READAPTAR EL LENGUAJE

READAPTAR EL LENGUAJE

6 noviembre, 2024 Desactivado Por Marcelo Rodríguez

En tiempos de mentiras deliberadas y noticias falsas, es más importante que nunca readaptar el lenguaje a las necesidades más básicas que la población padece. El poder económico, la ultraderecha internacional y la clase dominante local juegan en todas las canchas posibles. Imponen una realidad que obliga a tener que abordar temas cotidianos con estrategias comunicacionales simples de entender. Se trata de explicar mejor el contenido. A la vez se torna imperioso marcar un camino pensado para resolver las ocho o diez principales problemáticas que sufre hoy la sociedad. Es necesario que nadie imponga nada y se abra definitiva y sinceramente un lenguaje fresco, cercano al entender común.

Para recuperar las bases del campo nacional y popular es necesaria una construcción genuina. Sin egoísmo y poniendo por delante las ideas antes que las personas. Poner a la política por delante de los políticos.

¿Qué se hace con la salud pública, con la educación, con Aerolíneas Argentinas, con la producción, con la tecnología, con la generación de empleo, con la vivienda para las juventudes?

Se trata de recuperar la autenticidad y la identidad. No es necesario ser exclusivamente un nostálgico para ser coherente o leal. Por ese motivo hay que reconstruir un discurso fresco que se base en la evolución del movimiento.

Es prioritario comprometerse a llenar de contenido el vacío del discurso dominante de la era que hoy encarna Milei, entendiendo que el personaje no nació de un repollo.

¿Qué trato tendría el Estado para con las alimenticias, para con las energética, para con la minería?

No caben dudas que es más fácil decir que hacer, es más sencillo analizar la realidad actual que abordar y construir un diagrama de gobierno. Por ese motivo el modelo de país debe generarse en el mundo de lo concreto, con palabras que se entiendan, que sean cercanas. Decir y hacer. Se necesita coherencia entre el discurso y los hechos. De lo contrario, se impondrá durante mucho tiempo el divide y reinarás.

La atomización de las luchas sindicales y sociales es el éxito del poder económico que hoy atiende en la Casa Rosada. Sin rebeldía no habrá proyecto ni futuro. Sin organización no habrá construcción política, y sin una readaptación del lenguaje a los nuevos tiempos no habrá llegada a una juventud que no solamente tendrá que recibir soluciones… sino ser protagonista esencial, en la defensa de sus propios intereses. Como dice WOS, habrá que ir cambiando la piel, sobreviviendo de las cenizas de ayer, e ir renaciendo.

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