REUNIÓN RESERVADA ENTRE MILEI Y UN JUEZ DE LA CORTE REAVIVA LA INTERNA JUDICIAL Y GENERA INQUIETUD EN EL GOBIERNO
4 abril, 2026Un encuentro secreto entre el presidente y un magistrado del máximo tribunal volvió a exponer las tensiones en la Corte Suprema, mientras avanza una investigación que podría complicar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y sacudir el escenario político.
El presidente Javier Milei mantuvo un encuentro reservado con un juez de la Corte Suprema que encendió alarmas dentro del Gobierno y reactivó la trama de poder en el máximo tribunal. La reunión, que no fue informada oficialmente, se dio en un contexto de creciente presión judicial y de investigaciones que tienen como uno de los focos al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Según trascendió, el magistrado involucrado sería Ricardo Lorenzetti, uno de los jueces con mayor peso dentro de la Corte, con quien Milei mantiene un vínculo de diálogo frecuente. El encuentro habría tenido como eje temas sensibles del funcionamiento judicial y el escenario político que se abre en los próximos meses.
UNA RELACIÓN CLAVE EN EL PODER JUDICIAL
El vínculo entre Milei y Lorenzetti no es nuevo. Durante 2024, ambos mantuvieron contactos en medio de los intentos del Gobierno por avanzar en la designación de jueces para completar la Corte Suprema, un proceso que terminó envuelto en polémica política e institucional.
En ese contexto, el magistrado habría actuado como una figura de consulta sobre cuestiones judiciales estratégicas, en una dinámica que combina asesoramiento informal con construcción de poder dentro del sistema judicial.
La reciente reunión refuerza la idea de que el Gobierno busca mantener canales directos con sectores clave de la Justicia, en un momento donde las decisiones del máximo tribunal pueden tener impacto directo en la estabilidad política.
EL FACTOR ADORNI Y LA PRESIÓN JUDICIAL
El trasfondo del encuentro no puede separarse de la situación de Manuel Adorni. El jefe de Gabinete enfrenta investigaciones judiciales que podrían derivar en revelaciones sensibles sobre su patrimonio y viajes, lo que genera preocupación en la Casa Rosada.
De hecho, en el Gobierno admiten que el caso genera desgaste político. En paralelo, Milei decidió respaldar públicamente a su funcionario y avanzar con una agenda legislativa y de gestión para recuperar la iniciativa.
A esto se suma que Adorni enfrenta múltiples causas en simultáneo, lo que eleva el nivel de tensión dentro del oficialismo y convierte cualquier movimiento judicial en un factor de riesgo político.
LA CORTE SUPREMA, EN EL CENTRO DE LA ESCENA
El encuentro también pone en foco el rol de la Corte Suprema en el actual contexto político. Con vacantes, tensiones internas y antecedentes recientes de intentos fallidos de designación de jueces, el máximo tribunal se convirtió en un actor central del equilibrio de poder.
La relación entre el Ejecutivo y la Corte ha sido históricamente compleja en Argentina, pero en esta etapa adquiere una dimensión particular: las decisiones judiciales pueden incidir directamente en causas que afectan al entorno presidencial.
Además, la figura de Lorenzetti, ex presidente del tribunal y referente de peso dentro del ámbito judicial, aparece nuevamente como un actor clave en la articulación de poder.
ANTECEDENTES Y UNA RELACIÓN EN CONSTRUCCIÓN
El Gobierno de Milei ya había protagonizado episodios polémicos en su vínculo con la Justicia. Desde los intentos de designar jueces por decreto hasta las tensiones con el Senado por la conformación de la Corte, el tema judicial ha sido uno de los frentes más sensibles de la gestión.
A esto se suman investigaciones que involucran a figuras cercanas al oficialismo, lo que alimenta las críticas de la oposición sobre una supuesta cercanía entre el poder político y sectores del Poder Judicial.
UN ESCENARIO ABIERTO Y EN MOVIMIENTO
El encuentro secreto no solo revela la intensidad de las relaciones entre el Gobierno y la Corte, sino también el momento delicado que atraviesa la administración de Milei.
Con causas judiciales en curso, tensiones internas y la necesidad de sostener gobernabilidad, cada movimiento en el ámbito judicial adquiere un peso político decisivo.
En este contexto, la reunión con un juez de la Corte deja más preguntas que respuestas: sobre el rol del Poder Judicial, sobre los límites del vínculo con el Ejecutivo y, sobre todo, sobre el impacto que las próximas decisiones judiciales pueden tener en el futuro del Gobierno.




