políticos vinculados al oficialismo utilizaron las redes sociales para denunciar una supuesta operación internacional contra el país.
La oposición, en cambio, cuestionó esa interpretación y sostuvo que el Gobierno busca presentar las críticas como una conspiración externa en lugar de analizar los cuestionamientos recibidos.
UNA TENSIÓN QUE TRASCIENDE LAS FRONTERAS
El nuevo enfrentamiento entre Milei y Sheinbaum se suma a una serie de disputas que el Gobierno argentino mantiene con dirigentes extranjeros.
Mientras la administración libertaria sostiene una política exterior basada en una fuerte identificación ideológica con gobiernos y líderes de derecha, como Donald Trump y Jair Bolsonaro, también ha mantenido enfrentamientos con mandatarios de izquierda o centroizquierda, entre ellos Lula da Silva y ahora Sheinbaum.
La situación genera interrogantes sobre el impacto que esta estrategia puede tener en las relaciones diplomáticas y económicas de la Argentina.
México es una de las principales economías de América Latina y mantiene importantes vínculos comerciales con la Argentina. Brasil, por su parte, es el principal socio comercial del país y un actor central dentro del Mercosur.
Por eso, las disputas políticas entre presidentes pueden tener consecuencias que excedan las diferencias personales y terminen afectando relaciones estratégicas para la región.
Por ahora, Sheinbaum decidió responder públicamente a Milei y rechazar las acusaciones. La presidenta mexicana fue categórica al negar que su Gobierno financie una campaña contra la Argentina y sostuvo que las acusaciones son falsas.
El cruce vuelve a dejar expuesta la distancia política entre ambos mandatarios y se produce en un momento de creciente tensión regional. Mientras Milei denuncia una supuesta ofensiva internacional contra su Gobierno y contra la Argentina, Sheinbaum rechaza esas acusaciones y afirma que el verdadero objetivo de esa campaña no estaría en Buenos Aires, sino en su propio Gobierno.




