MEJOR QUE DECIR ES HACER Y MEJOR QUE PROMETER ES REALIZAR
15 agosto, 2023Si el peronismo recupera su contenido histórico, defiende a los laburantes y desarrolla políticas de democratización tal vez haya margen para que el fascismo no gobierne la Argentina después del ballotage.
Las grandes mayorías populares le hablaron a un gobierno nacional a través de las urnas porque evidentemente no se sienten representadas. El único momento de cercanía entre el gobierno y su pueblo fue durante los primeros tiempos de la pandemia. En ese entonces la imagen del presidente era altísima. Fue muy reconocido el esfuerzo que se hizo para traer vacunas y la atención a cada una y uno de las y los argentinos para que pudieran salvar sus vidas. El Estado dijo presente. Fue el único momento de épica del gobierno de Alberto Fernández.
En la actualidad hay una distancia muy grande entre la política de las góndolas y la superestructura de los acuerdos con el Fondo Monetario Internaciona (FMI). Sin dudas que la traída denuevo del FMI por parte de Macri al país es la madre de todos los problemas. Pero la realidad indica que no hay compensación económica para los sectores populares. El pueblo en los barrios no encuentra soluciones y no alcanza con el discurso que el de efrente es peor. Evidentemente no alcanzó. En un posible gobierno de Milei se van a profundizar las políticas antidistribucionistas. Habría más ajuste, esta vez un ajuste estructural sin la necesidad que lo pida el Fondo. Será por convicción. Será sin piedad. Habrá resistencia, pero también sabemos que las víctimas siempre las pone el pueblo. Así serían sus políticas de gobierno en el caso que triunfen en las Generales o en la segunda vuelta.
Sergio Massa es el candidato a presidente y es el ministro de Economía que ayer devaluó el dólar Oficial. Posiblemente esa decisión le de aire al gobierno para llegar con tranquilidad a fin de año, eso está bien. Esa devaluación le habla al capital y al FMI. ¿Y a los trabajadores quién les habla?. El FMI no vota en la Argentina, vota el pueblo y vimos los resultados del domingo pasado.
Nadie puede pensar que esa devaluación no se va a trasladar supermercado, a los alimentos. Será dentro de poco tiempo. Un gobierno peronista está obligado por mandato histórico a estar del lado de las y los trabajadores. Es la columna vertebral del movimiento. Desde hace más de un año determinados sectores del sindicalismo le vienen pidiendo al gobierno una suma Fija que eleve el piso del salario y no llegó. Veremos si entra en la agenda de una vez.
El éxito económico del kirchnerismo fue el consumo. La distribución de los recursos. Los trabajadores con plata en el bolsillo van y la consumen. Así el Estado recauda y puede volver a reinvertir en la sociedad.
No son momentos para enojarse con el pueblo. Se hace necesario para el peronismo reencontrarse con el peronismo. No parece ser una buena estrategia electoral de cara a las Generales tildar de gorilas a una porción grande da la población que en 2019 acompañó al viejo Frente de Todos (FDT) y que hoy votó a Milei. No sería una lectura correcta.
Otro aspecto a tener en cuenta es que un 32 porciento del padrón decidió no ir a votar. Un importante porcentaje de los votos que sacó Milei son de las bases de votos que en condiciones normales acompañan al peronismo. La realidad es que Unión por la Patria (UxP) tuvo 6 millones menos de votos que el FDT en las PASO 2019. Repito, 6 millones de votos menos que cuatro años atrás. Ese es el corazón del problema. No se debe mirar para un costado a la hora de analizar la decepción que hubo con la presidencia de Alberto Fernández.
No se le resolvieron los problemas a quienes no tienen un recuerdo de los muy buenos momentos que vivieron las juventudes gracias a la política de los años del kirchnerismo. En esos tiempos la política les abrió los brazos. Los actuales jóvenes no lo vivieron y la actual política no los enamora. Desconocer esta realidad es matar al mensajero. Sería cometer otro grave error político enojarse con los jóvenes.
Quizás haya que seguir explicando todos los males que el pueblo va a sufrir si la extrema Derecha Fascista gobierna la Argentina. Milei y Bullrrich son el Horror. Pero a todas luces con eso solo no alcanza.
No es una buena estrategia desconocer el mensaje de las PASO sin dejar de aceptar que los puntos esenciales del contrato electoral del FDT en 2019 no fueron ni siquiera abordados. El sistema de Justicia está exactamente igual que en 2019. No se dio ninguna batalla contra ninguno de los poderes que le complican la vida al pueblo. El caso Vicentín es solo un botón de muestra. En términos prácticos y reales no se dio ninguna batalla.
La tarea es que el ministro candidato a presidente actúe como peronista, más allá de la declamación. Él tiene la lapicera y de usarla quizás haya tiempo de convencer a un pueblo desencantado que no fue a votar y a un sector enojado que votó a Milei aunque en contra de sus intereses.
Hoy más que nunca amerita poner en práctica un viejo dicho peronista. Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.




