RUBÉN JAVIER RUFFI, EL DIPLOMÁTICO DE CARRERA QUE ASUMIÓ AL FRENTE DE LA DIRECCIÓN NACIONAL DEL MERCOSUR
19 septiembre, 2026El Gobierno nacional designó de manera transitoria al embajador Rubén Javier Ruffi como nuevo Director Nacional del Mercosur. Con una extensa trayectoria en el Servicio Exterior de la Nación y experiencia directa en la integración regional, ya había ocupado funciones vinculadas al bloque y fue embajador argentino en El Salvador. Su llegada se produce mientras la Argentina busca redefinir su política comercial y su relación con el Mercosur.
El Gobierno nacional formalizó la designación de Rubén Javier Ruffi como nuevo Director Nacional del Mercosur, un cargo que tendrá carácter transitorio y que depende de la Subsecretaría de Negociaciones Económicas Internacionales e Integración de la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería.
La medida quedó establecida mediante la Resolución 146/2026, firmada por el canciller Pablo Quirno y publicada el viernes 18 de septiembre en el Boletín Oficial. La misma norma aceptó la renuncia de Ruffi a su anterior puesto como Director de Asuntos Institucionales del Mercosur y dispuso su traslado a la conducción de la Dirección Nacional.
El cambio no supone, por lo tanto, la llegada de un funcionario ajeno al área. Ruffi ya venía trabajando dentro de la estructura de la Cancillería vinculada al Mercosur y desde diciembre de 2023 se desempeñaba, también de manera transitoria, como Director de Asuntos Institucionales del bloque. Esa designación había sido formalizada en septiembre de 2024 mediante la Decisión Administrativa 873/2024.
UNA CARRERA DIPLOMÁTICA CON EXPERIENCIA EN INTEGRACIÓN REGIONAL
Rubén Javier Ruffi es un diplomático de carrera del Servicio Exterior de la Nación y tiene rango de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario. Su trayectoria incluye distintos destinos y responsabilidades dentro de la política exterior argentina, con una parte significativa de su recorrido vinculada a las relaciones económicas y la integración regional.
Entre sus antecedentes se encuentra su desempeño como representante argentino ante el Mercosur y la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) en Montevideo, una experiencia directamente relacionada con el ámbito que ahora volverá a conducir desde la Cancillería.
Su nombre también aparece en documentación oficial de la integración regional. En 2012 y 2014, por ejemplo, figura como representante del Gobierno argentino en instrumentos vinculados a acuerdos de complementación económica dentro del marco de la ALADI y el Mercosur.
En febrero de 2019, además, fue designado Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Argentina en El Salvador, luego de desempeñarse como Ministro Plenipotenciario de Primera Clase.
Su etapa como embajador en ese país se extendió hasta 2023. Ese año, mediante el Decreto 521/2023, se dispuso su traslado desde la Embajada argentina en El Salvador nuevamente hacia la Cancillería, mientras que Sergio Luis Iaciuk fue designado para ocupar la representación diplomática argentina en ese destino.
Tras regresar al país, Ruffi quedó vinculado nuevamente a la estructura de negociaciones económicas e integración regional. En diciembre de 2023 comenzó a desempeñarse como Director de Asuntos Institucionales del Mercosur, cargo cuya designación fue formalizada posteriormente por la Jefatura de Gabinete.
Su nuevo puesto representa, así, una continuidad dentro de un área en la que ya tenía experiencia directa, aunque ahora con una responsabilidad mayor dentro de la estructura argentina encargada de la relación con el bloque.
QUÉ HACE LA DIRECCIÓN NACIONAL DEL MERCOSUR
La Dirección Nacional del Mercosur no es un organismo independiente del bloque regional, sino una dependencia de la Cancillería argentina que trabaja sobre la participación de nuestro país en la estructura institucional del Mercosur.
Actualmente depende de la Subsecretaría de Negociaciones Económicas Internacionales e Integración y de la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales. Entre las áreas que integran esa estructura se encuentran, además, la Dirección de Asuntos Económicos del Mercosur y la Dirección de Asuntos Institucionales.
