LA CÁMARA DE DIPUTADOS SE RECONFIGURA EN MEDIO DE FUGAS, TENSIONES Y NEGOCIACIONES AL ROJO VIVO
4 diciembre, 2025La nueva Cámara Baja quedó conformada en plena sesión preparatoria, con La Libertad Avanza como primera minoría y Unión por la Patria como segunda fuerza. El resto de los bloques vivió un terremoto político, con fugas de último momento, acuerdos improvisados, disputas por cargos y un tablero legislativo que se ordenó prácticamente en vivo, mientras los diputados juraban.
Azul Spalletta/ La sesión preparatoria en la Cámara de Diputados dejó expuesta una postal inédita de la política argentina: lejos de llegar con un mapa cerrado, la composición de bloques se modificó durante la propia jura, con negociaciones simultáneas en el recinto y en los pasillos del Congreso. La Libertad Avanza quedó firmemente instalada como la primera minoría y Unión por la Patria como la segunda fuerza, pero el verdadero movimiento sísmico ocurrió entre los espacios intermedios y chicos, que se fragmentaron, reacomodaron o directamente perdieron peso de forma abrupta.
El PRO fue el caso más emblemático. Pasó de ser una fuerza de peso con más de treinta diputados a quedar reducido a un bloque de doce legisladores, tras una combinación de fugas, quiebres internos y el fin de varios mandatos. Este desplome lo dejó en su punto de mayor debilidad desde su creación, sin capacidad de influencia significativa en la negociación de autoridades, comisiones y acuerdos legislativos.
La Coalición Cívica, la UCR, el Frente de Izquierda, el MID, Producción y Trabajo y otros bloques provinciales, además de diversos monobloques, también vieron caer su representación o enfrentaron reacomodamientos forzados. En algunos casos, como el radicalismo, el desafío no fue solo numérico sino interno, con múltiples líneas disputándose la conducción y el posicionamiento frente a LLA.
En medio de ese escenario, la disputa por la tercera vicepresidencia de la Cámara expuso un clima de tensión creciente. Aunque el lugar correspondía formalmente al bloque Provincias Unidas, un acuerdo improvisado entre el PRO, el MID, la UCR y un conjunto de monobloques intentó arrebatarle el puesto. Esa maniobra generó una fuerte discusión en el recinto y dejó la definición en suspenso, trasladada a una próxima sesión en la que la negociación volverá a tensarse.
Pese al caos político, el oficialismo logró retener un instrumento clave: el control de la definición de comisiones. Al mantenerse como primera minoría, La Libertad Avanza preservó la capacidad de fijar la estructura sobre la que girará la actividad parlamentaria del año. Aunque deberá negociar acuerdos para cada dictamen, el ordenamiento inicial le permite dominar la agenda, especialmente en temas económicos y fiscales.
Según análisis de medios internacionales como El País, la fractura del peronismo y la caída del PRO facilitaron el avance de LLA en el Congreso, que llega a este período con más poder que el esperado antes de las elecciones. Al mismo tiempo, informes de Directorio Legislativo y el Buenos Aires Herald señalan que LLA alcanzó un número de bancas cercano al umbral que le permite negociar desde una posición de fortaleza, aunque lejos aún de una mayoría automática.
El Congreso que se abre en 2026 será, por lo tanto, uno de los más volátiles de los últimos años. Con un oficialismo que crece en poder relativo, una oposición fragmentada y sin conducción unificada, y bloques intermedios debilitados, la gobernabilidad dependerá de acuerdos caso por caso, negociaciones constantes y una rosca parlamentaria que ya empezó a mostrar su intensidad desde el primer día.




