LOS ALMACENES RESISTEN Y CRECEN EN PLENA CRISIS: “LA GENTE COMPRA PARA EL DÍA”
4 diciembre, 2025El vicepresidente de la Federación de Almaceneros, Fernando Savore, analizó la realidad del consumo popular y reveló que los comercios de proximidad crecieron un 9% mientras los hipermercados siguen en caída. Más tickets, compras mínimas y una canasta navideña de emergencia que subió de 5.000 a 7.000 pesos. Radiografía de un país que come día a día.
En un contexto económico donde la macroeconomía parece muchas veces desconectada de la mesa diaria, el testimonio de quienes están cara a cara con el consumo popular resulta determinante. Fernando Savore, vicepresidente de la Federación de Almaceneros, explicó con claridad quirúrgica cómo cambió el comportamiento de compra de millones de familias argentinas en este último año.
Savore confirmó que el comercio de cercanía creció un 9%, mientras los hipermercados acumulan una caída del 2,4%. La razón es concreta: la gente dejó de tener capacidad para compras grandes, mensuales o semanales. “Hoy la compra es hormiga”, describió. Es decir, el vecino que entra, lleva un paquete de fideos, un puré de tomate, un queso rallado… y vuelve otro día.
Según detalló, la cantidad de tickets aumentó entre un 20 y un 30%, lo que significa que va más gente al almacén, pero compra menos. Se mantiene el movimiento, pero no mejora el poder adquisitivo: los ingresos finales del comercio son similares, aunque con un flujo mucho mayor de operaciones pequeñas. “Es salvar la comida del mediodía o de la noche y mañana vemos”, graficó.
Savore remarcó además el rol creciente de las pymes proveedoras, que permiten bajar costos frente a las marcas tradicionales. El ejemplo más contundente fue el del pan lactal: mientras una marca líder se vende a 6.700 pesos, una pyme ofrece un producto similar en calidad a 2.500. “La gente prueba y vuelve porque ve que es bueno”, señaló.
Otro dato relevante que expuso es que los almacenes no están cerrando, ni en Provincia ni en el resto del país. “Nosotros vendemos comida. Una pyme textil puede caer, pero lo nuestro es comida”, explicó, revelando que en todas las regiones relevadas, de Formosa a Tierra del Fuego, la permanencia del comercio de cercanía se sostiene.
Cuando se le preguntó qué es lo que más se vende hoy, no dudó: fideos, puré de tomate y queso rallado. Con eso, como dijo él mismo, “esta resuelta la comida del día aunque no hablemos de proteínas ni de nutrición”. Es la síntesis brutal del ajuste en la dieta de los sectores populares.
De cara a las fiestas, Savore relató el armado de una canasta navideña básica, pan dulce, sidra, turrón, budín, garrapiñada, que el año pasado se vendía a 5.000 pesos y hoy a 7.000. La intención, sostuvo, es que ninguna familia quede afuera del brindis.
La fotografía que deja la entrevista es contundente: el Estado celebra números macroeconómicos que no se traducen en la vida cotidiana. El crecimiento de los almacenes no es un triunfo del consumo, sino la consecuencia directa de un bolsillo exhausto. La economía de supervivencia se volvió norma. Y mientras tanto, la comida del día se resuelve con un fideo, un puré y un sobrecito de queso.




