HACIA UNA REFORMA TRIBUTARIA PROGRESIVA
12 septiembre, 2023Una deuda histórica de la democracia de nuestro país es avanzar hacia un sistema tributario progresivo.
Actualmente, el patrón de recaudación argentino es injusto ya que los sectores vulnerables contribuyen proporcionalmente más que los ricos.
Esto se explica principalmente por la elevada imposición sobre el consumo de bienes (alimentos) y servicios (transportes) por ejemplo.
Hay una bajísima recaudación patrimonial. El impuesto a los bienes personales aporta apenas el 2,53% al total de la recaudación nacional del año, mientras que el IVA el 30 %. La pérdida de recaudación explicada por exenciones fiscales (como los privilegios fiscales a jueces/zas y a las mineras) se estima que alcanzó el equivalente al 2,67% del PBI.
Transformar los factores que explican la regresividad del sistema tributario es posible y necesario para avanzar hacia una sociedad más justa.
Vayamos de nuevo al IVA. Recae sobre los consumidores finales. Es la principal fuente de ingresos (30%). Es un impuesto regresivo porque grava proporcionalmente más a los sectores bajos o pobres que destinan la mayor parte de sus ingresos al consumo. No hay forma de evitar este impuesto, se paga en cada consumo cotidiano como cuando se compra un sachet de leche, o un viaje en tren para ir a trabajar.
El 10% más pobre participa más en el pago de impuestos que en el reparto del ingreso.
Una sociedad más justa exige redistribuir la carga impositiva hacia los sectores más ricos y eliminar los privilegios fiscales. Tanto Juntos por el Cambio (JxC) como La Libertad Avanza (LLA) alienten proyectos que, lejos de solucionar, profundizarían el principal problema del sistema tributario argentino que es su inequidad.
Es por esto que discutir el régimen impositivo resulta fundamental.
De acuerdo con un informe del Centro de Economía Política Argentina, los impuestos regresivos -como el IVA y el impuesto a los combustibles- representaron el 61% de la recaudación, mientras que los progresivos -como ganancias y bienes personales- aportaron el 39% restante. La manera en que el Estado argentino obtiene sus recursos es muy injusta.
En Argentina la desigualdad se manifiesta claramente al mirar la distribución de los ingresos. El 20% más rico acumula la mitad del ingreso total y más del 40% que vive en la pobreza acumula solo el 14% del ingreso total.
En una hipotética reforma tributaria progresiva es clave la importancia de la «solidaridad» como esencia del debate impositivo. Sería muy necesario para tener un país más justo avanzar hacia un esquema en el que «tributen más los impuestos patrimoniales y sobre las personas».
«Es razonable, también, plantear una estructura impositiva acorde al tamaño de las empresas y a su localización geográfica para tener un esquema de promoción industrial»,
Con el anuncio de Sergio Massa, el 21 porciento de recaudación del impuesto a las ganancias será cubierto con un nuevo impuesto creado para las importaciones manofaturadas. De manera colateral se le daría un impulso extra a la producción nacional, y en consecuencia a la generación de empleo. Veremos si hay más anuncios en ese sentido. De ser así, en tiempos de plena campaña electoral, cada vez más se profundiza el debate entre un modelo de país que procure incorporar a las mayorías populares en búsqueda de la igualdad, o un modelo de colonia que pretende regresar a los tiempos de la esclavitud o la monarquía cuando únicamente se recauda para la corona.




