¿QUE SON LOS VOUCHERS EDUCATIVOS?
22 agosto, 2023El candidato a presidente Javier Milei propone para la educación argentina un sistema de vouchers, que son vales o cheques que el Estado daría a las familias para que paguen la educación de sus hijos e hijas. Es decir, un “subsidio a la demanda” en términos de la ideología de mercado. En vez de educación sería un producto y en vez de alumnos serían consumidores. Detrás de esta aparente simplicidad, subyace la idea fuerte de la definitiva privatización de la educación.
La propuesta busca una redefinición del papel del Estado a través formas de financiamiento educativo basadas en la demana. Promueve una descentralización extrema del sistema a escala de cada escuela, habilita la injerencia de organizaciones no estatales en las políticas educativas encuadradas en una imposición de los valores del mercado, la meritocracia y la competencia.
Por supuesto que esto alimenta la ilusión de cierto sector de la sociedad que aspira a poder “pagar” la educación de sus hijos e hijas. Sin embargo, el fomento de estas decisiones individualistas terminan por segmentar y segregar aún más el sistema, determinando que las escuelas que “pierdan” alumnos, terminen cerrando por no contar con los recursos suficientes.
Ligado a esto, existe una idea errónea acerca del mejoramiento de la calidad que genera la competencia entre escuelas, ya que el fin último de dicha competencia es la captación de alumnos (o sea recursos financieros), tal como funciona una “empresa eficiente para conseguir clientes”.
La experiencia muestra que en muchos casos se recurrió a distintas estrategias de “retención” de los alumnos y que no iban en la línea de mejorar la calidad, sino por el contrario, se bajaron los niveles de exigencia de trabajo y de evaluación para evitar que los alumnos/clientes se vayan de la escuela.
Se suele citar como ejemplo a países como Chile o Suecia, argumentado los resultados exitosos obtenidos por estos países en las pruebas estandarizadas, pero este argumento se cae por su propio peso, no sólo, porque este tipo de pruebas no sirve para dar cuenta de lo que significa una verdadera educación de calidad, sino también porque hay otros países que no han tenido los vouchers educativos y que igualmente han obtenido resultados exitosos en las pruebas PISA, UNESCO, entre otras.
¿Cómo sería implementado en un sistema en el que la Educación depende completamente de cada provincia?
En la Argentina un Presidente no puede establecer un sistema de vouchers educativos porque según la Constitución de 1853 (con sus reformas de 1860 y 1994) la educación depende de cada una las provincias, no del gobierno nacional. Es decir, para instalar un sistema de libre elección de escuelas se debería modificar el artículo quinto de la Constitución Nacional, desempoderar a las provincias, nacionalizar la educación y cambiar el esquema de coparticipación federal de impuestos.
Queda a la luz la paradoja que el planteo sobre los vouchers lo hace un candidato que, por un lado, quiere hacer estallar al Estado pero, al mismo tiempo, nos dice que será el Estado el que le dará el dinero (vale o cheque) a cada familia. Llamativamente, este candidato que reniega de los “planes” y “subsidios”, con el sistema de vouchers estaría convirtiendo el derecho a la educación en un plan más, subsidiando a las familias (dando vales o cheques) para pagar la escuela.
En definitiva, los vouchers educativos no son más que un modelo anticuado, frustrado, condenado a fracasar como en todos los países que ya lo intentaron. Un modelo que no hace más que profundizar las desigualdades, destruir la escuela pública y el derecho social a la educación, con sentido de justicia, igualdad y solidaridad.




