NEGACIONISTAS DE LA DISTRIBUCIÓN

NEGACIONISTAS DE LA DISTRIBUCIÓN

31 agosto, 2020 25 Por Marcelo Rodríguez

La irrupción del COVID 19 Mostró en la política argentina una extensión en los plazos de la agenda del Gobierno Nacional. La propuesta que Alberto Fernández le brindó a propios y extraños con responsabilidades institucionales, la hizo de cara a la sociedad.

Una vez trazado el horizonte en materia de tratamiento y equipamiento de un diezmado sistema de salud para enfrentar la pandemia,  y con el anuncio de la fabricación de la vacuna en un laboratorio argentino como el bien más preciado para lograr la solución definitiva de la problemática sanitaria;  los objetivos de la gestión parecen ir adecuándose a los tiempos que corren. El rol del Estado fue, es y será clave para que los países salgan del pozo social y económico.

En cuestiones de soberanía política, la pasada fue una semana que se perfilaría – junto al acuerdo con los bonistas internacionales y el futuro de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) – como definitoria hacia adelante. El tratamiento y aprobación de la Reforma Judicial en el Senado de la Nación por 40 votos a favor y 26 en contra, mas el Decreto de Necesidad y Urgencia que declara a la telefonía celular, al servicio de Internet y a la televisión por cable como servicio esencial, puso en pie de guerra al poder establecido y a sus voceros. El extitular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos en la era Macri,  Hernán Lombardi, declaró en el canal La Nación +, que “es un grave retroceso y como es costumbre del kirchnerismo, busca algunos argumentos pero en realidad quiere hacer pasar otras cosas”.

La falta de regulación por parte del Estado respecto a los medios digitales, único instrumento relacionado con la Educación en la actual coyuntura,  generó desigualdades que quedaron visiblemente en la superficie. El argumento que utilizó Alberto Fernández es que “en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA ) había 6 mil chicos que no accedían a internet, y esto hace que no les llegan las clases de sus maestros.

Desde 1884 en la Argentina la educación es común, gratuita y obligatoria. La respuesta que el poder económico le da a las reformas estructurales planteadas se da en forma concatenada en los medios masivos de comunicación y en un poder político anacrónico que se muestra como brazo armado de las corporaciones.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el punto más alto de los contagios propone el regreso a clases, pero como no podía ser de otra manera, solo de los sectores más vulnerables. El Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta presentó un protocolo que parece no haber resultado del todo eficaz para evitar males mayores respecto a cuestiones sanitarias. La comisión del Ministerio de Educación de la Nación rechazó la propuesta.  Al respecto, el ministro de Educación de la Nación Nicolás Trotta argumentó que “no está dada la realidad epidemiológica en CABA para el regreso a clases en forma presencial, este acuerdo fue aprobado por las 23 provincias más la Ciudad”.

A tamaño cuadro de realidad , el expresidente Macri desde la Costa Azul felicita al pueblo argentino por su gesta libertaria, mientras Ernesto Sanz junto y Patricia Bullrich vía zoom, se pregunta ¿cuánto demorará esto en explotar? y además agrega, “debemos estar atentos al corto y al mediano plazo para ofrecer una luz al final del túnel”. Por su parte la presidenta del PRO sostiene que están preparados para “hoy” ser gobierno. En esta contexto el exsenador a cargo de la presidencia durante varios meses Eduardo Duhalde  apareció en televisión para decir: “usted sabe lo ridículo que suena pensar que el próximo año va a haber elecciones? la Argentina es la campeona mundial de las dictaduras militares, 14 hubo a lo largo de la historia”. Las amenazantes declaraciones del exvicepresidente respecto a que en Argentina el Gobierno Nacional sufriría un golpe de Estado,  hacen pensar que las edades avanzadas no hacen más buenas a las personas,  y mucho menos inocentes.

Duhalde en su exposición televisiva, entre otras cosas sostuvo que a quienes les toca gobernar no deben mirar el pasado. Probablemente, sea porque ese pasado lo encuentre como mandatario en uno de los momentos de mayor violencia institucional de la historia reciente. El caso más relevante tuvo lugar en los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán a manos de la Policía luego de recibir órdenes políticas de represión.  También ese pasado lo encuentra como cómplice del saqueo de las empresas estatales patrimonio de la soberanía, y además, traicionando las raíces del partido que dice representar por dar luz verde a las pérdidas de derechos a los trabajadores.

Un nuevo interrogante surge luego de semejante amenaza a la Democracia. ¿Algún Juez, o Jueza, no debería citar de oficio a Eduardo Duhalde para preguntarle cual es la información que dice tener desde el interior de los cuarteles?

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