LA CANASTA DE SERVICIOS PÚBLICOS AUMENTÓ 4,6% EN JULIO Y YA REPRESENTA EL 15% DEL SALARIO PROMEDIO
21 julio, 2026El costo de los servicios públicos en el AMBA volvió a subir durante julio, impulsado principalmente por el mayor consumo de electricidad y gas debido a las bajas temperaturas y por las actualizaciones tarifarias. El transporte concentra el 40% del gasto de la canasta y también registró un incremento.
La presión sobre los ingresos de los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) volvió a aumentar durante julio. La Canasta de Servicios Públicos registró una suba del 4,6% respecto de junio y ya representa el 15% del salario promedio de los hogares de la región, de acuerdo con el último Reporte de Tarifas y Subsidios elaborado por el Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA y el Conicet.
El incremento se produjo en un mes marcado por las bajas temperaturas y el consecuente aumento del consumo energético. El mayor uso de gas natural y electricidad durante el invierno se combinó con actualizaciones en los cuadros tarifarios de distintos servicios, generando un incremento en el gasto mensual que deben afrontar las familias.
Dentro de la canasta analizada, el transporte continúa siendo el principal componente y representa el 40% del gasto total. Durante julio, el costo destinado a movilidad aumentó un 3,7% en comparación con el mes anterior. En particular, las líneas de colectivos de la Ciudad de Buenos Aires tuvieron una actualización del 4,1%, mientras que los servicios interjurisdiccionales registraron una suba del 3,2%.
La energía eléctrica fue el servicio que tuvo el mayor impacto durante el mes. Para los usuarios sin subsidios, el cargo fijo aumentó un 3%, mientras que el componente variable tuvo una actualización del 5,7%. A esto se sumó el incremento propio del consumo invernal, por lo que el gasto de los hogares en electricidad creció un 12,5% respecto de junio.
El gas natural también registró un aumento en las facturas. El cargo fijo tuvo una actualización del 2,8% y el componente variable subió un 3%. Al igual que ocurrió con la electricidad, el mayor consumo provocado por las bajas temperaturas elevó el impacto final sobre los hogares: el valor de las facturas de gas aumentó un 5,2% durante julio.
El único servicio que mostró una reducción durante el mes fue el agua. El gasto bajó un 4,6%, como consecuencia de una disminución del 7,7% en el componente variable. Según el informe, el resultado estuvo relacionado con un descuento aplicado por el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS), destinado a limitar el incremento mensual del servicio al 3%, de acuerdo con la normativa vigente.
EL PESO DE LAS TARIFAS SOBRE LOS INGRESOS
El dato que más preocupa a los hogares es el peso creciente de estos gastos sobre los ingresos. Con el incremento registrado en julio, la canasta de servicios públicos pasó a representar el 15% del salario promedio de los trabajadores del AMBA, una proporción que incluye los gastos vinculados con electricidad, gas, agua y transporte.
El informe de la UBA y el Conicet también analizó el esquema de subsidios vigente. De acuerdo con sus datos, los hogares del AMBA cubren actualmente, en promedio, el 54% del costo de producción de los servicios públicos, mientras que el Estado financia el 46% restante a través de subsidios. La proporción, sin embargo, varía según el servicio y la situación particular de cada usuario.
Además, el esquema tarifario mantiene diferencias importantes entre los hogares que reciben subsidios y aquellos que pagan las tarifas sin asistencia estatal. Las bonificaciones y los límites de consumo subsidiado hacen que, frente a un mismo nivel de utilización, el monto final de las facturas pueda ser significativamente diferente entre ambos grupos.
El incremento de julio vuelve a poner en el centro del debate el impacto de las tarifas sobre el poder adquisitivo. Aunque el aumento de la canasta no responde únicamente a las subas de los cuadros tarifarios, ya que el consumo de electricidad y gas se incrementa naturalmente durante el invierno, el resultado final se traduce en una mayor proporción de los ingresos familiares destinada a cubrir gastos considerados esenciales.
La evolución de los servicios públicos se convirtió en uno de los principales componentes de la discusión económica de los últimos años. La política de reducción de subsidios y recomposición tarifaria implementada por el Gobierno nacional modificó progresivamente el esquema de financiamiento, con el objetivo de trasladar una mayor parte de los costos hacia los usuarios y reducir el peso de las transferencias estatales.
En este escenario, el dato difundido por el Observatorio de Tarifas y Subsidios muestra que los hogares del AMBA enfrentan una nueva presión sobre sus ingresos durante el invierno, en un contexto en el que el consumo energético aumenta justamente cuando las facturas de luz y gas adquieren mayor peso dentro del presupuesto familiar. El transporte, por su parte, continúa siendo el rubro de mayor incidencia y representa cuatro de cada diez pesos destinados por los hogares a esta canasta de servicios públicos.




