SANTORO PRESENTÓ UN PROYECTO PARA FRENAR EL HOSTIGAMIENTO A LOS DEUDORES
21 agosto, 2026El legislador porteño impulsa la creación de un registro de agentes y agencias de cobranzas extrajudiciales, con un sistema de licencias y sanciones para quienes incumplan las normas. La iniciativa busca poner un límite a las prácticas de hostigamiento y reunir testimonios de personas que atraviesan situaciones de endeudamiento.
El legislador porteño Leandro Santoro presentó un proyecto de ley en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para regular las actividades de las agencias y agentes que realizan cobranzas extrajudiciales y establecer mecanismos de control frente a situaciones de hostigamiento a personas endeudadas.
La iniciativa propone crear un registro de agencias y agentes de cobranzas extrajudiciales, acompañado por un sistema de licencias que permita identificar a quienes desarrollan esa actividad y controlar el cumplimiento de las normas vigentes.
El objetivo planteado por Santoro es que quienes incurran en prácticas prohibidas puedan recibir sanciones y, eventualmente, ser impedidos de continuar trabajando en el sector. El legislador sostuvo que el hostigamiento a personas endeudadas ya se encuentra alcanzado por la legislación, pero cuestionó la falta de herramientas suficientes para controlar y sancionar estas conductas.
“BASTA DE EXTORSIÓN”
Santoro presentó la iniciativa bajo el lema “Basta de extorsión” y puso el foco en las situaciones que atraviesan personas que mantienen deudas con bancos, empresas, financieras u otras entidades.
“¿Somos conscientes que hay personas que las están hostigando las 24 horas del día agencias de cobranzas extrajudiciales o departamentos de cobranzas de empresas?”, planteó el legislador al explicar los motivos de su proyecto. También sostuvo que esas prácticas pueden afectar la posibilidad de trabajar y desarrollar una vida cotidiana normal.
Uno de los comportamientos que cuestionó particularmente es el contacto con familiares de la persona endeudada para presionarla a cancelar una obligación. Santoro consideró que una deuda no debería habilitar mecanismos de presión sobre terceros que no son responsables de la obligación.
La propuesta apunta, precisamente, a establecer mecanismos que permitan identificar a los responsables de las cobranzas y aplicar consecuencias cuando se incumplan las reglas.
CÓMO FUNCIONARÍA EL REGISTRO
El proyecto contempla que las agencias y los agentes que realicen cobranzas extrajudiciales deban formar parte de un registro y contar con una licencia para desarrollar su actividad.
La intención es que exista mayor trazabilidad sobre quién realiza las comunicaciones y bajo qué condiciones, de manera que una persona que considere que fue víctima de prácticas abusivas pueda identificar al responsable y recurrir a los mecanismos correspondientes.
Según explicó Santoro, la posibilidad de retirar o impedir la licencia funcionaría como una herramienta de sanción frente a quienes incumplan las normas.
El planteo se centra en la cobranza extrajudicial, es decir, las gestiones que se realizan para reclamar una deuda sin recurrir directamente a un proceso judicial. La iniciativa no busca eliminar el derecho de los acreedores a reclamar el pago, sino establecer límites sobre las formas utilizadas para hacerlo.
UNA CONVOCATORIA A LOS DEUDORES
Además de presentar el proyecto, Santoro lanzó una convocatoria para que personas que hayan sufrido situaciones de hostigamiento puedan aportar sus testimonios.
El legislador pidió que quienes quieran participar respondan “Quiero participar” a la publicación realizada en sus redes sociales. A partir de esas respuestas, su equipo buscará contactarlos para que puedan acercar sus experiencias a la Legislatura porteña.
La intención es que esos testimonios sean incorporados al debate legislativo y permitan conocer de primera mano cómo impactan las prácticas de cobranza sobre quienes atraviesan dificultades financieras.
“Te voy a pedir que te vengas a esta Legislatura a contarle a la política cómo es tu vida”, expresó Santoro en la convocatoria.
EL PROBLEMA DEL ENDEUDAMIENTO EN LA CIUDAD
El proyecto aparece en un contexto de creciente preocupación por el endeudamiento de los hogares. De acuerdo con el Mapa de Deudores basado en información de la Central de Deudores del Banco Central, la tasa de mora en la Ciudad de Buenos Aires llegó al 11,71% en junio de 2026.
El relevamiento contabilizó 255.805 personas en situación de mora sobre un universo de 1,88 millones de deudores. La situación presenta diferencias importantes entre los distintos barrios porteños: La Boca registró una mora del 21,05%, Constitución del 20,33% y Villa Soldati del 20,24%.
Los datos muestran que el problema adquiere una dimensión particularmente fuerte en algunos sectores de la Ciudad, donde las dificultades para afrontar obligaciones financieras se combinan con ingresos insuficientes y mayores niveles de vulnerabilidad económica.
EL ANTECEDENTE DE LA LEY DE DESENDEUDAMIENTO
La iniciativa presentada ahora por Santoro se suma a una agenda que el legislador ya había impulsado durante 2026 en relación con el endeudamiento de las familias.
En junio, la Legislatura porteña aprobó el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, una iniciativa que había sido impulsada por Santoro junto con otros legisladores. La norma busca facilitar la refinanciación o cancelación de determinadas deudas de consumo mediante líneas de crédito especiales.
La legislación fue diseñada para personas residentes en la Ciudad que atraviesan dificultades para afrontar deudas de consumo y contempla la participación del Banco Ciudad y de otras entidades que adhieran al programa.
En ese sentido, el nuevo proyecto representa un segundo eje dentro de la misma problemática: mientras la ley de desendeudamiento apunta a facilitar la regularización de las obligaciones, la nueva iniciativa busca establecer límites a las prácticas utilizadas para reclamar esas deudas.
UNA DISCUSIÓN QUE TRASCIENDE A LA CIUDAD
El debate sobre el endeudamiento familiar no se limita al ámbito porteño. Durante 2026 distintos proyectos legislativos plantearon alternativas para atender el crecimiento de la morosidad y el sobreendeudamiento de los hogares.
En el Congreso Nacional también existen iniciativas vinculadas con consumidores endeudados y sobreendeudados. Entre ellas se encuentra un proyecto presentado en el Senado que propone establecer procedimientos administrativos y judiciales específicos para consumidores con obligaciones originadas en operaciones financieras o de crédito para consumo.
La discusión adquiere relevancia en un escenario donde muchas familias recurren al crédito para afrontar gastos cotidianos y, posteriormente, enfrentan dificultades para cumplir con las cuotas.
El proyecto de Santoro pone el foco en una cuestión específica: el derecho a reclamar una deuda no implica, según el planteo del legislador, la posibilidad de utilizar cualquier método para conseguir el pago.
Ahora la iniciativa deberá atravesar el debate parlamentario correspondiente en la Legislatura porteña. El desafío será determinar el alcance concreto del registro, las condiciones para obtener y conservar las licencias, los mecanismos de fiscalización y las sanciones aplicables ante eventuales incumplimientos.
La propuesta también busca incorporar al debate la voz de quienes viven cotidianamente estas situaciones. Para Santoro, el objetivo es que el endeudamiento no se convierta en una puerta de entrada al hostigamiento permanente ni en un mecanismo capaz de alterar la vida laboral y personal de quienes no pueden afrontar sus obligaciones.




