MILEI, ALINEAMIENTO INTERNACIONAL Y REFORMA LABORAL: UN DÍA CLAVE ENTRE LA GEOPOLÍTICA Y LA CALLE
13 diciembre, 2025Tras su regreso de Noruega, el presidente Javier Milei impulsó la reforma laboral y profundizó su alineamiento con Estados Unidos, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y un escenario interno atravesado por el rechazo sindical y movilizaciones por los derechos humanos.
El presidente Javier Milei regresó al país luego de su viaje a Oslo, Noruega, donde, según la agenda oficial, participó de la ceremonia del Premio Nobel de la Paz otorgado a la dirigente venezolana María Corina Machado, una figura opositora al gobierno de Nicolás Maduro que actualmente no reside en Venezuela. La visita se dio en medio de un escenario regional atravesado por fuertes tensiones, con la presencia de un portaviones estadounidense en el mar Caribe y crecientes presiones internacionales sobre el gobierno venezolano.
En ese marco, desde distintos sectores políticos y sociales se cuestiona el alineamiento automático del gobierno argentino con la política exterior de Estados Unidos, particularmente con la figura del ex presidente Donald Trump. Las críticas apuntan a un modelo de “capitalismo financiero y especulativo”, asociado a la entrega de recursos naturales y a una subordinación de la política económica argentina a intereses externos.
El análisis se inscribe en un contexto global más amplio: el debilitamiento de la hegemonía estadounidense construida tras la Segunda Guerra Mundial, consolidada luego de los acuerdos de Bretton Woods y reforzada tras la caída del Muro de Berlín en 1989. En la actualidad, el crecimiento económico de China y el surgimiento de un mundo multipolar tensionan ese liderazgo histórico, lo que, según distintas miradas, explica el endurecimiento de las posturas militares y diplomáticas de Washington.
En el plano local, Milei aterrizó en Buenos Aires y, apenas llegado, firmó el proyecto de reforma laboral, que fue presentado públicamente por el vocero presidencial, Manuel Adorni, y será enviado al Congreso para su tratamiento. La iniciativa ya genera fuertes resistencias en el movimiento sindical.
La Confederación General del Trabajo (CGT), que durante gran parte del año mantuvo una relación ambigua con el Gobierno, comenzó a marcar distancia. Se retiró del Consejo de Mayo y su representante, Gerardo Martínez (UOCRA), no participó de la última reunión. Además, los tres secretarios generales de la central obrera, junto a otros dirigentes gremiales, mantuvieron un encuentro en el Senado con legisladores de Unión por la Patria, tanto senadores como diputados de extracción sindical. Todo indica que la CGT no acompañará la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo.
La jornada se completó con una fuerte presencia en las calles. El jueves, en Plaza de Mayo, se realizó una ronda ampliada de las Madres, acompañada por actividades artísticas y la participación de bandas populares como Bersuit Vergarabat. También estuvieron presentes sindicatos de la CGT y de las CTA, en el marco del Día de los Derechos Humanos y de un nuevo aniversario del regreso de la democracia en 1983.
La movilización se da en un contexto de creciente preocupación por el rumbo del área de Derechos Humanos, tras la reciente asunción de un secretario cuestionado por posiciones negacionistas. Mientras el Gobierno reivindica su amplio triunfo electoral, con una diferencia cercana a los 40 puntos en las legislativas, desde la oposición y los movimientos sociales advierten sobre un estilo de gobierno que actúa como si contara con un respaldo absoluto.
Entre la política internacional, la reforma laboral y la protesta social, la Argentina transita una etapa de alta tensión, donde el debate se juega tanto en el Congreso como en la calle.




