LA TEORÍA DE ESCONDER UN ELEFANTE
20 diciembre, 2024Para esconder un elefante, por ejemplo, en la calle Florida, se recomienda inundar de elefantes la misma calle y así se podrá encubrir al verdadero paquidermo.
No caben dudas que el gobierno nacional está usando esa estrategia. Llenar la realidad de los ciudadanos de a pie de problemas que no existían y a su vez de nuevas frivolidades, parece ser la estrategia para tapar el dilema de fondo que es el verdadero talón de Aquiles, la deuda externa y sus nefastas consecuencias. Definitivamente es el drama que tiene la Argentina. Nuestro país tuvo sus mejores años cuando no tomó deuda o tomó la decisión política de desendeudarse. Cuando Perón llega a su primer gobierno no tomó deuda y el país creció estructural y socialmente de una manera que nunca antes lo había hecho. A lo largo de sus 10 años de gobierno, sumados el primero y el segundo recibió presiones para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ingrese a nuestro país a “colaborar en el crecimiento y desarrollo”. El gobierno aquel nunca lo permitió.
Como era de esperarse después del derrocamiento del gobierno democrático y popular, durante la dictadura autodenominada Revolución Libertadora finalmente el FMI entró en la Argentina. El proceso de endeudamiento es usado por las potencias de los países centrales (EEUU) para condicionar las economías emergentes que les pueden hacer sombra. La deuda es el verdadero cepo al crecimiento y desarrollo con inclusión. En el año 2005 Néstor Kirchner- luego de hacer un enorme esfuerzo- logró juntar dólar sobre dólar para cancelar la deuda histórica y empobrecedora con el FMI que habían tomado las dictaduras y gobiernos neoliberales. Pagó todo de una vez y desde entonces comenzó un nuevo período de crecimiento con inclusión.
En estos tiempos se ven a las claras las consecuencias del nuevo endeudamiento de los 45 mil millones de dólares tomada por Macri con el Fondo. Las consecuencias son la pobreza, la desocupación, la precarización y la desigualdad.
Milei es un gran comunicador y ha sido un enorme encantador de serpientes. Se manejó muy bien entre tanta confusión social y logró esconderse entre los elefantes hasta el momento que apareció a la luz para presentarse como “lo nuevo”. Milei gobierna como lo más viejo de lo viejo. Lejos de ser rebelde se comporta como el más obediente de la ortodoxia dominante local, hecho a imagen y semejanza de las necesidades del imperio que continúa vigente. El resto de los elefantes son los entretenimientos del momento. La infodemia hace lo suyo, y mientras tanto el amor se muere.




