LA REIVINDICACION DE LOS QUE ESTAN SOLOS Y ESPERAN

LA REIVINDICACION DE LOS QUE ESTAN SOLOS Y ESPERAN

16 octubre, 2023 Desactivado Por Sitio digital Columna de Opinión

Por Martín Calvaroso

La gente venia del Sur.

Fragmento testimonial de un obrero:

“…  El 17 de octubre me encuentra cumpliendo tareas en un establecimiento metalúrgico, ubicado en Constitución, yo tenía, entonces, 24 años de edad, mi oficio era oficial tornero mecánico. En esa mañana, aproximadamente a las 9 am, grupos de personas venían desde Avellaneda y Lanús avanzando hacia el centro de la ciudad, pasaron por la calle Sáenz Peña, observaron que había un taller mecánico (donde trabajaban 130 personas), se acercaron a nosotros y nos dijeron: muchachos hay que parar el taller, hay que salir a la calle a rescatar a Perón…”

A principios de octubre de 1945, durante el gobierno de Edelmiro Farrell, Perón fue obligado a renunciar a todos los cargos públicos que ocupaba, fue detenido y trasladado a la Isla Martin García.

El comité central de la CGT declaró huelga para el 18 pero las bases fueron por mas, ya que desde la tarde del 16 los obreros comenzaron a dejar sus puestos de trabajo.

Durante el ocaso de la década infame en Argentina (una década de 15 años) se consolida el derrumbe coyuntural del régimen conservador. Una nueva base electoral, errante y cristiana, migra sin oportunidades del campo saqueado a los centros urbanos, desconfía del anarco-sindicalismo foráneo y se identifica con un nuevo líder.

Esa incipiente clase obrera no estaba dispuesta a resignar ni los ideales, ni el amor, ni el compromiso que proponía vivir en una sociedad más justa.

La argentina plebeya y popular se posicionaba en el primer plano de la política nacional, donde cientos de miles de trabajadores, hasta entonces invisibles, irrumpían en las elegantes calles del centro porteño. Esos descamisados tocaban bombos, algunos iban descalzos, andrajosos a los ojos de las clases acomodadas que los tildaban de “grasas” o “cabecitas negras”.

Ese paradigma que se inicia en octubre del ’45 materializa la voluntad de los postergados, nace de la dinámica de lo improvisado, de los espontaneo, para convertirse en una organización única que involucra a la lealtad, como así también, a la lucha, la crítica y que prevalece a pesar de las bombas, la proscripción, la violencia institucional, la persecución y la difamación. En conclusión, un movimiento que nació para ser eterno.

Únanse, sean hoy mas hermanos que nunca, sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse en esta hermosa tierra la unidad de los argentinos.

Juan Domingo Perón, 17 de octubre de 1945, Plaza de Mayo, Buenos Aires.

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