MESSI LE PUSO PUNTO FINAL A SU HISTORIA CON LA SELECCIÓN ARGENTINA
1 septiembre, 2026Lionel Messi anunció su retiro de la Selección Argentina después de más de dos décadas con la camiseta celeste y blanca. El capitán comunicó la decisión a través de una emotiva carta, en la que aseguró que “me vacié, ya no tengo más para dar”. Se va como campeón del mundo, máximo goleador y jugador con más partidos en la historia de la Selección, pero también como símbolo de una generación que aprendió que nunca hay que rendirse.

Lionel Messi se retiró de la Selección Argentina. El capitán confirmó este lunes 31 de agosto una decisión que había comenzado a tomar después de la final del Mundial 2026 y que finalmente hizo pública mediante una carta publicada en sus redes sociales.
“Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento”, escribió Messi al comenzar su despedida. El futbolista explicó que siempre dejó todo por la camiseta argentina y que, después de más de dos décadas, siente que llegó el momento de cerrar una etapa.
“Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”, expresó el capitán.
La carta había sido escrita el 21 de julio, dos días después de la derrota ante España en la final del Mundial 2026. Messi decidió esperar para hacerla pública y explicó que, después del fallecimiento de su padre, Jorge Messi, ocurrido el 8 de agosto, quedó todavía más convencido de la decisión.
De esta manera, la final del Mundial ante España terminó siendo el último partido de Messi con la camiseta argentina. Aquella noche, la Albiceleste cayó 1 a 0 en el tiempo suplementario y no pudo conseguir el bicampeonato mundial.
MÁS DE DOS DÉCADAS CON LA ALBICELESTE
La historia de Messi con la Selección comenzó mucho antes de aquella despedida. Después de su recorrido por las juveniles, debutó con el seleccionado mayor en 2005 y durante más de 20 años construyó una trayectoria que lo convirtió en el futbolista con más partidos y el máximo goleador de la historia de Argentina.
Su despedida llega con 207 partidos y 125 goles, además de cuatro títulos con la Selección Mayor: la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024.
A esos logros se suman el Mundial Sub 20 de 2005 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, obtenidos durante sus primeros años representando al país.
Pero su camino con la camiseta argentina no estuvo marcado únicamente por las celebraciones.
Antes de levantar un trofeo con la Selección Mayor, Messi tuvo que convivir durante años con las críticas, las comparaciones y una presión que parecía no tener límites. Perdió las finales de la Copa América 2007, el Mundial 2014 y las Copas América 2015 y 2016. Después de aquella derrota ante Chile en Estados Unidos, incluso anunció su retiro del seleccionado.
Y, sin embargo, volvió.
DEL DOLOR A LA GLORIA
En 2021 llegó finalmente la primera gran consagración con la Selección Mayor. Argentina derrotó a Brasil en el Maracaná y Messi levantó su primera Copa América.
Un año después conquistó la Finalissima ante Italia y, en diciembre de 2022, alcanzó el sueño que había perseguido durante toda su carrera: ser campeón del mundo con Argentina.
La imagen de Messi levantando la Copa en Qatar quedó para siempre en la historia del deporte argentino.
En 2024 volvió a conquistar la Copa América y en 2026 condujo nuevamente a la Selección hasta una final mundialista.
No pudo repetir el título, pero aquel último Mundial terminó siendo también el último capítulo de su historia internacional.

EL ÚLTIMO GOL FUE ANTE EGIPTO
Aunque su último partido fue la final ante España, el último gol de Messi con la Selección Argentina llegó el 7 de julio de 2026, frente a Egipto, en los octavos de final del Mundial.
Argentina perdía 2 a 0 y estaba al borde de la eliminación cuando apareció nuevamente el capitán. Messi marcó el empate 2 a 2 y volvió a darle vida a un equipo que parecía condenado.
La Selección terminó ganando 3 a 2 y avanzó a los cuartos de final.
Aquel tanto terminó siendo, sin que nadie lo supiera en ese momento, el último de sus 125 goles con la camiseta argentina.
Después llegaron los partidos ante Suiza, Inglaterra y España. Messi ya no volvió a marcar.
MÁS QUE UN FUTBOLISTA
Los números explican una parte de Messi. Los títulos explican otra. Pero ninguna estadística alcanza para explicar completamente lo que significó su figura para millones de personas.
Porque Messi fue también un ejemplo de perseverancia.
Durante años tuvo que escuchar que no sentía la camiseta, que no aparecía en los partidos importantes, que no podía compararse con otros grandes futbolistas argentinos y que nunca lograría conseguir un título con la Selección.
En lugar de responder con palabras, respondió dentro de una cancha.
Perdió. Volvió. Perdió otra vez. Volvió nuevamente.
Hasta que ganó.
Su historia terminó demostrando que las críticas no tienen por qué definir una carrera y que una derrota no tiene por qué determinar el final de una historia.
Messi fue un ejemplo para quienes alguna vez sintieron que no podían, para quienes fueron cuestionados y para quienes tuvieron que levantarse después de fracasar. Su carrera con Argentina dejó una enseñanza que trasciende al fútbol: seguir intentando incluso cuando el camino parece imposible.

“AHORA VOY A SER UNO MÁS DE USTEDES”
En su despedida, Messi dejó claro que no se alejará de la Selección. Simplemente cambiará su lugar.
“Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera”, escribió.
También agradeció a sus compañeros, entrenadores, dirigentes y, especialmente, a los hinchas que lo acompañaron durante todos estos años.
“Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, juntos con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes”, expresó.
Y cerró con una frase que resume la relación que construyó con el país:
“Gracias Dios por hacerme argentino. ¡Vamos Argentina!”
Después de más de dos décadas, el número 10 deja de ser una presencia habitual en la Selección para convertirse definitivamente en parte de su historia.
Se va con 207 partidos, 125 goles, cuatro títulos y una Copa del Mundo. Se va después de haber vivido las derrotas más dolorosas y las victorias más importantes. Se va después de haber sido criticado, cuestionado y hasta de haber anunciado una vez que no volvería.
Pero volvió.
Y siguió.
Hasta convertirse en campeón del mundo.
Por eso, cuando dentro de muchos años se recuerde a Lionel Messi con la camiseta argentina, no solo se hablará de sus goles, sus gambetas o sus títulos. También se hablará de un futbolista que nunca dejó de intentarlo, que aprendió a convivir con las críticas y que encontró la manera de transformar cada golpe en una nueva oportunidad para levantarse.
Ahora comienza otra etapa. Una Selección Argentina sin Messi en la cancha, sin el número 10 esperando la pelota, sin esa sensación de que en cualquier momento puede aparecer una jugada capaz de cambiarlo todo.
Será difícil imaginar a la Selección sin él.
Quizás los primeros partidos sean los más extraños. Habrá quienes miren hacia el campo buscando al número 10, quienes esperen una aparición suya en los momentos difíciles y quienes todavía sientan que, en cualquier momento, Messi puede entrar a la cancha.
Con el tiempo, probablemente llegue la costumbre. La Selección seguirá jugando, aparecerán nuevos nombres y otra generación comenzará a escribir su propia historia. Pero aceptar su ausencia llevará tiempo.
Porque Messi no fue solamente el capitán, el goleador o el mejor jugador de una generación. Durante más de 20 años, Messi fue parte de la identidad de la Selección Argentina.
La camiseta celeste y blanca seguirá adelante. La historia continuará escribiéndose.
Pero habrá algo que ya no volverá a ser igual.
Por primera vez en más de dos décadas, Argentina tendrá que aprender a jugar sin Lionel Messi.




