HOY ES MISIONES, AYER CUTRAL-CO Y TARTAGAL
21 mayo, 2024Mientras el presidente Milei viaja por el mundo rompiendo relaciones diplomáticas con los principales socios comerciales de la Argentina, el conjunto de la sociedad sufre a diario los males que provoca la política económica de ajuste y transferencia de recursos desde las mayorías hacia la elite dominante.
En Misiones la pobreza es extrema desde hace varios años, pero en la actualidad escaló a condiciones extremas. La totalidad de la administración pública pide por una recomposición salarial del 100 por ciento. Hay cortes y manifestaciones de docentes, personal de salud, empleado de la administración de Justicia e integrante de las fuerzas de seguridad en varias zonas de la provincia. Fundamentalmente en la puerta de la Legislatura y en las avenidas principales de Posadas.
El miércoles pasado en el acceso a San Vicente, 200 kilómetros al oeste de la ciudad capital, un gendarme amenazó para que liberaran ese tramo cortado de la Ruta 14. Dijo: “Lo que no quiero es sacar mi escopeta y tirarle a un docente”.
Ayer hubo una oferta salarial a la Policía prácticamente insignificante. Los salarios están congelados desde hace más de cinco meses. “El gobierno no ha dimensionado la necesidad que tiene su pueblo” expresó el suboficial mayor retirado Ramón Amarilla, uno de los voceros de la fuerza de seguridad provincial. “Nos han ofrecido un 20 por ciento”.
Al resto de los estatales les ofrecieron un 15% de aumento.
Una docente que recién se inicia cobra un salario básico de $75.000, lo que le da un salario conformado de $ 237.000. No solo que no reciben aumento, sino que dejaron de cobrar el FONID al igual que el resto de los docentes de la Argentina. Tampoco reciben el ítem de garantía y conectividad por parte de Nación.
Si bien Misiones queda a 1.141 kilómetros de la capital federal esto no significa que el conflicto deba serle indiferente al gobierno nacional. Tampoco el conflicto debe ser tomado como un hecho aislado de la historia cuando se llevan a cabo políticas como las que hoy se llevan adelante desde la administración de Milei.
Por ejemplo, deberíamos recordar cuales fueron los tres hitos que dieron inicio a los movimientos de desocupados y piqueteros que aparecieron para luchar contra las políticas económicas liberales aplicadas en la década del 90´ por el presidente Carlos Menem.
En el sur del país, en la provincia de Neuquén, puntualmente en Cutral-Co, se produjo una pueblada entre el 9 y el 18 de abril de 1997. El inicio fue una protesta docente de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN). En aquellas jornadas hubo una feroz represión y como consecuencia fue asesinada Teresa Rodríguez.
La crisis económica de ese pueblo sureño fue debido a las privatizaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales y Gas del Estado en 1992.
Los hechos históricos nunca se repiten de igual manera, pero sí hay un reservorio de registro en la memoria colectiva de las luchas de los pueblos.
En el mismo año, pero en el norte de nuestro país, el 19 de mayo de 1997 más de 60 trabajadores desocupados de Ledesma (Libertador General San Martín) cortaron rutas bajo las consignas “basta de miseria” y “trabajo digno ya”. En una pequeña población de 60.000 habitantes, 7.000 se encontraban sin trabajo; y el Ingenio Ledesma anunciaba nuevas tandas de despidos.
La desocupación en Jujuy era del 40 por ciento y los estatales reclamaban por el pago en tiempo y forma.
Cinco días antes del corte en Ledesma, había sido el levantamiento de los piqueteros de General Mosconi y Tartagal en Salta entre el 7 y el 14 en mayo de 1997. Fue una experiencia que aglutinó diversos sectores sociales. Aquella situación, al igual que en el sur,fue a causa de la privatización de YPF.
Hace una semana el gobierno nacional descubrió un busto que reivindica a Carlos Menem, impulsor de las políticas de ajuste, apertura indiscriminada de importaciones, ruptura del aparato productivo, políticas de flexibilización laboral, relaciones carnales con EE UU, y privatizaciones; una especie de ley Bases, aunque comparada con la propuesta actual de Milei, parece de baja intensidad.
La convertibilidad y la miseria planificada terminaron eclosionando en el gobierno de Fernando De la Rúa que había continuado exactamente con el mismo modelo.
En la actualidad hay gobernadores que se hacen los distraídos creyendo que a ellos no los va a tocar la crisis provocada por el gobierno nacional. Por su lado Milei cree que los conflictos provinciales caerán sobre las espaldas de los mandatarios locales y que la gente no va a responsabilizar al gobierno central.
Decíamos hace un instante que la historia nunca se repite de igual manera, pero hay una memoria latente en las luchas populares que las hacen comparables. Por tal motivo, es necesario reflexionar sobre la crisis de 2001. Las protestas generalizadas en todo el país durante el mes de diciembre de ese año se transformaron en un estallido los días 19 y 20 de diciembre. El hecho dramático e imborrable es que 39 personas fueron asesinadas por fuerzas policiales y agentes privados. Pero a su vez la dirigencia política, y sobre todo quienes están a cargo de poder ejecutivo, deben recordar que aquel estallido se llevó puesto primero a Domingo Cavallo y después al presidente De la Rúa, pero también a Carlos Ruckauf que era Gobernador de la Provincia de Buenos Aires.
Quizás el camino sea ponerse al frente de los reclamos y no enfrentarlos a cambio de hipotéticos premios por hacer bien los deberes.




