SANTA CRUZ DESTRABÓ $45 MIL MILLONES PARA REACTIVAR LAS REPRESAS HIDROELÉCTRICAS

SANTA CRUZ DESTRABÓ $45 MIL MILLONES PARA REACTIVAR LAS REPRESAS HIDROELÉCTRICAS

29 agosto, 2026 Desactivado Por Sitio digital Columna de Opinión

El gobernador Claudio Vidal confirmó que la UTE Gezhouba-Electroingeniería recibió el primer desembolso para retomar los trabajos en las represas sobre el río Santa Cruz. Los fondos forman parte del financiamiento chino y permitirán avanzar con las primeras tareas de reacondicionamiento y reactivación de una obra que permanecía paralizada desde fines de 2023.

Las obras de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz dieron un nuevo paso hacia su reactivación con el ingreso de $45.000 millones a la Unión Transitoria de Empresas (UTE) encargada del proyecto, integrada por China Gezhouba Group, Electroingeniería e Hidrocuyo. El desembolso fue confirmado este viernes por el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, luego de las gestiones realizadas entre la Provincia, el Gobierno nacional y las empresas involucradas.

El dinero corresponde al primer pago previsto para retomar los trabajos en el complejo hidroeléctrico y permitirá avanzar inicialmente con tareas de campo y reacondicionamiento. Según informó el Gobierno santacruceño, actualmente alrededor de 150 trabajadores ya se encuentran abocados a estas primeras actividades, mientras se prevé una incorporación progresiva de personal a medida que avance la obra.

“Hace unos días estuvimos reunidos con la empresa y con el Gobierno Nacional para terminar de destrabar los desembolsos necesarios para avanzar con las represas. Hoy ingresó a Gezhouba el primer pago previsto por $45 mil millones”, señaló Vidal al anunciar la transferencia.

FONDOS DE CHINA Y UN PROYECTO QUE ESTUVO PARALIZADO

Los recursos forman parte de un financiamiento de US$150 millones provenientes de China, cuyo desembolso había sido solicitado por el Gobierno nacional para permitir la continuidad del proyecto. En enero de este año se informó que los bancos chinos habían girado el dinero para avanzar con la reactivación, aunque posteriormente los fondos quedaron sujetos a la resolución de cuestiones contractuales, administrativas y técnicas.

El proyecto permanecía prácticamente paralizado desde diciembre de 2023, cuando se interrumpieron las obras tras el cambio de Gobierno nacional. Durante ese período se sucedieron negociaciones entre Nación, la Provincia y el consorcio constructor para definir las condiciones necesarias para retomar los trabajos.

En marzo de 2026, la firma de la Adenda 12 fue presentada por el Gobierno de Santa Cruz como un paso para destrabar la continuidad de las obras y recomponer el esquema contractual. Posteriormente, el Gobierno nacional modificó la estructura administrativa del proyecto.

En abril, mediante el Decreto 238/2026, el Poder Ejecutivo dispuso que la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Secretaría de Obras Públicas del Ministerio de Economía asumiera la calidad de comitente de la obra. La norma también estableció que las represas recuperaran sus denominaciones originales: Cóndor Cliff y La Barrancosa.

Las denominaciones Cóndor Cliff y La Barrancosa corresponden a los nombres originales de las dos centrales. Durante años fueron conocidas oficialmente como Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic, respectivamente. El decreto de abril de 2026 dispuso el regreso a los nombres originales.

UNA OBRA ESTRATÉGICA PARA EL SISTEMA ELÉCTRICO

El complejo hidroeléctrico está compuesto por dos represas proyectadas sobre el río Santa Cruz. En conjunto, tendrán una potencia instalada de aproximadamente 1.310 megavatios (MW) y una generación media anual superior a los 5.000 gigavatios hora, de acuerdo con documentación oficial del proyecto.

La infraestructura busca incorporar una importante cantidad de generación hidroeléctrica al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), diversificando la matriz energética nacional y aprovechando el potencial hidroeléctrico del río Santa Cruz.

