MAYOR DESIGUALDAD EN LOS PRIMEROS MESES DE MILEI
11 julio, 2024La crisis económica que sufre la población argentina es cada vez más palpable en las calles. Simplemente alcanza con recorrer centros comerciales para ver negocios vacíos y muchos de ellos que ya cerraron sus puertas. De hecho, aquí cerca de la radio hay 2 verdulerías que no están más. Otro indicador, por tomar un rubro de la economía estacional, es el escaso porcentaje de reserva que hay en los centros vacacionales a pocos días del inicio del receso invernal.
La semana pasada, la atención estuvo puesta en la corrida cambiaria. El aumento del dólar indefectiblemente- como es sabido por todos- se trasladará a los precios de la economía de a pie. Sube el riesgo país, cae la bolsa y las acciones de las empresas, y también cae la actividad económica. Estos últimos, todos indicadores concretos de la macroeconomía. Pero el peor índice es la desigualdad. Esa es la economía real.
Hace una semana el INDEC publicó los nuevos datos que arrojan las mediciones del coeficiente GINI, que mide los índices de desigualdad.
Los números que hablan de personas y no de números en sí mismo, dicen que creció la desigualdad en la Argentina durante los primeros meses del gobierno de Javier Milei.
El coeficiente de Gini, fue de 0,467 en el primer trimestre de 2024, “lo que muestra un importante aumento de este indicador en la comparación interanual”, considerando que en el mismo período de 2023 el valor fue de 0,446.
De esta manera, la desigualdad del primer trimestre de este año superó al valor alcanzado en el peor momento de la pandemia, en el segundo trimestre de 2020, cuando fue de 0,451.
La brecha calculada entre la mediana del decil 10 y el decil 1 de ingreso per cápita familiar de la población fue de 15 en los primeros meses de gestión de (La Libertad Avanza). Es decir, el ingreso de una familia rica fue 15 veces superior al de una de escasos recursos.
El martes el gobierno firmó el pacto de mayo junto a 18 gobernadores. En ninguno de los 10 puntos del Pacto habla de combatir la pobreza y mucho menos la desigualdad.
La historia muestra que para combatir la pobreza es necesario combatir la riqueza y por consecuencia se corregirán los índices de desigualdad que es la mayor de las injusticias. Sin dudas que el enemigo del pueblo es muy poderoso y utiliza distintos disfraces para engañar. Pero a pesar de la dura realidad es necesario recordar que quienes tienen mucho, es decir, casi toda la torta, son pocos en términos nominales. Son un grupo reducido de la población. Y quienes no tienen nada o tenemos muy poco, en términos nominales somos muchos, es decir, la enorme mayoría, y eso es una buena noticia de por sí.
Reconstruir una nueva mayoría organizada parece ser la tangente a tomar. Es por ahí. En la realidad de hoy estaría quedando claro que las soluciones para las mayorías nunca son individuales. La salida necesariamente será colectiva, así deberá ser, colectiva.




