GARBARINO NO SUPERÓ EL CONCURSO DE ACREEDORES Y LA JUSTICIA DECRETÓ SU QUIEBRA
6 marzo, 2026 Desactivado Por Sitio digital Columna de OpiniónEl Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 7 dispuso la quiebra de la histórica cadena de electrodomésticos luego de más de cuatro años de crisis y un proceso concursal que no logró reunir el acuerdo de los acreedores. La empresa será liquidada y sus bienes pasarán a manos de la sindicatura judicial.
La Justicia argentina decretó la quiebra de la empresa Garbarino, una de las cadenas de electrodomésticos más emblemáticas del país, tras el fracaso del proceso de concurso preventivo que la compañía atravesaba desde 2021. La decisión fue tomada por el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 7, que resolvió que la empresa no logró reunir las mayorías necesarias entre los acreedores ni presentar un plan viable de reestructuración de su deuda.
Con esta resolución judicial se inicia el proceso de liquidación de activos de la compañía, que durante décadas fue líder en el mercado de venta de electrodomésticos y tecnología en Argentina. La sindicatura designada por el tribunal será la encargada de inventariar los bienes de la firma y avanzar con su eventual venta para intentar pagar las deudas con proveedores, entidades financieras y trabajadores.
UNA CRISIS QUE SE ARRASTRA DESDE HACE AÑOS
La caída de Garbarino fue el resultado de una crisis prolongada que se profundizó en los últimos años. La empresa había ingresado en concurso preventivo en noviembre de 2021, luego de acumular una deuda millonaria y enfrentar graves dificultades para sostener su operación comercial.
La situación se agravó con el cierre progresivo de sucursales en distintas ciudades del país, la reducción de su estructura comercial y conflictos laborales vinculados al atraso en el pago de salarios. En su momento de mayor expansión, la empresa llegó a contar con más de 200 locales y miles de empleados en todo el territorio nacional.
El intento de rescate más importante se produjo cuando el empresario Carlos Rosales adquirió la compañía en 2020 con el objetivo de reorganizar su estructura y relanzar el negocio. Sin embargo, los planes de inversión no lograron concretarse y la empresa continuó acumulando dificultades financieras.
FRACASO DEL INTENTO DE SALVATAJE
Durante el proceso judicial se intentó aplicar el mecanismo conocido como “cramdown” o salvataje, que permite que terceros inversores presenten propuestas para quedarse con la empresa y evitar la quiebra. Sin embargo, no se presentaron ofertas firmes que permitieran garantizar la continuidad del negocio.
Ante este escenario, el tribunal consideró agotadas las instancias del concurso preventivo y decidió avanzar con la quiebra de la compañía. A partir de ahora, los activos de la empresa, incluidas sus marcas comerciales y bienes materiales, podrán ser vendidos para cubrir parte de las deudas acumuladas.
Entre los activos que podrían ponerse en venta se encuentran las marcas comerciales del grupo, entre ellas Compumundo, además de instalaciones industriales y otros bienes vinculados al negocio de comercialización de productos electrónicos.
EL IMPACTO EN EL SECTOR COMERCIAL
La desaparición de Garbarino marca el final de una empresa que durante décadas fue una referencia del comercio minorista argentino. Fundada en 1951, la compañía logró consolidarse como una de las cadenas más importantes de electrodomésticos del país, con presencia en casi todas las provincias.
Su caída también refleja los cambios estructurales que atravesó el sector en los últimos años, marcado por la expansión del comercio electrónico, la creciente competencia entre grandes cadenas y las recurrentes crisis económicas que afectaron el consumo interno.
Con la quiebra ya decretada, el proceso judicial continuará con la liquidación de los activos y la verificación definitiva de los créditos. El objetivo será determinar cómo se distribuirán los fondos obtenidos entre los distintos acreedores de la empresa.
LA HISTORIA Y LA CAÍDA DE GARBARINO
1951 – Se funda Garbarino como un pequeño negocio familiar de electrodomésticos en la Ciudad de Buenos Aires.
Décadas de 1980 y 1990 – La empresa inicia un fuerte proceso de expansión y se convierte en una de las cadenas líderes del país.
2000–2015 – Consolida su presencia nacional con más de 200 sucursales y miles de empleados.
2016–2019 – Comienzan a evidenciarse problemas financieros vinculados a la caída del consumo y el aumento del endeudamiento.
2020 – El empresario Carlos Rosales compra la compañía con la promesa de relanzarla.
2021 – La empresa entra en concurso preventivo de acreedores para intentar evitar la quiebra.
2022–2025 – Continúan los cierres de sucursales, conflictos laborales y dificultades para atraer inversores.
2026 – La Justicia declara la quiebra de la empresa tras el fracaso del concurso.
Con la quiebra ya decretada, el proceso judicial continuará ahora con la liquidación de los activos de Garbarino y la verificación definitiva de las deudas. La sindicatura deberá determinar qué bienes podrán venderse y cómo se distribuirán los fondos entre los acreedores, en un expediente que todavía podría extenderse durante varios años.
Mientras tanto, el cierre definitivo de la histórica cadena marca el final de una etapa para el comercio minorista argentino. La desaparición de una empresa que durante décadas fue referencia en la venta de electrodomésticos refleja también las profundas transformaciones que atravesó el sector en los últimos años, atravesado por las crisis económicas recurrentes, la caída del consumo y el avance del comercio electrónico.
De esta manera, la resolución judicial pone punto final a una historia empresarial que comenzó hace más de siete décadas y que, tras un prolongado proceso de deterioro financiero, concluye con la disolución de una de las marcas más reconocidas del mercado argentino.