La función de la Dirección Nacional resulta relevante porque allí se coordinan aspectos de la posición argentina frente a las distintas instancias del bloque. Esto abarca cuestiones institucionales, económicas, comerciales y de integración que requieren coordinación permanente con Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia.
Por eso, aunque se trata de un cargo dentro de la administración pública argentina, su actividad está directamente relacionada con las decisiones y negociaciones que involucran al conjunto del bloque.
UN BLOQUE CON MÁS DE TRES DÉCADAS DE HISTORIA
El Mercosur nació formalmente el 26 de marzo de 1991, cuando Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay firmaron en Asunción el Tratado que dio origen al Mercado Común del Sur.
El proyecto estableció como objetivos centrales la integración económica de los países miembros, la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, el establecimiento de un arancel externo común y la coordinación de políticas comerciales frente a terceros países.
Tres años después, el Protocolo de Ouro Preto, firmado en diciembre de 1994, estableció la estructura institucional definitiva del bloque y otorgó personalidad jurídica internacional al Mercosur. Con el paso del tiempo, la agenda dejó de estar limitada exclusivamente al comercio y comenzó a incorporar cuestiones políticas, sociales, laborales, migratorias, culturales y de cooperación regional.
La composición del bloque también fue cambiando. Venezuela ingresó como Estado Parte, aunque actualmente se encuentra suspendida en todos los derechos y obligaciones inherentes a esa condición. Bolivia, en cambio, completó el proceso que le permitió convertirse en Estado Parte a partir del 7 de agosto de 2024.
De esta manera, el Mercosur cuenta actualmente con Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia como Estados Partes, mientras Venezuela permanece suspendida. Además, Chile, Colombia, Ecuador y Perú tienen la condición de Estados Asociados, al igual que Guyana y Surinam dentro de los mecanismos previstos por el bloque.
EL DESAFÍO DE RUFFI EN UNA NUEVA ETAPA
La llegada de Ruffi se produce en un momento en el que el Mercosur vuelve a estar en el centro de las discusiones sobre la política comercial argentina.
Durante la cumbre de jefes de Estado realizada el 30 de junio de 2026 en Luque, Paraguay, el canciller Pablo Quirno planteó públicamente la necesidad de modificar determinados aspectos del funcionamiento del bloque y cuestionó el nivel de apertura comercial alcanzado durante sus más de tres décadas de existencia.
En aquella oportunidad, Quirno sostuvo que “el Mercosur debe dejar de mirar el mundo como una amenaza y asumir el papel que le corresponde” y cuestionó el funcionamiento del Arancel Externo Común. También planteó que, si el bloque no avanzaba al ritmo que pretende la Argentina, el Gobierno buscaría profundizar negociaciones bilaterales dentro de los márgenes permitidos.
Ese escenario coloca a la Dirección Nacional del Mercosur ante una agenda particularmente sensible: las negociaciones comerciales, la coordinación con los socios regionales y la posición argentina frente a terceros países.
La designación de Ruffi tiene además una particularidad: el nuevo director conoce desde adentro la estructura del Mercosur y ya ocupó un cargo específico dentro de ella. Su experiencia como representante argentino ante organismos de integración regional, su paso por la embajada en El Salvador y su posterior regreso a la Cancillería conforman el recorrido profesional con el que llega a esta nueva responsabilidad.
Por ahora, su nombramiento es transitorio y la propia resolución establece que no genera una erogación presupuestaria adicional para la Cancillería.
Con Ruffi al frente, la Argentina tendrá a un diplomático con experiencia previa en el funcionamiento institucional del bloque para coordinar su participación en una etapa en la que el Mercosur enfrenta debates sobre su estructura, su política comercial y el ritmo de su integración.
La nueva función lo ubicará, así, en uno de los espacios técnicos desde los cuales la Argentina deberá definir cómo avanzar dentro de un bloque que, 35 años después de su creación, continúa siendo uno de los principales ámbitos de integración económica y política de América del Sur.



