¿QUÉ HAY QUE SEGUIR ESPERANDO?

¿QUÉ HAY QUE SEGUIR ESPERANDO?

23 mayo, 2024 Desactivado Por Marcelo Rodríguez

Hace una semana el gobierno nacional salió a festejar el 8.8 por ciento de inflación como si hubiese obtenido un campeonato del mundo. La realidad indica que los trabajadores formales, los asalariados informales o quienes viven de changas, y sobre todo los desocupados deben hacer malabares para sobrellevar sus vidas y la de sus familias a diario. Sobre todo, después de los primeros 15 días del mes.

Un dato que muestra la foto del modelo más gráficamente es que en abril, una familia tipo necesitó arriba de los 370 mil pesos para no ser indigente y más de 828 mil para no ser pobres. Hoy, un Salario Mínimo —que pone piso al sueldo de la informalidad— es de 234 mil pesos y el salario promedio registrado es de 555 mil.

¿Por qué motivo habría que seguir teniendo esperanzas en este gobierno si los salarios a la baja y las jubilaciones planchadas son el único ancla para bajar la inflación?

En estos días escuchamos testimonios de docentes, personal de salud y policías de Misiones. La diferencia entre quienes se manifiestan, reclaman y resisten en la provincia mesopotámica y el resto de los sectores populares del país, es que ellos se animaron a dar el primer paso.

¿Por qué el camino elegido por Milei serviría para sacar el país adelante si en lo que va del año ya se perdieron 90 mil puestos de trabajo en el sector privado? La industria volvió a los niveles de la pandemia. Hoy lo que enferma al pueblo es el modelo económico, no el Covid.

Es comprensible que el gobierno busque un motivo de valoración positiva teniendo en cuenta que los cartuchos se les están terminando. La realidad muestra que si se toman los últimos cinco meses, la llega al 100 por ciento si se incluye diciembre, momento en el que se desencadenó el desastre de los precios provocados por la devaluación del 118 por ciento. Decisión tomada exclusivamente por Milei y Luis Caputo en los albores del mandato.

¿Qué cosa buena puede surgir en un pueblo cuando su gobierno deja de entregar medicación oncológica a los habitantes y no entrega alimentos en los comedores comunitarios?

La economía se desploma todos los días y los bolsillos están cada vez más flacos. Por ejemplo: Desde que asumió Milei la venta de gaseosas cayó un 30 por ciento, la leche un 20, electro un 50, aceites bajó un 54 por ciento, la carne casi 20 puntos y el pescado un 45.

Mientras tanto ayer el capítulo número mil de distracción hizo su presentación en el Luna Park. Mucho circo y nada de pan.

En el futbol los buenos entrenadores denominan zona de distracción al ejercicio de tocar la pelota en un costado de la cancha para concentrar al rival, mientras sigilosamente se ubican uno o más futbolistas en la zona opuesta que es en realidad por donde se va a definir la jugada.

También hay que decir que la distracción tiene un tiempo de vigencia.

Se hace necesario reiterar la pregunta ¿De qué hay que seguir teniendo esperanzas? ¿Qué es lo que hay que esperar?

Agrego una frase de la canción Clonazepam y Circo de Andrés Calamaro, cuando era Andrelo, mientras esperamos que vuelva a serlo. Dice: “Se agotó lo natural, mentimos una vez más. No cantamos la verdad en nuestra vida real, siempre fuimos decadentes y tuvimos la libertad apretada entre los dientes”. Y por ahora en Misiones, alguien cantó no va más.

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