LOS SENADORES PASARÁN A COBRAR MÁS DE $11 MILLONES POR MES TRAS UN NUEVO ACUERDO SALARIAL
12 marzo, 2026El Senado de la Nación tendrá un nuevo incremento en las dietas de sus integrantes luego de que se cerrara la paritaria de los trabajadores del Congreso. A partir de la actualización salarial, los legisladores de la Cámara alta pasarán a percibir más de $11 millones brutos mensuales, lo que volvió a generar debate político y cuestionamientos en medio de la crisis económica que atraviesa el país.
Los senadores nacionales recibirán un nuevo aumento en sus dietas que llevará sus ingresos a más de $11 millones brutos mensuales a partir de marzo, como consecuencia del acuerdo salarial alcanzado para los trabajadores del Congreso.
La suba surge de la paritaria firmada por los gremios legislativos, que establece incrementos acumulados del 12,5% entre diciembre de 2025 y mayo de 2026. Debido a que las dietas de los senadores están vinculadas automáticamente a los salarios del personal legislativo, el aumento impacta directamente en sus ingresos.
Con esta actualización, los legisladores de la Cámara alta que hasta fines de 2025 percibían alrededor de $10,2 millones brutos pasarán a cobrar más de $11 millones mensuales, cifra que podría llegar a aproximadamente $11,5 millones en mayo, cuando se complete la aplicación de todos los tramos del incremento.
CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA QUE ACTUALIZA LAS DIETAS
El aumento no surge de una votación específica para elevar los salarios de los legisladores, sino de un mecanismo automático que vincula sus dietas con la paritaria del personal del Congreso.
Este sistema fue restablecido en 2024, cuando el Senado decidió volver a “enganchar” los salarios de los legisladores a las actualizaciones que reciben los trabajadores legislativos. De esta manera, cada acuerdo salarial firmado con los gremios impacta automáticamente en los ingresos de los senadores.
La paritaria vigente establece aumentos escalonados a lo largo de varios meses. Entre los incrementos previstos se encuentran subas retroactivas y actualizaciones progresivas que se aplican desde diciembre de 2025 hasta mayo de 2026, lo que explica el aumento gradual en las dietas.
CUÁNTO COBRAN LOS SENADORES Y QUÉ COMPONENTES TIENE SU SALARIO
La dieta de los senadores nacionales está compuesta por varios conceptos. El principal es el salario básico, pero también pueden sumarse adicionales como el desarraigo, destinado a cubrir gastos de residencia en Buenos Aires para quienes representan provincias alejadas de la Capital.
Este adicional no lo cobran algunos legisladores que residen en la Ciudad de Buenos Aires o que decidieron renunciar al beneficio. Entre quienes no lo perciben se encuentran algunos senadores de la Capital Federal y dirigentes que optaron por mantener otros ingresos, como jubilaciones provinciales.
Luego de descuentos por aportes y el impuesto a las Ganancias, el ingreso de bolsillo suele ser significativamente menor al monto bruto informado públicamente, aunque sigue ubicándose entre los más altos dentro del sector público nacional.
POLÉMICA Y CRÍTICAS POR EL AUMENTO
La actualización salarial volvió a generar polémica en el ámbito político y en la opinión pública, especialmente en un contexto de inflación, caída del poder adquisitivo y deterioro de los salarios en distintos sectores de la economía.
Diversos dirigentes plantearon que el mecanismo automático debería revisarse para evitar que los aumentos de las dietas legislativas se produzcan sin debate parlamentario. Otros sostienen que, al estar vinculadas a la paritaria del personal del Congreso, las dietas simplemente acompañan las actualizaciones salariales del resto de los trabajadores legislativos.
UN DEBATE RECURRENTE EN EL CONGRESO
La discusión sobre los salarios de diputados y senadores se repite periódicamente en Argentina. En distintas ocasiones, los legisladores han sido cuestionados por los montos de sus dietas o por la forma en que se actualizan.
Mientras algunos sectores proponen desvincular los salarios de los legisladores de las paritarias del Congreso, otros sostienen que ese mecanismo evita decisiones discrecionales y garantiza que las dietas se ajusten automáticamente junto con el resto de los trabajadores legislativos.
En ese marco, el nuevo incremento vuelve a poner en agenda el debate sobre los ingresos de la dirigencia política y su relación con la situación económica del país, una discusión que periódicamente reaparece cada vez que se actualizan las dietas del Congreso.




