LA HIPERINFORMACIÓN SE TRADUCE EN POCO ANÁLISIS

LA HIPERINFORMACIÓN SE TRADUCE EN POCO ANÁLISIS

18 abril, 2024 Desactivado Por Marcelo Rodríguez

El que mucho abarca poco aprieta dice el dicho popular. Esta manera coloquial de dar a entender un concepto puede ayudar a comprender que hoy la hiperinformación es la actriz estelar de estos tiempos. Hoy todos padecemos el exceso de información. Quizás sea más información de la que necesitamos y de la que podemos asimilar y procesar. Actualmente recibimos miles de mensajes por día a través de la vía pública, redes sociales, e-mails, radio, televisión, diarios, sitios de Internet, otras personas y otros medios. TENEMOS TANTA INFORMACIÓN QUE PARECEMOS ESTAR DESINFORMADOS.

No hay tiempo ni lugar pare el análisis, el pensamiento y las conclusiones.

Hasta no hace mucho tiempo una de las premisas de los gobiernos populares en la Argentina decía que “la heladera vacía mataba al televisor”. Es decir, que por más que te llenen la cabeza en los medios de comunicación en contra de las decisiones de un gobierno, si la heladera estaba llena, a la hora de las elecciones prevalecería la realidad económica del día a día de las personas, y la población votaría a quienes les permitían vivir bien. Como contrapartida también se sostenía que por más que los medios pretendan ocultar la realidad de las heladeras vacías, al momento del cuarto oscuro, la población castigaría al gobierno de turno por no permitirle vivir bien debido a las decisiones políticas que habían tomado. Algo de eso pudo haber sucedido en las elecciones presidenciales que derivaron el Milei presidente.

En la actualidad la hiperinformación deja la sensación que tiene un poder de confusión tal, que los buenos tiempos del pasado (15 años atrás) parecen ser los culpables de la crisis profunda del hoy.

Al respecto se presentan algunos interrogantes:

¿Es verdad que habrá una ceguera colectiva tan grande que le haga pensar a una amplia parte de la sociedad que es normal y que está bien, que el consumo de carne haya bajado más de un 18 por ciento en el primer trimestre del año? Así lo indicó en estos días la CICCRA (Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados) Es el registro más bajo de las últimas tres décadas. ¿Puede haber una sociedad que naturalice que el consumo de leche haya disminuido un 15 por ciento en la Argentina de hoy? Ayer nos decía el diputado nacional Daniel Arroyo, ex ministro de Desarrollo Social, que algo sabe del tema, que “cuando una madre deja de comprar leche es porque antes dejó de comprar muchas otras cosas”.

Si hay algo que destacó a la Argentina en el mundo fue la calidad y cantidad de carne vacuna que produce. ¿Se puede tomar como aspecto positivo que aumente la exportación de carne vacuna cuando en nuestro país hay un 57 por ciento de pobres? Casi 27 millones de personas, de los cuales 7 millones son indigentes. Lo midió en febrero pasado el Observatorio de Deuda Social de la UCA. Hoy se estima que pudo haber llegado al 70 por ciento de pobres.

Sin dudas que esto no pasó de un día para otro y todo no es culpa del actual gobierno, pero a estos números se accedió en el primer trimestre de 2024. Se profundizó ahora.

Regresemos al principio mientras agrego una nueva pregunta: ¿la hiperinformación puede apabullar de tal manera a una sociedad hasta hacerla perder el instinto de supervivencia?

Sería saludable tomarse el tiempo necesario para analizar, para reflexionar, y recién después sacar conclusiones. Quizás sea el camino para retomar el sentido común social y que el televisor no sea más importante que la heladera, y definitivamente nuestro pueblo- como dice León Gieco- pueda dejar de pensar en nada.

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