IDENTIFICAN AL “CASO CERO” DEL CRUCERO DEL HANTAVIRUS: LA HIPÓTESIS QUE INVESTIGAN ARGENTINA, EUROPA Y LA OMS

IDENTIFICAN AL “CASO CERO” DEL CRUCERO DEL HANTAVIRUS: LA HIPÓTESIS QUE INVESTIGAN ARGENTINA, EUROPA Y LA OMS

10 mayo, 2026 Desactivado Por Azul Spalletta

La investigación internacional sobre el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius avanza contrarreloj y ya apunta a una pareja holandesa como el posible “caso cero” de la cadena de contagios que mantiene en alerta a varios países. El matrimonio había recorrido durante meses Argentina, Chile y Uruguay antes de embarcar en Ushuaia rumbo a Europa. Tres personas murieron, hay varios casos confirmados y sospechosos, y las autoridades sanitarias analizan cómo se produjo la infección y si existió transmisión entre humanos.

El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero polar MV Hondius se transformó en una crisis sanitaria internacional que involucra a la Organización Mundial de la Salud (OMS), gobiernos europeos, autoridades argentinas y organismos epidemiológicos de al menos doce países.

En las últimas horas, la investigación comenzó a centrarse sobre una pareja de ciudadanos holandeses que habría actuado como el “caso cero” del brote que dejó al menos tres muertos y varios pasajeros infectados en distintas partes del mundo.

El matrimonio neerlandés, integrado por un hombre de 70 años y una mujer de 69, había pasado casi cinco meses recorriendo distintos puntos de Argentina, Chile y Uruguay antes de abordar el barco en Ushuaia el 1 de abril pasado.

La hipótesis principal que manejan investigadores argentinos y organismos internacionales es que uno de los dos pudo haberse contagiado en tierra firme, probablemente por exposición a ambientes con presencia de roedores infectados, antes de subir al crucero.

El hombre fue el primero en presentar síntomas compatibles con hantavirus y murió el 11 de abril a bordo del MV Hondius, aunque inicialmente su fallecimiento fue atribuido a causas naturales. Días más tarde, su esposa también comenzó a mostrar síntomas severos y fue evacuada durante una escala en la isla de Santa Elena antes de ser trasladada a Johannesburgo, Sudáfrica, donde murió el 26 de abril.

A partir de entonces comenzaron a aparecer nuevos casos sospechosos y confirmados entre pasajeros y tripulantes, lo que disparó una alarma sanitaria global. La OMS confirmó que la cepa involucrada sería la variante Andes, la única conocida con capacidad de transmisión entre personas, aunque los especialistas remarcan que ese tipo de contagio es extremadamente poco frecuente.

El crucero MV Hondius, especializado en expediciones polares y perteneciente a la empresa Oceanwide Expeditions, había partido desde Ushuaia rumbo a Europa atravesando el Atlántico. Durante el trayecto, el barco quedó prácticamente aislado mientras crecían los casos sospechosos y los gobiernos discutían dónde permitir el desembarco de los pasajeros.

La situación se agravó aún más cuando apareció una tercera víctima fatal: una mujer alemana cuyo fallecimiento también quedó bajo investigación epidemiológica. Mientras tanto, pasajeros británicos, suizos, neerlandeses y alemanes comenzaron a presentar síntomas compatibles con el virus.

El episodio generó escenas inéditas en Europa: pasajeros evacuados con trajes de bioseguridad, hospitales militares preparados para cuarentenas de hasta 42 días y operativos sanitarios coordinados por la OMS, fuerzas armadas y organismos epidemiológicos internacionales.

Finalmente, el barco logró llegar a Tenerife, en las Islas Canarias, donde se desplegó un operativo sanitario sin precedentes para evacuar y aislar a los pasajeros según su nacionalidad.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) consideró a todos los pasajeros como “contactos de alto riesgo” por precaución, mientras distintos países comenzaron seguimientos epidemiológicos específicos.

En España, por ejemplo, varios pasajeros fueron trasladados al Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid para cumplir aislamiento estricto en habitaciones individuales bajo monitoreo permanente.

La investigación epidemiológica también comenzó a profundizarse en Argentina. El Ministerio de Salud y el Instituto Malbrán iniciaron tareas de rastreo sobre los lugares recorridos por la pareja holandesa antes del embarque.

Uno de los puntos que más llamó la atención de los investigadores fue la visita del matrimonio a un vertedero cercano a Ushuaia donde realizaban observación de aves. Las autoridades sospechan que allí podrían haber tenido contacto indirecto con roedores infectados o ambientes contaminados con excrementos del llamado “ratón colilargo”, principal vector del hantavirus en el sur argentino.

El hantavirus es una enfermedad viral grave transmitida generalmente por inhalación de partículas provenientes de orina, saliva o heces de roedores infectados. En Argentina, especialmente en regiones patagónicas y cordilleranas, la variante Andes tiene antecedentes de contagio interpersonal, algo extremadamente inusual en comparación con otras cepas del virus presentes en el mundo.

Los síntomas iniciales suelen parecerse a un cuadro gripal: fiebre, dolores musculares, cansancio y malestar general. Sin embargo, en los casos más severos puede evolucionar rápidamente hacia un síndrome pulmonar grave con dificultad respiratoria extrema y alto riesgo de muerte.

La situación encendió además un fuerte debate político y sanitario en Argentina debido al aumento de casos registrados durante 2026. Según distintos informes epidemiológicos, el país atraviesa una temporada especialmente complicada, con más de cien casos reportados y decenas de muertes en los primeros meses del año.

Especialistas vinculan este incremento con factores climáticos y ambientales. Las fuertes lluvias registradas durante el último período habrían favorecido el crecimiento de la población de roedores silvestres, aumentando el riesgo de transmisión del virus.

En paralelo, surgieron críticas internacionales hacia las políticas sanitarias del gobierno argentino luego de la salida del país de la OMS y los recortes presupuestarios en áreas de salud pública. Algunos medios europeos señalaron preocupación por el debilitamiento de los sistemas de vigilancia epidemiológica en medio de enfermedades emergentes.

Sin embargo, tanto la OMS como distintos organismos sanitarios insisten en que el riesgo de una pandemia global es bajo debido a la limitada capacidad de transmisión entre humanos del hantavirus.

Aun así, el episodio del MV Hondius ya quedó marcado como uno de los brotes más impactantes de hantavirus registrados en años recientes y reabrió temores globales que inevitablemente remiten a la experiencia traumática de la pandemia de coronavirus.

Mientras pasajeros permanecen aislados en distintos países y continúan los seguimientos epidemiológicos internacionales, la gran pregunta sigue abierta: dónde y cómo comenzó exactamente la cadena de contagios que convirtió a un crucero turístico en el centro de una alarma sanitaria mundial.

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