El proyecto comenzó a tomar forma décadas atrás, a partir de estudios y anteproyectos realizados sobre el río. Las obras actuales, sin embargo, atravesaron más de una década de demoras, modificaciones, reclamos contractuales y cambios en su esquema de financiamiento y ejecución.

La construcción quedó a cargo de una UTE integrada por Electroingeniería, China Gezhouba Group Company Limited e Hidrocuyo, mientras que el proyecto fue financiado mediante créditos otorgados por bancos chinos. El esquema de financiamiento contempló al China Development Bank, el Industrial and Commercial Bank of China y el Bank of China.

Hasta 2023, la obra ya había recibido importantes desembolsos. Según información difundida durante el proceso de reactivación, se habían ejecutado alrededor de US$1.850 millones, mientras que el costo total actualizado del proyecto se ubicaba en torno de los US$4.700 millones.

EL IMPACTO SOBRE EL EMPLEO Y LA ECONOMÍA PROVINCIAL

Para Santa Cruz, la importancia de la obra no se limita a la generación de electricidad. El proyecto representa también una fuente potencial de empleo directo e indirecto y de actividad para empresas proveedoras, transportistas y prestadores de servicios de la región.

Durante las etapas de mayor actividad, las represas llegaron a concentrar miles de trabajadores. La paralización implicó una fuerte reducción de los puestos vinculados directamente con la construcción y afectó también al movimiento económico de las localidades cercanas.

Ahora, con el primer desembolso concretado, el objetivo es avanzar progresivamente desde las tareas iniciales hasta recuperar el ritmo de ejecución. La Provincia informó que los aproximadamente 150 trabajadores que ya se encuentran en actividad forman parte de esa primera etapa y que la dotación debería aumentar conforme se normalicen los trabajos.

La reactivación también podría generar una mayor demanda de materiales, transporte, logística, servicios y proveedores locales, además de recuperar parte del movimiento económico que había generado la construcción de las centrales.

UN PROYECTO ATRAVESADO POR CAMBIOS Y NEGOCIACIONES

La historia reciente de las represas estuvo marcada por distintos obstáculos. En 2023, con la llegada de la administración de Javier Milei, las obras quedaron paralizadas y posteriormente se inició una extensa revisión de los contratos y del esquema de financiamiento.

En 2025 comenzaron nuevas gestiones para encontrar una salida que permitiera retomar el proyecto. En mayo de ese año, Vidal recorrió las obras junto con autoridades de ENARSA y representantes de la UTE constructora, en medio de las negociaciones para destrabar la situación.

Ya en 2026, Nación avanzó con la reorganización administrativa del emprendimiento. El Decreto 238 estableció el traspaso de las funciones vinculadas a la obra desde ENARSA hacia la Subsecretaría de Recursos Hídricos y ordenó realizar las modificaciones presupuestarias correspondientes para trasladar los créditos destinados al proyecto.

En paralelo, el Gobierno nacional solicitó a los bancos chinos el desembolso de nuevos fondos. En enero ingresaron al país US$136 millones de los US$150 millones solicitados, mientras que el resto quedó destinado a pagos vinculados con equipamiento y maquinaria importada, según información publicada entonces.

El desembolso de $45.000 millones confirmado ahora constituye, por lo tanto, un nuevo paso dentro de un proceso de reactivación que todavía requiere completar distintas etapas antes de recuperar plenamente el ritmo de construcción.

Desde el Gobierno de Santa Cruz remarcaron que continuarán las gestiones para garantizar la continuidad del proyecto. Para Vidal, el ingreso de los fondos representa una señal concreta para la provincia porque permite comenzar a transformar los acuerdos alcanzados durante los últimos meses en actividad efectiva.

“Es una señal importante para Santa Cruz: empiezan a activarse recursos que generan trabajo, movimiento económico y actividad alrededor de una obra estratégica para la provincia”, sostuvo el gobernador.

Con el primer desembolso ya transferido, el desafío pasa ahora por sostener el flujo de fondos, recomponer los equipos de trabajo y avanzar con las obras necesarias para que las dos centrales hidroeléctricas puedan finalmente completar un proyecto que lleva años de demoras y que tiene como objetivo sumar 1.310 MW de potencia al sistema eléctrico argentino.

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