LA IGLESIA HOMENAJEARÁ AL PAPA FRANCISCO A UN AÑO DE SU MUERTE Y MILEI NO PARTICIPARÁ
14 abril, 2026A un año del fallecimiento de Papa Francisco, la Iglesia Católica argentina prepara una misa central en Luján con fuerte peso simbólico y político. El presidente Javier Milei no estará presente debido a un viaje oficial a Israel, en medio de una relación distante con el Episcopado.
La Iglesia Católica argentina se prepara para rendir homenaje al Papa Francisco al cumplirse el primer aniversario de su muerte, con una ceremonia central que tendrá lugar el próximo 21 de abril en la Basílica de Luján. El evento reunirá a autoridades religiosas, dirigentes políticos y referentes sociales en una jornada que combinará el recuerdo espiritual con una marcada lectura política.
La misa será organizada por la Conferencia Episcopal Argentina y estará presidida por su titular, el arzobispo Marcelo Colombo, quien encabezará la celebración junto a obispos de todo el país en el marco de una Asamblea Plenaria.
La ausencia del presidente Milei será uno de los datos más relevantes del acto, ya que no participará debido a un viaje oficial a Israel, donde asistirá a los actos por el Día de la Independencia de ese país.
UN HOMENAJE CON CARGA ESPIRITUAL Y POLÍTICA
La ceremonia en Luján será el punto culminante de una serie de actividades que comenzaron días antes con misas y caravanas en distintos puntos del país, especialmente en el barrio de Flores, donde nació Jorge Bergoglio.
El lema elegido por la Iglesia, centrado en el agradecimiento y la continuidad de su legado, busca mantener viva la figura de Francisco como guía espiritual y referencia social, en una Argentina atravesada por tensiones económicas y políticas.
Pero el homenaje no será únicamente religioso. La convocatoria incluye a representantes de los tres poderes del Estado, sindicatos y organizaciones sociales, lo que le otorga una fuerte dimensión institucional.
EL LEGADO DE UN PAPA ARGENTINO
Papa Francisco falleció el 21 de abril de 2025 a los 88 años, tras un pontificado que comenzó en 2013 y que marcó un cambio profundo en la Iglesia Católica a nivel global.
Primer Papa latinoamericano de la historia, su figura se destacó por:
- Su enfoque en los sectores más vulnerables
- Su impulso a una Iglesia más austera
- Su intervención en temas sociales, ambientales y políticos
Su muerte generó una conmoción mundial y abrió una nueva etapa en el Vaticano, pero su influencia continúa vigente, especialmente en su país de origen.
MILEI, AUSENTE EN UN CONTEXTO DE TENSIÓN
La decisión de Javier Milei de no asistir al homenaje no pasa desapercibida. Si bien responde a compromisos internacionales, también se da en un contexto de vínculo distante entre el Gobierno y la Iglesia argentina.
En los últimos meses, distintos sectores eclesiásticos expresaron críticas hacia la situación social del país, mientras que desde el oficialismo se mantuvo una relación fría con la jerarquía local.
La ausencia presidencial, en un acto de fuerte simbolismo nacional, refuerza esa tensión y abre nuevas interpretaciones en el plano político.
LUJÁN, ESCENARIO CENTRAL
La elección de la Basílica de Luján no es casual. Se trata del principal santuario mariano del país y un símbolo de la fe argentina, lo que refuerza el carácter institucional del homenaje.
Además, la coincidencia con la reunión plenaria del Episcopado potencia el peso del evento, que se perfila como uno de los actos religiosos más importantes del año.
UNA FIGURA QUE TRASCIENDE LA RELIGIÓN
A un año de su muerte, la figura de Francisco sigue generando consenso en amplios sectores de la sociedad, incluso más allá del ámbito religioso.
Su legado combina dimensión espiritual, compromiso social y peso político, lo que explica por qué su homenaje no solo convoca a fieles, sino también a dirigentes de distintos espacios.
En ese marco, la conmemoración en Luján será mucho más que una misa: será un espacio de memoria, pero también de posicionamiento en un país donde la relación entre política y religión sigue siendo un factor clave.
La ausencia del Presidente, en ese contexto, no hará más que reforzar la centralidad del evento y su impacto en la escena pública argentina.




