MILEI VOLVIÓ A CARGAR CONTRA EL CONGRESO Y LO ACUSÓ DE SER «EL GRAN ALIADO DEL GASTO PÚBLICO»
1 agosto, 2026El presidente Javier Milei renovó sus críticas al Poder Legislativo durante la presentación de su proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y del denominado «grillete fiscal». Sostuvo que el Congreso históricamente favoreció el aumento del gasto público y defendió una serie de iniciativas destinadas a limitar el déficit y la emisión monetaria.
El presidente Javier Milei volvió a confrontar con el Congreso de la Nación al asegurar que «la historia nos enseñó que el Congreso es el gran aliado del gasto público», en el marco del anuncio de las reformas que el Gobierno enviará al Parlamento para modificar la Carta Orgánica del Banco Central e incorporar un mecanismo de disciplina fiscal conocido como «grillete fiscal».
Aunque en un primer momento destacó que el Congreso debe cumplir un rol central como «la casa del pueblo», responsable de aprobar o rechazar impuestos y de ejercer el control institucional, minutos después cuestionó el accionar de los legisladores y los responsabilizó por impulsar proyectos que, según su visión, ponen en riesgo el equilibrio de las cuentas públicas.
«La historia nos enseñó que el Congreso es el gran aliado del gasto público», afirmó Milei, quien recordó los enfrentamientos que mantuvo durante el último año con el Parlamento por distintas iniciativas que, según sostuvo, buscaban «precipitar la quiebra del Estado».Las declaraciones del mandatario formaron parte de la presentación del proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, una de las principales iniciativas económicas que impulsa el oficialismo. La propuesta busca restablecer como único objetivo de la autoridad monetaria la preservación del valor de la moneda y prohibir que el Banco Central financie al Tesoro mediante emisión monetaria.
Además, el Gobierno pretende tipificar como delito la impresión de dinero destinada a cubrir el déficit fiscal.Otro de los ejes del paquete legislativo es la creación del denominado «grillete fiscal», un mecanismo inspirado en el sistema de «shutdown» de Estados Unidos. La iniciativa prevé que, si el Estado incurre en déficit presupuestario, determinadas áreas de la administración pública suspendan automáticamente aquellas funciones consideradas no esenciales hasta recuperar el equilibrio de las cuentas.
La iniciativa deberá ser debatida en el Congreso, donde el oficialismo enfrenta nuevamente el desafío de construir mayorías para aprobar reformas estructurales. Si bien La Libertad Avanza logró avanzar con proyectos como la Ley Bases durante el primer tramo de la gestión, continúa sin contar con quórum propio en ninguna de las dos cámaras y depende de acuerdos con otros bloques para sancionar nuevas leyes.Las críticas del Presidente al Parlamento no son nuevas.
Desde el inicio de su gestión cuestionó en reiteradas oportunidades a diputados y senadores por aprobar iniciativas que, según sostiene, comprometen el equilibrio fiscal alcanzado por su administración. En distintas oportunidades advirtió que vetará toda ley que implique un aumento del gasto público sin financiamiento y volvió a defender el superávit fiscal como el principal objetivo económico de su gobierno.
El nuevo paquete de reformas económicas representa uno de los proyectos más ambiciosos que impulsa el Ejecutivo en 2026 y reabre un escenario de fuerte discusión política entre el oficialismo y la oposición, en momentos en que el Gobierno busca consolidar su programa económico y profundizar las transformaciones institucionales vinculadas al funcionamiento del Banco Central y la administración de las finanzas públicas.



