PRESTAMISTA DE ÚLTIMA INSTANCIA
8 marzo, 2025Cuando en estos tiempos se escucha a alguien hablar de producción, de generación de puestos de trabajo, de convenios colectivos, de derechos de los trabajadores, de industria, se vienen a las mentes imágenes sepia. Colores antiguos que pertenecen a otra época. En cambio, al escuchar frases relacionadas a las finanzas, inversiones de calidad, teletrabajo, emprendedurismo, meritocracia, debes ser tu propio jefe, libertad de horario, monedas virtuales; se entiende como algo moderno, adaptado a los nuevos tiempos. Todo construido desde el poder económico. Generación de sentido común.
Lo cierto es que la estafa del presidente Milei a vista de todo el mundo es el hecho más importante que el mundo tiene para reflejar que se está ante un modelo ficticio que solo sirve para ganancias millonarias de unos pocos, es decir para una mayor concentración de las riquezas.
En los modelos de especulación financiera hay muchos perdedores y pocos ganadores.
Las palabras lindas a los oídos y las denominaciones modernas van readaptándose con los años. Pero hay algo que no cambia. Es la estrategia de dominación por parte de las economías dominantes sobre los países emergentes y es el mismo de siempre. El endeudamiento. Cuando más endeudado está un país más fácil se lo domina, se lo saquea.
Luis Caputo, primero con Macri y la deuda más grande de nuestra historia, y ahora con Milei es quién pone la cara y la firma en un modelo sistémico pre establecido. El rol del FMI es ser un instrumento para endeudar.
“Cuánto más presta el FMI más complicado está el país”, sostuvo Axel Kicillof en la apertura de la legislatura bonaerense. Lo catalogó como una “estafa piramidal”.
La despolitización de la sociedad ha sido inyectada cual aguja hipodérmica. Exactamente para que en su mayoría se puedan ver estas estafas como algo que no le pertenece, o algo que directamente desconoce.
La tinellización de la vida real en la década del 90´fue el primer paso para esta realidad. De a poco una parte significativamente de la sociedad empezó a confundir la realidad con la ficción. Hoy Argentina tiene a un presidente de la Nación que actúa en la vida real. Las cámaras concentran la atención en los gestos actorales, ensaya un pequeño relato fácil de recordar, y desde Twitter estafa a medio mundo y todo sigue.
Pensando en estafas es necesario pensar el motivo por el cual Perón decidió no ingresar al Fondo. En su primera etapa de gobierno, Argentina entró a formar parte del FMI en 1956 en la dictadura que derrocó a Perón ¿casualidad? Desde ese momento comenzó un ciclo de endeudamiento formidable, el 90 por ciento tomado por dictaduras y gobiernos marcados por economías liberales. Hasta que Néstor Kirchner pagó la totalidad de la deuda con el FMI en el año 2005 en un solo pago.
Esa fue la verdadera libertad para la Argentina. A partir de ese momento hubo crecimiento con generación de empleo genuino y de calidad, como reza el liberalismo económico y nunca concreta.
El FMI que pretende salvar a nuestro país por trigésima vez, en realidad es el prestamista de última instancia. Aparece como el carancho que te va a sacar del pozo y en corto plazo será quien te pondrá nuevamente la soga al cuello. Alguna vez se llamó blindaje, otra se denominó megacanje. Así terminó De la Rúa, justamente en vivo con Tinelli. Se llevó puesto a Domingo Cavallo, al hijo de De la Rúa, a Shakira, al mismo presidente de la Nación, a Ruckauf y al modelo, que es el mismo de hoy.
La historia nunca se repite exactamente igual, pero sí sucede de manera similar. A misma decisión, resultados parecidos. Atentos y a despertar de una vez. A despertar.




