MULTITUDINARIA MARCHA POR LOS 50 AÑOS DEL GOLPE: MEMORIA, CRÍTICAS AL GOBIERNO Y UNA PLAZA QUE VOLVIÓ A SER EPICENTRO POLÍTICO
25 marzo, 2026En una de las movilizaciones más significativas de los últimos años, miles de personas colmaron Plaza de Mayo y las principales ciudades del país para conmemorar el 24 de marzo. A medio siglo del golpe de 1976, la jornada estuvo atravesada por fuertes definiciones políticas, cuestionamientos al Gobierno, preocupación por el estado de la justicia y advertencias sobre el futuro de las políticas de memoria.
A 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar, la Argentina volvió a movilizarse masivamente en el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. La Plaza de Mayo, epicentro histórico de las luchas por los derechos humanos, fue nuevamente escenario de una convocatoria multitudinaria que combinó memoria, denuncia y posicionamiento político frente al presente.
Desde temprano, columnas de organizaciones sociales, sindicatos, agrupaciones políticas y organismos de derechos humanos comenzaron a concentrarse en el centro porteño. La movilización no solo tuvo una dimensión simbólica por el aniversario, sino también un fuerte contenido coyuntural.
La consigna de memoria se fusionó con un mensaje claro hacia el presente: la historia no es un capítulo cerrado, sino un terreno en disputa.
LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS: MEMORIA ACTIVA Y MENSAJE POLÍTICO
Las organizaciones históricas volvieron a ocupar un lugar central. Entre ellas, la referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida, fue una de las voces más contundentes.
En la previa, dejó una definición que resonó durante toda la jornada:
“Le vamos a demostrar al Gobierno que no van a poder borrar la memoria”
La frase sintetiza una preocupación creciente entre los organismos: el avance de discursos que relativizan o reinterpretan el terrorismo de Estado.
A diferencia de otros aniversarios, este 24 de marzo estuvo atravesado por una sensación de alerta. No solo se trató de recordar, sino de defender lo construido en materia de derechos humanos.
La memoria dejó de ser solo conmemorativa para convertirse nuevamente en una herramienta de resistencia.
EL FACTOR POLÍTICO: CRÍTICAS AL GOBIERNO Y COMPARACIONES CON EL PASADO
La presencia de dirigentes políticos le dio a la movilización un fuerte contenido partidario. El gobernador bonaerense Axel Kicillof fue uno de los principales referentes en expresarse.
En declaraciones durante la jornada, vinculó el presente con el pasado dictatorial:
“Hay discursos del Gobierno que son idénticos a los de Martínez de Hoz”, afirmó, en referencia al ex ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz.
La comparación no fue aislada. También criticó el rumbo económico actual y llamó a defender la democracia frente a políticas que, según su mirada, retoman lógicas de la dictadura.
Este señalamiento conecta dos dimensiones que históricamente han sido analizadas en conjunto: represión política y modelo económico.
La discusión sobre la dictadura ya no se limita a los crímenes, sino que incluye el impacto estructural de su proyecto económico.
CRISTINA KIRCHNER Y LA CENTRALIDAD DE LA MILITANCIA
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner tuvo una participación indirecta pero significativa. Desde su domicilio, saludó a la militancia que se movilizó tanto hacia la Plaza como hacia su residencia.
Su intervención, aunque sin presencia física, tuvo impacto político. En un contexto de reconfiguración del escenario opositor, su figura volvió a ocupar un lugar central.
La movilización también funcionó como una demostración de fuerza de un sector político que busca reorganizarse frente al Gobierno.
La presencia de militantes en las inmediaciones de su casa reforzó la idea de una doble centralidad: la Plaza como símbolo histórico y el liderazgo político como punto de referencia actual.
EL VIDEO DEL GOBIERNO Y LA REAPARICIÓN DE UNA DISCUSIÓN HISTÓRICA
Uno de los ejes más polémicos de la jornada fue la difusión de un video oficial del Gobierno, de más de una hora de duración, que plantea una revisión del período previo y posterior al golpe.
