PAN Y CIRCO

PAN Y CIRCO

27 diciembre, 2024 Desactivado Por Marcelo Rodríguez

Pan y circo era una frase con la que se pretendía denostar a las políticas impulsadas por el primer peronismo. Los pitucos no soportaban el otorgamiento de derechos sociales y la generación de empleo. Se supone que a eso lo denominaban pan y el circo sin dudas se refería a la felicidad del pueblo, es decir, la posibilidad de obtener sus propias viviendas, ir a la peluquería, conocer Mar del Plata o cobrar el aguinaldo.

En estas fechas de reflexión vemos como el pan es casi inalcanzable para muchas familias. Hoy en nuestra Argentina se está lejos de la multiplicación de panes. El sentido solidario y social de la religiosidad católica ha quedado en el quinto subsuelo.

El pan está ausente pero el circo de la híper información, de las redes sociales y las falsedades evidentes están a la luz del día y en plena vigencia.

El circo es el pan de hoy, o al menos el que el gobierno usa para llevar adelante su modelo de exclusión.

Los límites éticos del poder dominante y sus empleados del gobierno pasaron las fronteras de lo posible para perpetuarse en la soberbia de la imposición total. Todo adentro de un sistema que se anuncia como democrático, pero es muy débil. La extralimitación de esas fronteras quedó instalada girando en un círculo desbocado de engaño y crueldad para casi todo el pueblo. Las mentes giran locas, se mueven perdidas en sí mismas.

Tal extralimitación vive en los teléfonos y desde ahí fuerza incansablemente para entrar en las mentes. Las relaciones entre las personas son cuerpo a cuerpo, con manos estrechadas, con besos, con abrazos y risas.

El presente tiene la posibilidad de comprobar que finalmente la tierra no era plana, que la vacuna contra el Covid no tenía un chip, que el tema de los imanes no era verdad y que la libertad no es individual en una sociedad que no se desarrolla. El desafío es poder verlo y sentirlo de manera palpable, concreta.

Reitero, en estos días de reflexión se hace necesario retomar el camino de los panes multiplicándose y de la solidaridad como modo de vida. La evidencia es nuestro vecino, amigo, familiar, conocido y nosotros mismos. Procuremos vivir con deseos, como elegimos. “Yo no quiero vivir como digan”, dice Charly García. El sistema imperante, es decir el neoliberalismo o anarcocapitalismo, conspira 24×7 para que así no lo sea, y todo desde adentro del disfraz de libertad.

Volver a lo simple es la tarea. El resto es el hoy, que es demasiado caótico para ser disfrutado.

Es primordial que podamos crear un aggiornado tiempo de pan circo que sirva de contención para ser multiplicado una vez más.

Por supuesto, con el único método posible, a través de la política. Como sucedió siempre en la historia de la humanidad.

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