Desde distintos sectores se interpretó como un intento de reinstalar la llamada “teoría de los dos demonios”, que propone una equivalencia entre la violencia estatal y la de las organizaciones armadas.
La reacción fue inmediata y contundente: organismos de derechos humanos y referentes políticos rechazaron esa mirada por considerarla una relativización del terrorismo de Estado.
Este episodio evidencia un cambio en el clima de época. Durante años, la condena a la dictadura había alcanzado un consenso amplio en la sociedad argentina.
Hoy, ese consenso muestra fisuras.
El pasado vuelve a ser discutido, reinterpretado y disputado en el presente político.
JUSTICIA EN TRANSICIÓN: ENTRE AVANCES HISTÓRICOS Y NUEVAS LIMITACIONES
Otro de los temas que atravesó la jornada fue el estado actual de los juicios por delitos de lesa humanidad.
Argentina es reconocida a nivel internacional por haber llevado adelante uno de los procesos de juzgamiento más importantes del mundo. Sin embargo, a 50 años del golpe, surgen nuevas dificultades.
Entre los datos más relevantes:
- Crecimiento en el número de absoluciones
- Retrasos en los procesos judiciales
- Aumento de imputados en libertad
La preocupación es concreta: la justicia avanza, pero lo hace a un ritmo que muchas veces no alcanza.
El paso del tiempo aparece como un factor determinante. Muchos imputados llegan a juicio en edades avanzadas o fallecen antes de recibir sentencia.
Este fenómeno, conocido como “impunidad biológica”, genera un escenario complejo donde la posibilidad de justicia plena se ve limitada.
LA EX ESMA: UN SÍMBOLO EN ALERTA
La situación de la Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA) fue otro de los puntos destacados.
Considerado uno de los principales sitios de memoria del país y del mundo, su funcionamiento se encuentra bajo cuestionamiento debido a recortes presupuestarios.
La ex ESMA no es solo un espacio físico: es un emblema de la política de memoria, verdad y justicia construida durante décadas.
Allí funcionó uno de los mayores centros clandestinos de detención de la dictadura. Hoy, su preservación no solo tiene valor histórico, sino también pedagógico y cultural.
El posible debilitamiento de este espacio fue interpretado como una señal de retroceso en las políticas de derechos humanos.
UNA NUEVA GENERACIÓN EN LA PLAZA
Uno de los elementos más llamativos de la movilización fue la fuerte presencia de jóvenes.
A pesar de no haber vivido la dictadura, miles de adolescentes y adultos jóvenes participaron activamente de la jornada.
Este fenómeno plantea un dato relevante: la memoria no se transmite solo por experiencia directa, sino también por construcción social y cultural.
Sin embargo, también abre interrogantes.
¿Cómo se construye la memoria en una generación atravesada por redes sociales, desinformación y nuevas formas de consumo de información?
El desafío ya no es solo recordar, sino lograr que el pasado tenga sentido en el presente.
LA PLAZA COMO ESCENARIO DE LA DEMOCRACIA
A lo largo de la historia argentina reciente, la Plaza de Mayo ha sido escenario de momentos clave: celebraciones, crisis, protestas y demandas.
El 24 de marzo reafirma ese rol.
La Plaza no es solo un lugar físico: es un símbolo de la democracia en movimiento.
A 50 años del golpe, su vigencia demuestra que la memoria sigue siendo un componente central de la identidad política argentina.
ENTRE LA MEMORIA Y EL FUTURO
La movilización por el 24 de marzo dejó en claro que la memoria no es un ejercicio estático. Es dinámica, conflictiva y profundamente política.
Las tensiones actuales, entre gobierno y oposición, entre distintas interpretaciones del pasado, entre justicia y tiempo, muestran que el legado de la dictadura sigue presente.
Lo que está en juego no es solo cómo se recuerda el pasado, sino qué valores se sostienen en el presente y se proyectan hacia el futuro.
A medio siglo del golpe, la Argentina no solo conmemora: debate, discute y redefine su relación con la historia.
Y en ese proceso, la Plaza de Mayo vuelve a ser el escenario donde todo eso se hace visible.




